Del antiguo Tigra queda muy poco, pero se ha conservado su formato reducido y su audacia en la estética. Por lo demás, corren aires completamente renovados, aunque en Opel confían en que el viejo nombre vuelva a brillar.
Con esa idea, el pequeño TwinTop ha sido diseñado a medias entre Opel y el carrocero francés Heuliez, que lo fabrica en la factoría que tiene al oeste de Francia con las piezas que se producen en la planta de Opel en Zaragoza.
Fruto de la colaboración entre ambas compañías es un coupé-cabriolet biplaza que exhibe unas formas absolutamente deportivas, llenas de protuberancias, de músculos y de ángulos muy rápidos y tensos. En su impactante estética destaca, sobre todo, la zaga, robusta y muy elaborada, con un verdadero crucigrama de líneas y ángulos que dibujan una especie de trapecio en el que sobresale el portón del maletero, un pico por abajo y un rectángulo por arriba que contrastan para dar a esa zona unas atractivas formas geométricas que resultan muy atrevidas y, de paso, elegantes. Otro punto llamativo es el arco de seguridad antivuelco, que se divide en dos picos en lugar de las típicas curvas.Pero, claro, la parte más llamativa, y la principal, del diseño, es el techo retráctil. Está constituido por dos partes, techo y parte trasera del habitáculo, que, gracias a un mecanismo electrohidráulico, se pliegan hacia arriba y se esconden casi verticalmente en la parte delantera del maletero. La operación, que se pone en marcha oprimiendo un botón, dura sólo 18 segundos y debe realizarse con el coche parado y el freno de mano echado. Los ajustes del mecanismo parecen muy buenos y todo encaja sin fisuras, aunque es preciso abrir manualmente los seguros que liberan la capota, un detalle que, aunque no es demasiado molesto, resta sofisticación al conjunto.
En Opel explican que la forma en que se pliega el techo, diferente al tipo de cierre que emplean otros fabricantes, permite que se libere espacio en el maletero y, además, ha facilitado el diseño de una trasera menos voluminosa, por ejemplo, que la del Peugeot 206 CC.
El maletero, por tanto, es invadido por el techo, con lo que sus 440 litros de capacidad de carga inicial se reducen a sólo 250 litros cuando se pliega la capota. Para evitar que algún objeto pueda interferir en el plegado, se ha colocado una pared que separa el hueco que ocupa el techo, un espacio que, por otra parte, se puede utilizar siempre que vaya el coche cubierto. Cuando está así, además, se puede disponer de otro hueco de unos 70 litros accesible desde los asientos
Este afán por liberar espacio para llevar objetos ha sido uno de los principales esfuerzos de Opel en el desarrollo del TwinTop. Trataban, con cierto éxito, de hacer de este modelo algo más que un divertimento juvenil y dotarlo de algún sentido práctico. Con los huecos que han conseguido salvar parece que se cumple ese objetivo. Al menos, en la firma alemana aseguran que, con el techo desplegado, este nuevo Tigra tiene el mejor maletero de su categoría.
Y, hablando del maletero, no podemos dejar pasar un pequeño detalle. Controlado por la mecánica del techo, el portón del maletero es también automático: se abre oprimiendo un botón. Para abrir, fenomenal: con una pulsación se levanta la puerta. Pero, para cerrar, hay que mantener el botón apretado un buen rato y, la verdad, parece un método bastante incómodo.Dentro del coche se respira un aire muy parecido al del Corsa, modelo del que se heredan la consola central y algunos elementos más, además del chasis, los motores y el cambio. Configurado en tres niveles de equipamiento, Enjoy, Sport y Cosmo, el Tigra Twin Top presenta un interior bien resuelto, con materiales que, si no son de primera línea, no desmerecen (excepto algunos plásticos muy duros del salpicadero) y, sobre todo, con unos asientos deportivos de mullido muy firme y gran sujeción lateral. El tacto de los mandos se antoja correcto y la ergonomía se ha cuidado mucho. Sólo podría ser mejorable la situación de los botones que abren y cierran el techo, colocados en una posición muy retrasada en el asidero de la puerta del conductor.
Conduciendo no se percibe demasiado ruido aerodinámico. Al menos, no todo el que cabría esperar de un coche de este tipo. Tampoco con la capota descubierta llega a molestar. El habitáculo es reducido, pero no agobia, con lo que los dos ocupantes pueden viajar con bastante comodidad.
Opel ha tardado en añadir a su gama un techo retráctil eléctrico. Hasta ahora, el único descapotable era el Speedster, que tiene una capota de lona de plegado manual. Pero, en adelante, la tecnología de automatismos para los techos retráctiles se une a la gama. Tras este TwinTop se espera la llegada de un Astra de cuatro plazas y techo escamoteable.
Y es que en Opel han comprendido que este tipo de vehículos está de moda. Explican que, en Alemania, los cabrios sólo obtenían de un dos a un tres por ciento de penetración en los años 90, mientras que en el primer trimestre de 2004 su presencia de mercado aumentó hasta el 4,8 por ciento. Considerando una cifra absoluta anual, esto podría ascender a alrededor de 160.000 roadsters y cabrios matriculados este año, unos 20.000 más que en 2003. Se calcula que en toda Europa 400.000 clientes escogerán un coche de este tipo este año. Atentos a esta tendencia, en la firma dependiente de General Motors han decidido variar su estrategia. Así, en el futuro, el 40 por ciento de la gama de modelos de Opel consistirá en versiones de carrocería clásica, como sedanes o los Caravan. Otro 40 por ciento serán conceptos de vehículo como el Signum y el Meriva, mientras que el 20 por ciento estará constituido por modelos nicho, como este Tigra TwinTop. Opel denomina a esta fórmula “40:40:20".
Los acabados propuestos por Opel son Edition (versión de lanzamiento), Enjoy y Sport, además de un Sport con un paquete especial denominado Premium. Todos tienen un claro perfil deportivo y juvenil. El más básico, el Enjoy, ya cuenta con los asientos deportivos y con el volante regulable en altura. También lleva elevalunas eléctricos, retrovisores exteriores calefactados, luces antiniebla, aire acondicionado y cuatro airbags (frontales y laterales para el conductor y el acompañante). Sobre esta base, el Sport subraya el carácter deportivo con los pedales de aluminio, la tapicería de cuero en tonos acerados, el cromo que festonea la palanca de cambios y, sobre todo, las llantas de aleación de 10 radios y 16 pulgadas que van calzadas con neumáticos 205/50R16.
El Sport también incluye unos elementos denominados en Opel “boomerangs", que son dos barras cromadas dispuestas en ángulo para unir la consola central con la zona de la palanca de cambios y el freno de mano. Por último, con este acabado se puede elegir la parte trasera de la capota en otro color, de modo que contraste con el resto de la carrocería.
Para completar el equipamiento, Opel ofrece como opciones el ESP (no desconectable), los asientos de cuero calefactables, el ordenador de a bordo, el control de la velocidad de crucero, las llantas de aleación de 17 pulgadas y el deflector de viento. También se puede montar el navegador por satélite y un equipo de sonido muy completo que admite archivos de MP3. Opel añade un exclusivo juego de maletas y accesorios especialmente diseñados para el Twin Top.
De combinar los motores 1.4 de 90 CV y 1.8 de 125 CV con estos tres acabados surge una lista de precios que empieza en los 17.450 euros (IVA incluido) del 1.4 Enjoy, y termina en los 20.350 que cuesta el 1.8 Sport Premium. Como novedad en sus servicios postventa, Opel promete que, en caso de una colisión con grandes daños en la carrocería, en un plazo de 14 días se suministrará una nueva carrocería completamente lacada. Todos los componentes que no hayan sufrido daños, como la transmisión, suspensiones o el interior, se desmontan de la carrocería dañada y se montan en la nueva. Y dado que la nueva carrocería no está pintada, sino simplemente lacada, los clientes pueden decidir si mantienen el color original o prefieren un tono diferente para su “nuevo Tigra".Del antiguo Tigra queda muy poco, pero se ha conservado su formato reducido y su audacia en la estética. Por lo demás, corren aires completamente renovados, aunque en Opel confían en que el viejo nombre vuelva a brillar.
Con esa idea, el pequeño TwinTop ha sido diseñado a medias entre Opel y el carrocero francés Heuliez, que lo fabrica en la factoría que tiene al oeste de Francia con las piezas que se producen en la planta de Opel en Zaragoza.
Fruto de la colaboración entre ambas compañías es un coupé-cabriolet biplaza que exhibe unas formas absolutamente deportivas, llenas de protuberancias, de músculos y de ángulos muy rápidos y tensos. En su impactante estética destaca, sobre todo, la zaga, robusta y muy elaborada, con un verdadero crucigrama de líneas y ángulos que dibujan una especie de trapecio en el que sobresale el portón del maletero, un pico por abajo y un rectángulo por arriba que contrastan para dar a esa zona unas atractivas formas geométricas que resultan muy atrevidas y, de paso, elegantes. Otro punto llamativo es el arco de seguridad antivuelco, que se divide en dos picos en lugar de las típicas curvas.Pero, claro, la parte más llamativa, y la principal, del diseño, es el techo retráctil. Está constituido por dos partes, techo y parte trasera del habitáculo, que, gracias a un mecanismo electrohidráulico, se pliegan hacia arriba y se esconden casi verticalmente en la parte delantera del maletero. La operación, que se pone en marcha oprimiendo un botón, dura sólo 18 segundos y debe realizarse con el coche parado y el freno de mano echado. Los ajustes del mecanismo parecen muy buenos y todo encaja sin fisuras, aunque es preciso abrir manualmente los seguros que liberan la capota, un detalle que, aunque no es demasiado molesto, resta sofisticación al conjunto.
En Opel explican que la forma en que se pliega el techo, diferente al tipo de cierre que emplean otros fabricantes, permite que se libere espacio en el maletero y, además, ha facilitado el diseño de una trasera menos voluminosa, por ejemplo, que la del Peugeot 206 CC.
El maletero, por tanto, es invadido por el techo, con lo que sus 440 litros de capacidad de carga inicial se reducen a sólo 250 litros cuando se pliega la capota. Para evitar que algún objeto pueda interferir en el plegado, se ha colocado una pared que separa el hueco que ocupa el techo, un espacio que, por otra parte, se puede utilizar siempre que vaya el coche cubierto. Cuando está así, además, se puede disponer de otro hueco de unos 70 litros accesible desde los asientos
Este afán por liberar espacio para llevar objetos ha sido uno de los principales esfuerzos de Opel en el desarrollo del TwinTop. Trataban, con cierto éxito, de hacer de este modelo algo más que un divertimento juvenil y dotarlo de algún sentido práctico. Con los huecos que han conseguido salvar parece que se cumple ese objetivo. Al menos, en la firma alemana aseguran que, con el techo desplegado, este nuevo Tigra tiene el mejor maletero de su categoría.
Y, hablando del maletero, no podemos dejar pasar un pequeño detalle. Controlado por la mecánica del techo, el portón del maletero es también automático: se abre oprimiendo un botón. Para abrir, fenomenal: con una pulsación se levanta la puerta. Pero, para cerrar, hay que mantener el botón apretado un buen rato y, la verdad, parece un método bastante incómodo.Dentro del coche se respira un aire muy parecido al del Corsa, modelo del que se heredan la consola central y algunos elementos más, además del chasis, los motores y el cambio. Configurado en tres niveles de equipamiento, Enjoy, Sport y Cosmo, el Tigra Twin Top presenta un interior bien resuelto, con materiales que, si no son de primera línea, no desmerecen (excepto algunos plásticos muy duros del salpicadero) y, sobre todo, con unos asientos deportivos de mullido muy firme y gran sujeción lateral. El tacto de los mandos se antoja correcto y la ergonomía se ha cuidado mucho. Sólo podría ser mejorable la situación de los botones que abren y cierran el techo, colocados en una posición muy retrasada en el asidero de la puerta del conductor.
Conduciendo no se percibe demasiado ruido aerodinámico. Al menos, no todo el que cabría esperar de un coche de este tipo. Tampoco con la capota descubierta llega a molestar. El habitáculo es reducido, pero no agobia, con lo que los dos ocupantes pueden viajar con bastante comodidad.
Opel ha tardado en añadir a su gama un techo retráctil eléctrico. Hasta ahora, el único descapotable era el Speedster, que tiene una capota de lona de plegado manual. Pero, en adelante, la tecnología de automatismos para los techos retráctiles se une a la gama. Tras este TwinTop se espera la llegada de un Astra de cuatro plazas y techo escamoteable.
Y es que en Opel han comprendido que este tipo de vehículos está de moda. Explican que, en Alemania, los cabrios sólo obtenían de un dos a un tres por ciento de penetración en los años 90, mientras que en el primer trimestre de 2004 su presencia de mercado aumentó hasta el 4,8 por ciento. Considerando una cifra absoluta anual, esto podría ascender a alrededor de 160.000 roadsters y cabrios matriculados este año, unos 20.000 más que en 2003. Se calcula que en toda Europa 400.000 clientes escogerán un coche de este tipo este año. Atentos a esta tendencia, en la firma dependiente de General Motors han decidido variar su estrategia. Así, en el futuro, el 40 por ciento de la gama de modelos de Opel consistirá en versiones de carrocería clásica, como sedanes o los Caravan. Otro 40 por ciento serán conceptos de vehículo como el Signum y el Meriva, mientras que el 20 por ciento estará constituido por modelos nicho, como este Tigra TwinTop. Opel denomina a esta fórmula “40:40:20".
Los acabados propuestos por Opel son Edition (versión de lanzamiento), Enjoy y Sport, además de un Sport con un paquete especial denominado Premium. Todos tienen un claro perfil deportivo y juvenil. El más básico, el Enjoy, ya cuenta con los asientos deportivos y con el volante regulable en altura. También lleva elevalunas eléctricos, retrovisores exteriores calefactados, luces antiniebla, aire acondicionado y cuatro airbags (frontales y laterales para el conductor y el acompañante). Sobre esta base, el Sport subraya el carácter deportivo con los pedales de aluminio, la tapicería de cuero en tonos acerados, el cromo que festonea la palanca de cambios y, sobre todo, las llantas de aleación de 10 radios y 16 pulgadas que van calzadas con neumáticos 205/50R16.
El Sport también incluye unos elementos denominados en Opel “boomerangs", que son dos barras cromadas dispuestas en ángulo para unir la consola central con la zona de la palanca de cambios y el freno de mano. Por último, con este acabado se puede elegir la parte trasera de la capota en otro color, de modo que contraste con el resto de la carrocería.
Para completar el equipamiento, Opel ofrece como opciones el ESP (no desconectable), los asientos de cuero calefactables, el ordenador de a bordo, el control de la velocidad de crucero, las llantas de aleación de 17 pulgadas y el deflector de viento. También se puede montar el navegador por satélite y un equipo de sonido muy completo que admite archivos de MP3. Opel añade un exclusivo juego de maletas y accesorios especialmente diseñados para el Twin Top.
De combinar los motores 1.4 de 90 CV y 1.8 de 125 CV con estos tres acabados surge una lista de precios que empieza en los 17.450 euros (IVA incluido) del 1.4 Enjoy, y termina en los 20.350 que cuesta el 1.8 Sport Premium. Como novedad en sus servicios postventa, Opel promete que, en caso de una colisión con grandes daños en la carrocería, en un plazo de 14 días se suministrará una nueva carrocería completamente lacada. Todos los componentes que no hayan sufrido daños, como la transmisión, suspensiones o el interior, se desmontan de la carrocería dañada y se montan en la nueva. Y dado que la nueva carrocería no está pintada, sino simplemente lacada, los clientes pueden decidir si mantienen el color original o prefieren un tono diferente para su “nuevo Tigra".







