Peugeot 406 HDI SV

La suavidad de funcionamiento del motor 2.2 HDI y el silencio global que se respira en el habitáculo son cualidades que se agradecen en los viajes y que no se echan en falta hasta que no las has disfrutado. Esta es la principal virtud del 406 2.2 HDi, a lo que hay que sumar un comportamiento intachable en cualquier tipo de carretera.

Peugeot 406 HDI SV
Peugeot 406 HDI SV

El 406 HDI SV 110 CV cuesta unas 400.000 pesetas menos que el 2.2 HDi (el motor de 110 CV también se ofrece con un acabado inferior por 3,6 millones, mientras que el 2.2 sólo está con el acabado superior). La pregunta obligada es si realmente merece la pena pagar este sobreprecio. Nuestra opinión personal es que, si no vamos a utilizar el coche para recorrer grandes distancias por vías rápidas con el coche muy cargado y a cruceros muy elevados, el 406 2.0 HDI nos puede valer perfectamente. Si no vamos a utilizar el coche para recorrer grandes distancias por vías rápidas con el coche muy cargado y a cruceros muy elevados, el 406 2.0 HDI nos puede valer perfectamente. Por prestaciones, el escalón que hay entre el 2.0 y 2.2 HDI es bastante grande: un segundo más rápido en el 0-100 km/h, casi dos en el kilómetro con salida parada a favor del 2.2 HDI. Las recuperaciones mantienen la misma tónica y el 2.2 resulta tres segundos más rápido. Sólo en el consumo el motor de 110 CV logra ser superior al 136 CV, pues la media es de 6,4 frente a 7,2 l/100 km del 2.2 HDI. Lo dicho: mucha diferencia en prestaciones, pero también en precio. ¿Y frente a sus rivales? Por cien mil pesetas más de lo que cuesta el Peugeot 406 2.2 HDI nos encontramos con uno muy fuerte, el Volkswagen Passat 1.9 TDI 130 Highline. Los dos modelos logran unos registros parecidos cuando se trata de acelerar, pero las recuperaciones son mejores en el Passat. Hay que hacer mención que el modelo de VW monta una caja de cambios de seis velocidades. Donde hay también diferencia es en el consumo, pues el Passat logra un litro menos que el 406. Sin embargo el 406 es casi imbatible en cuanto a ruido y vibraciones: en el Passat, cuando pasamos la barrera de los 200 km/h (límite más fácil de conseguir, mantener y superar), empiezan hacer acto de presencia ruidos aerodinámicos, lo que no ocurre en el 406.