Opel Corsa 1.2 Easytronic

Desde la aparición del Ferrari 355 F1 en el que se adoptaba un cambio manual secuencial con embrague pilotado, algunos fabricantes han incluido tímidamente en sus gamas este tipo de sistema. Sólo Opel se ha atrevido a montarlo en un modelo polivalente y por un precio muy asequible.

Opel Corsa 1.2 Easytronic
Opel Corsa 1.2 Easytronic

Dado que el resto de la configuración del coche no experimenta variación alguna, la actitud en curva se mantiene invariada. El nuevo Corsa presenta una importante mejora respecto de su antecesor. Más equilibrado en la relación muelle/amortiguador, sigue mostrando un tacto algo seco frente a las irregularidades, pero resulta más cómodo. También el acusado subviraje se ha suavizado bastante y el tren delantero responde ahora con mayor instantaneidad a las órdenes del volante, ofreciendo mayor precisión y una superior sensación de seguridad. No se puede decir lo mismo de los frenos. En nuestra unidad de pruebas han sobrepasado los ochenta y tres metros hasta que han detenido el coche desde 140 km/h, una distancia que no es para echar las campanas al vuelo. El tacto del pedal no es malo, pero acusan una cierta falta de mordiente, probablemente achacable a las pastillas. Se trata, en resumen, de una opción muy interesante y a tener en cuenta. El sobreprecio es de tan sólo 70.000 pesetas y las ventajas respecto de una transmisión convencional son palpables. Además mantiene unas cualidades dinámicas equivalentes y en ocasiones mejores con lo que apenas ofrece reproches significativos, salvo el ya citado de un exceso de intervencionismo de la electrónica en algunas maniobras, al que seguro que con el tiempo se irá adaptando el conductor.