Peugeot 206 CC 2.0

La pequeña carrocería de este Peugeot cuenta con la particularidad de ser transformable, disponiendo de un coupé deportivo o de un atractivo cabrio según prefiera su conductor. Un techo metálico escamoteable permite la metamorfosis, empleando 28 segundos en completar el cambio. Pero el 206 cc esconde más sorpresas, especialmente bajo el capó, donde un motor de 2 litros con 138 CV hará que sus prestaciones estén a la altura de cualquier tipo de conducción.

Peugeot 206 CC 2.0
Peugeot 206 CC 2.0

Una de las principales virtudes del Peugeot 206 cc es su versatilidad: al poder ser utilizado como coupé o como cabrio, las posibilidades de uso no se limitan sólo al buen tiempo o a las escapadas de fin de semana, sino que es perfectamente válido para desplazamientos urbanos, por lo que cualquier excusa será buena para dar un paseo.

El diseño de este automóvil provocará muchas miradas en nuestra excursión. Quizá el detalle más llamativo sea su techo metálico escamoteable, que se esconde en el maletero pulsando un botón: una operación que apenas supone medio minuto de tiempo. Los ruidos que se producen son un poco molestos, ya que los cristales vibran al subir y bajar y la capota produce chasquidos al plegarse, detalles que podrían tener una mejor solución.

Una vez en marcha, se puede viajar hasta los 100 km/h sin que el ruido y el viento sean excesivamente molestos. El parabrisas se encuentra muy echado hacia atrás, protegiendo del aire a los ocupantes de las plazas delanteras y mejorando la aerodinámica del vehículo, pero esto tiene un lado negativo, ya que una persona de talla normal pronto se sentirá agobiada al estar tan cerca del cristal. Además, los refuerzos laterales que incorpora son muy gruesos y, aunque se gana en rigidez y seguridad, se pierde visión, produciendo unos ángulos muertos mayores de lo habitual.

Estos son los únicos puntos que se pueden mejorar en un habitáculo orientado a los amantes de la deportividad: relojes con el fondo en blanco, pedalier de acabado deportivo y asientos con una sujeción más que notable (sobre todo gracias a unos laterales bastante desarrollados, donde se alojan los airbags). Este toque "racing" se completa en el exterior con unas llantas de 16 pulgadas y unos neumáticos anchos (205/45).

También se ha tenido en cuenta el confort en la conducción, por lo que este 206 integra de serie los mandos del radio-CD en el volante y un equipo de sonido que sorprende por su calidad incluso cuando el coche va descubierto. Una guantera con bastante capacidad y algunos huecos completan la dotación de las plazas delanteras.

Sin embargo, los ocupantes (si es que llegan a entrar dos) del asiento trasero no se verán "mimados" de la misma manera. Pese a estar homologado como un 2 2, las plazas traseras del 206 cc son prácticamente inexistentes y sólo dos niños cabrán con cierta holgura, ya que un adulto no tendrá dónde colocar las piernas. A esta falta de espacio se suma un respaldo trasero demasiado echado hacia delante y la falta de protección contra el viento, que resulta bastante molesto.

Si miramos el maletero, la impresión de que este coche ha sido pensado para dos se confirma. Con el techo escondido, la capacidad de carga se reduce a 150 litros, por lo que quizá hubiera sido mejor evitar completamente las plazas traseras y dar ese espacio al maletero.