Peugeot 206 1.6 HDi XSI 3p

Los todopoderosos 206 GTI y RC tienen un duro competidor entre sus propias filas: el nuevo motor HDi que impulsa al modelo es potente, alegre y ofrece un comportamiento que estará a la altura de las demandas más exigentes.

No sólo las prestaciones y el comportamiento de este vehículo (que puede suavizarse en las versiones XS de la gama, con suspensiones más confortables) justifican un precio de 18.410 euros; también su completo equipamiento hará que repasemos nuestras cuentas. El climatizador, el encendido automático de los faros y del limpiaparabrisas y los airbags frontales, laterales y de cabeza (además del ABS y el ya mencionado ESP) ya están incluidos en la dotación básica del modelo, por lo que sólo será necesario pagar aparte elementos como la tapicería de cuero o el cargador de CD’s. Nada de medias tintas; Peugeot quería ofrecer un “Diesel prestacional" y lo ha conseguido. Para ello, no ha dudado en recurrir a algunos elementos presentes en los modelos más deportivos de la gama.El chasis de la versión 1.6 HDi deriva del GTI, lo que significa contar con unas suspensiones muy efectivas, que no pondrán reparos a la hora de digerir cambios de apoyo o curvas cerradas a un ritmo muy vivo. Si alcanzamos el límite, el control de estabilidad, incluido en el equipamiento de serie, se encargará de volver a poner las cosas en su sitio con delicadeza. El aplomo deriva, además, de unos neumáticos 205/45 que se aferran al suelo sin ambages, lo que también provoca una sonoridad de rodadura elevada. En contrapartida, contribuyen a que las distancias de frenado (73,9 metros desde 140 km/h) estén entre las mejores de su clase. También el 206 RC ha hecho su contribución a esta versión Diesel, que monta la transmisión presente en el modelo más potente de la gama. La caja de cambios, manual de cinco marchas, tiene un mando por cable de recorrido reducido, lo que nos hará ganar rapidez a la hora de subir y bajar marchas. De igual forma agradeceremos su precisión –que va pareja a la de la nueva dirección asistida, tomada del 307-, lo que convertirá su manejo en una delicia. No supondrá ningún esfuerzo jugar con el cambio para mantenernos en la zona óptima del cuentavueltas (por encima de las 2.000 rpm; si lo dejamos caer más, acusará cierta pereza) y disfrutar de los recorridos más enrevesados, la especialidad de este 206.La diversión no quedará interrumpida con paradas en las gasolineras: el motor de gasóleo 1.6 no se muestra excesivamente sediento y, aunque supera el consumo medio anunciado por Peugeot (4,8 litros/100 km), se conforma con 5,9 l/100 km. No nos parece excesivo, dadas las prestaciones que ofrece. Por si necesitaba más argumentos para convencernos, es más ahorrador que cualquiera de sus rivales cuando se mueve en la ciudad.A nadie se le escapa que la carrocería del 206 es ya veterana. En lugar de realizar modificaciones “light" hasta que llegue, en 2005, la nueva versión del modelo, Peugeot ha optado –de nuevo- por recurrir al GTI para “clonar" algunos de sus elementos más distintivos en este 1.6 HDi. El objetivo es que nadie tenga dudas sobre su carácter. El monograma HDi, con la última letra en rojo, ya da algunas pistas, que continúan en las llantas de aleación de 16 pulgadas, las aletas delanteras ampliadas, los paragolpes con una ancha entrada de aire y faros antiniebla incorporados, el escape oval o los espejos lacados en negro. Por supuesto, este 206 cuenta con las molduras laterales en el color de la carrocería, un detalle que distingue a las versiones deportivas del modelo. En el interior, que acusa inequívocamente el paso del tiempo, continúan los detalles que evocan dinamismo, como unos asientos con los laterales sobredimensionados (muy cómodos, por cierto), el pomo de la palanca de cambios en aluminio o un cuadro de mandos con detalles cromados. No sólo las prestaciones y el comportamiento de este vehículo (que puede suavizarse en las versiones XS de la gama, con suspensiones más confortables) justifican un precio de 18.410 euros; también su completo equipamiento hará que repasemos nuestras cuentas. El climatizador, el encendido automático de los faros y del limpiaparabrisas y los airbags frontales, laterales y de cabeza (además del ABS y el ya mencionado ESP) ya están incluidos en la dotación básica del modelo, por lo que sólo será necesario pagar aparte elementos como la tapicería de cuero o el cargador de CD’s. Nada de medias tintas; Peugeot quería ofrecer un “Diesel prestacional" y lo ha conseguido. Para ello, no ha dudado en recurrir a algunos elementos presentes en los modelos más deportivos de la gama.El chasis de la versión 1.6 HDi deriva del GTI, lo que significa contar con unas suspensiones muy efectivas, que no pondrán reparos a la hora de digerir cambios de apoyo o curvas cerradas a un ritmo muy vivo. Si alcanzamos el límite, el control de estabilidad, incluido en el equipamiento de serie, se encargará de volver a poner las cosas en su sitio con delicadeza. El aplomo deriva, además, de unos neumáticos 205/45 que se aferran al suelo sin ambages, lo que también provoca una sonoridad de rodadura elevada. En contrapartida, contribuyen a que las distancias de frenado (73,9 metros desde 140 km/h) estén entre las mejores de su clase. También el 206 RC ha hecho su contribución a esta versión Diesel, que monta la transmisión presente en el modelo más potente de la gama. La caja de cambios, manual de cinco marchas, tiene un mando por cable de recorrido reducido, lo que nos hará ganar rapidez a la hora de subir y bajar marchas. De igual forma agradeceremos su precisión –que va pareja a la de la nueva dirección asistida, tomada del 307-, lo que convertirá su manejo en una delicia. No supondrá ningún esfuerzo jugar con el cambio para mantenernos en la zona óptima del cuentavueltas (por encima de las 2.000 rpm; si lo dejamos caer más, acusará cierta pereza) y disfrutar de los recorridos más enrevesados, la especialidad de este 206.La diversión no quedará interrumpida con paradas en las gasolineras: el motor de gasóleo 1.6 no se muestra excesivamente sediento y, aunque supera el consumo medio anunciado por Peugeot (4,8 litros/100 km), se conforma con 5,9 l/100 km. No nos parece excesivo, dadas las prestaciones que ofrece. Por si necesitaba más argumentos para convencernos, es más ahorrador que cualquiera de sus rivales cuando se mueve en la ciudad.A nadie se le escapa que la carrocería del 206 es ya veterana. En lugar de realizar modificaciones “light" hasta que llegue, en 2005, la nueva versión del modelo, Peugeot ha optado –de nuevo- por recurrir al GTI para “clonar" algunos de sus elementos más distintivos en este 1.6 HDi. El objetivo es que nadie tenga dudas sobre su carácter. El monograma HDi, con la última letra en rojo, ya da algunas pistas, que continúan en las llantas de aleación de 16 pulgadas, las aletas delanteras ampliadas, los paragolpes con una ancha entrada de aire y faros antiniebla incorporados, el escape oval o los espejos lacados en negro. Por supuesto, este 206 cuenta con las molduras laterales en el color de la carrocería, un detalle que distingue a las versiones deportivas del modelo. En el interior, que acusa inequívocamente el paso del tiempo, continúan los detalles que evocan dinamismo, como unos asientos con los laterales sobredimensionados (muy cómodos, por cierto), el pomo de la palanca de cambios en aluminio o un cuadro de mandos con detalles cromados.