Peugeot 206 CC 2.0

Una carrocería de tamaño pequeño con una perfecta combinación de elegancia y deportividad caracterizan a este singular vehículo. Gracias a la magia de su techo metálico escamoteable, hace las veces de coupé o de descapotable.

Peugeot 206 CC 2.0
Peugeot 206 CC 2.0

Los modales del CC se parecen a los de su primo el GT, con una entrada neutral y rápida en curva, un alto poder de sujeción debido a los neumáticos 205/45-16, una actitud moderadamente subviradora en los apoyos y una trasera que se suelta inmediatamente apenas se quita el pie del gas, permitiendo recuperar la trazada. Es, ni más ni menos, que el clásico eje trasero de los Peugeot pequeños, que otorga agilidad a cambio de tener que contravolantear cuando se juega muy al límite. Las sensaciones de control son tan fuertes que llaman a disfrutar de la conducción cuando se tiene el techo desplegado. La nobleza del chasis sugiere que podría tolerar perfectamente, casi sin retoques, un motor aún más potente sin complejo alguno. Lo que no está dentro del alto tono dinámico y deportivo del chasis es el largo recorrido y el tacto de la palanca de cambios, una objeción que también hicimos al GT en su momento. Los frenos son eficaces, se dispone de ABS y de regulación electrónica del reparto de la frenada y las distancias de parada son bastante buenas, ligeramente más largas que las del GT, pero también es cierto que el 206 CC pesa 100 kilos más.

Con un precio de 2.653.800 pesetas la variante 1.6 del 206 CC será, probablemente ,la más solicitada y, a ese coste, sería un rival muy duro para el Ford Puma, el Hyundai Coupé por un lado, y el Renault Mégane Cabrio, por otro, con un gran punto a su favor: la convertibilidad. Esta motorización 2.0 ofrece más equipamiento y potencia por 3.053.000 pesetas, un nivel único, ya que ningún otro constructor ofrece un vehículo análogo con la posibilidad de una doble función, coupé-convertible, en esa banda de precio.