Opel Meriva 1.4 Cosmo

Un motor más pequeño para un coche más grande de lo que parece. El Meriva incorpora el 1.4 de gasolina, una mecánica más asequible en precio, pero ¿pasará factura en carretera?

Opel Meriva 1.4 Cosmo
Opel Meriva 1.4 Cosmo

El Zafira a escala, el Corsa que ha dado el estirón... El Meriva es uno de esos modelos camaleónicos con los que Opel quiere llegar a un público nuevo. Quizás gente más joven, que no quiere renunciar al espacio interior, pero tampoco desea verse atada a las medidas menos manejables de un monovolumen. Así, se ofrece ahora una versión más barata, unida a un nuevo motor de gasolina: el 1.4 de 90 CV. Es un escalón no tan inferior, porque el siguiente propulsor es un 1.6 de 100 CV. Coronando la gama, tenemos un 1.8 de 125 CV, mientras que en Diesel disponemos de mecánicas de 75 y 100 CV. El Meriva, obviamente, no está concebido como un coche de carreras, pero esta mecánica se nos presenta algo “cortita". Responde con soltura en carretera, es cierto, pero le cuesta un poco “entrar en acción". Nos explicamos: a bajo régimen no resulta muy despierto, pero, a partir de ahí y hasta las 5.000 vueltas, se encuentra en plena forma y entrega la potencia de forma bastante lineal. Así, preferimos rodar con él algo alto de revoluciones. El cambio permite subsanar estos pequeños contratiempos, pero la sonoridad sí pasará factura. Resulta un motor un pelín ruidoso. Sin embargo, es sólo cuestión de adaptarse a él. Este Meriva es más rápido que la mayoría de sus rivales (y son batallón los coches medio compactos-medio monovolúmenes que rondan los 4 metros de longitud y montan mecánicas de 100 CV). Sus cifras resultan muy meritorias, porque también hay que indicar que tiene en su contra un mayor peso en báscula. Los adelantamientos no son ningún problema. De hecho, en aceleración, las diferencias no son tan abismales con los datos que nuestro Centro Técnico ha recabado del Meriva 1.6 de 100 CV. Eso sí, en recuperaciones, ya es otro cantar. No olvidemos que este Meriva supera los 1.300 kilos: en repechos un poco pronunciados, tenemos que echar mano al cambio y reducir una e incluso dos marchas. El problema se agrava si llevamos pasajeros y algo de equipaje. ¿Y consumos? Tampoco aquí vemos las ventajas de apostar por esta mecánica. Es bastante más “tragón" que sus rivales. Por ejemplo, un Ford Fusion con un motor 1.4 de 80 CV precisa de media un litro menos de combustible para recorrer 100 kilómetros. Cierto que los consumos son inferiores a los del Meriva 1.6, pero ¿vale la pena? No olvidemos que 10 CV arriba o abajo pueden ser muy importantes en carretera. Eso sí, también existe una diferencia de precio: igual acabado con distintas motorizaciones supone un ahorro de 400 euros (se ampliará a 600 euros si también escogemos la versión más barata, Essentia). ¿400 euros? ¿Unas 67.000 de las antiguas pesetas cuando ya estás dispuesto a pagar más de dos millones y medio? Es cierto que sólo son 10 CV de potencia y unas décimas de segundo en las diferentes mediciones. Sin embargo, el comprador tiene que saber que, además de más lento, el Meriva 1.4 resulta también un poco más ruidoso.

  Meriva 1.4 de 90 CV Meriva 1.6 de 100 CV
Consumo medio: l/100 km 7,51 8,38
Sonoridad a ralentí /a 120 km/h/ a 140 km/h
(decibelios)
42,6/69,9/71,8 46,9/68,7/70,8
Aceleración (segundos) 0-400 m: 19,69
0-1000 m: 36,62
0 a 100 km/h: 15,35
0-400 m: 18,85
0-1000 m: 35,08
0 a 100 km/h: 13,68
Recuperaciones (segundos) 400 m en 4ª a 40 km/h: 21,86
400 m en 5ª a 40 km/h: 21,37
400 m en 4ª a 40 km/h: 19,67
400 m en 5ª a 40 km/h: 19,84

Datos de nuestro Centro TécnicoNada más verlo, llama la atención. Estamos ante una especie de cubo-móvil. Casi es igual de ancho que de alto. Sin embargo, los ingenieros de Opel han logrado contener las inclinaciones de la carrocería y lo cierto es que nos ha sorprendido por su estabilidad en carretera. En parte, se debe a su generosa batalla –de 2,63 metros- y a una suspensión bien lograda que permite afrontar curvas rápidas con mucha confianza. En el eje delantero, monta la suspensión que usa el Corsa, pero atrás se ha optado por la del Astra Caravan. Sin embargo, el puesto de conducción no está pensado precisamente para correr un rally. El conductor irá muy alto y erguido, por lo que tendrá que ir “peleándose" con un montante izquierdo que le quitará mucha visibilidad y con una palanca del cambio que le quedará un poco atrasada. Además, para un coche que lleva la flexibilidad como bandera, resulta poco explicable que el volante no sea regulable en profundidad. El Zafira a escala, el Corsa que ha dado el estirón... El Meriva es uno de esos modelos camaleónicos con los que Opel quiere llegar a un público nuevo. Quizás gente más joven, que no quiere renunciar al espacio interior, pero tampoco desea verse atada a las medidas menos manejables de un monovolumen. Así, se ofrece ahora una versión más barata, unida a un nuevo motor de gasolina: el 1.4 de 90 CV. Es un escalón no tan inferior, porque el siguiente propulsor es un 1.6 de 100 CV. Coronando la gama, tenemos un 1.8 de 125 CV, mientras que en Diesel disponemos de mecánicas de 75 y 100 CV. El Meriva, obviamente, no está concebido como un coche de carreras, pero esta mecánica se nos presenta algo “cortita". Responde con soltura en carretera, es cierto, pero le cuesta un poco “entrar en acción". Nos explicamos: a bajo régimen no resulta muy despierto, pero, a partir de ahí y hasta las 5.000 vueltas, se encuentra en plena forma y entrega la potencia de forma bastante lineal. Así, preferimos rodar con él algo alto de revoluciones. El cambio permite subsanar estos pequeños contratiempos, pero la sonoridad sí pasará factura. Resulta un motor un pelín ruidoso. Sin embargo, es sólo cuestión de adaptarse a él. Este Meriva es más rápido que la mayoría de sus rivales (y son batallón los coches medio compactos-medio monovolúmenes que rondan los 4 metros de longitud y montan mecánicas de 100 CV). Sus cifras resultan muy meritorias, porque también hay que indicar que tiene en su contra un mayor peso en báscula. Los adelantamientos no son ningún problema. De hecho, en aceleración, las diferencias no son tan abismales con los datos que nuestro Centro Técnico ha recabado del Meriva 1.6 de 100 CV. Eso sí, en recuperaciones, ya es otro cantar. No olvidemos que este Meriva supera los 1.300 kilos: en repechos un poco pronunciados, tenemos que echar mano al cambio y reducir una e incluso dos marchas. El problema se agrava si llevamos pasajeros y algo de equipaje. ¿Y consumos? Tampoco aquí vemos las ventajas de apostar por esta mecánica. Es bastante más “tragón" que sus rivales. Por ejemplo, un Ford Fusion con un motor 1.4 de 80 CV precisa de media un litro menos de combustible para recorrer 100 kilómetros. Cierto que los consumos son inferiores a los del Meriva 1.6, pero ¿vale la pena? No olvidemos que 10 CV arriba o abajo pueden ser muy importantes en carretera. Eso sí, también existe una diferencia de precio: igual acabado con distintas motorizaciones supone un ahorro de 400 euros (se ampliará a 600 euros si también escogemos la versión más barata, Essentia). ¿400 euros? ¿Unas 67.000 de las antiguas pesetas cuando ya estás dispuesto a pagar más de dos millones y medio? Es cierto que sólo son 10 CV de potencia y unas décimas de segundo en las diferentes mediciones. Sin embargo, el comprador tiene que saber que, además de más lento, el Meriva 1.4 resulta también un poco más ruidoso.
  Meriva 1.4 de 90 CV Meriva 1.6 de 100 CV
Consumo medio: l/100 km 7,51 8,38
Sonoridad a ralentí /a 120 km/h/ a 140 km/h
(decibelios)
42,6/69,9/71,8 46,9/68,7/70,8
Aceleración (segundos) 0-400 m: 19,69
0-1000 m: 36,62
0 a 100 km/h: 15,35
0-400 m: 18,85
0-1000 m: 35,08
0 a 100 km/h: 13,68
Recuperaciones (segundos) 400 m en 4ª a 40 km/h: 21,86
400 m en 5ª a 40 km/h: 21,37
400 m en 4ª a 40 km/h: 19,67
400 m en 5ª a 40 km/h: 19,84

Datos de nuestro Centro TécnicoNada más verlo, llama la atención. Estamos ante una especie de cubo-móvil. Casi es igual de ancho que de alto. Sin embargo, los ingenieros de Opel han logrado contener las inclinaciones de la carrocería y lo cierto es que nos ha sorprendido por su estabilidad en carretera. En parte, se debe a su generosa batalla –de 2,63 metros- y a una suspensión bien lograda que permite afrontar curvas rápidas con mucha confianza. En el eje delantero, monta la suspensión que usa el Corsa, pero atrás se ha optado por la del Astra Caravan. Sin embargo, el puesto de conducción no está pensado precisamente para correr un rally. El conductor irá muy alto y erguido, por lo que tendrá que ir “peleándose" con un montante izquierdo que le quitará mucha visibilidad y con una palanca del cambio que le quedará un poco atrasada. Además, para un coche que lleva la flexibilidad como bandera, resulta poco explicable que el volante no sea regulable en profundidad.