Opel acaba de presentar su Astra más potente: 240 CV en un compacto que destila aire deportivo por todos sus poros. A pesar de que en la guerra de cifras el Astra OPC no alcanza los simbólicos 250 CV, quedarse 10 CV por debajo no le imposibilita para ser un deportivo de primera categoría al mismo tiempo que un coche utilizable para el día a día, pues mantiene las cotas de habitabilidad y la capacidad de carga de sus hermanos de gama.El propulsor que equipa este OPC es un dos litros turboalimentado que alcanza los 240 CV y que declara un par máximo de 32,6 mkg desde apenas 2.400 rpm. Este motor es el mismo que anima la versión 2.0 Turbo de 200 CV del Astra, aunque se le han realizado diversas modificaciones en pos de aumentar su rendimiento. De esa manera, se han modificado los pistones, que ahora están forjados de aluminio y silicio y refrigerados por chorro de aceite; se ha optimizado la presión del turbo y se ha incrementado el tamaño de los inyectores. Al mismo tiempo, se han eliminado los ejes de equilibrado para lograr una disminución en las masas rotantes, algo que, según la marca, aumenta la eficacia del motor.Al volante, las sensaciones que transmite este motor son excelentes. Muestra una gran contundencia en su respuesta desde cualquier régimen y la elección de los desarrollos nos parece acertada. Viene acompañado de un sonido muy deportivo y excitante que sabrán valorar los amantes de las emociones al volante, aunque puede cansar con el paso de los kilómetros a aquellos que no lo sean. Según las cifras oficiales, acelera de 0 a 100 km/h en apenas 6,4 segundos y su velocidad máxima es de 244 km/h. El consumo medio, según las mediciones de Opel, es de 9,2 l/100 km, lo que no está nada mal teniendo en cuenta el tipo de vehículo ante el que estamos. Sin embargo, suponemos que en conducción deportiva puede, como mínimo, doblarse. El comportamiento dinámico del Astra OPC no decepcionará a los aficionados a los coches deportivos. Es un modelo muy rápido en recorridos por grandes vías en buen estado y se defiende con total suficiencia en recorridos sinuosos, donde la suspensión, de gran firmeza y demasiado seca en terrenos en mal estado, evita que la carrocería oscile y tenga movimientos extraños. En este OPC, la altura de la carrocería se ha rebajado 15 mm respecto a un Astra tres puertas y 30 mm respecto a un Astra cinco puertas. Muelles y amortiguadores, a su vez, tienen un menor recorrido que en el resto de versiones de la gama del compacto alemán. El elemento principal que determina que este Astra OPC sea uno de los que mejor comportamiento tiene del segmento es el sistema IDS Plus, que permite variar, sólo pulsando un botón, la asistencia de la dirección (haciéndola más directa), la respuesta del motor cuando pisamos el acelerador (haciéndola más instantánea, elevando la zona de corte de inyección y manteniendo las revoluciones un instante más cuando soltamos el pie del acelerador) y endureciendo algo más, si cabe, la amortiguación. En este OPC, la "transformación" tras pulsar la tecla SportSwicht es menos notable que en otros modelos de la gama, aunque también se hace presente, sobre todo por un aumento de la dureza de las suspensiones. De lo que no se libra el Astra OPC es de pérdidas de tracción en el tren delantero, algo que hay que achacar al enorme par que transmite el motor. El ESP y el control de tracción se encargan de mitigar esta tendencia, por lo que no es muy recomendable desconectarlos en zonas de curvas muy cerradas o con mal estado del pavimento, sobre todo si no somos muy hábiles al volante. Este Astra OPC también destaca por su diseño, convenientemente acicalado para la ocasión. Así, ofrece, respecto a un GTC, un aspecto más musculoso. La parte frontal está dominada por un spoiler muy bajo y una entrada de aire de mayores dimensiones y unos faros antiniebla que adquieren más importancia. Respecto al resto de los Astra, las tomas de aire tienen un diseño con rejilla de panal de abeja. La trasera es, si cabe, más espectacular, sobre todo por el marcado spoiler superior y la salida de escape trapezoidal colocada en el centro. Lateralmente, se distingue del resto de la familia por unos estribos más prominentes, las llantas de aleación de 18 pulgadas, los neumáticos de medida 225/40 y las pinzas de freno en azul. Opcionalmente, se puede montar llanta de 19 pulgadas con neumáticos de 235/35.En el interior, también se han adoptado elementos con toque deportivo, como un volante deportivo de tres radios, relojes remarcados en tonos específicos, palanca de cambios de nuevo diseño, pedalier en aluminio y embellecedores de imitación aluminio. Echamos de menos que en esta versión tan deportiva se siga careciendo de algunos relojes informativos, como el de la temperatura del aceite o del agua. Destacan en esta zona los asientos Recaro, que proporcionan un agarre de primera a nuestro cuerpo, sobre todo a la altura de los hombros y en el costado. Por lo demás, la habitabilidad interior de las plazas traseras y la capacidad del maletero son las mismas que en el resto de la gama GTC. Atrás, no sobra la altura, aunque la anchura y el espacio para las piernas están en la media del segmento. El maletero, con un espacio de carga de 380 litros, permite transportar un par de maletas sin problemas. Este Opel Astra OPC saldrá en diciembre a la venta en España a un precio de 30.500 euros y entre su equipamiento destaca, entre otros, climatizador, sistema de sonido con lector de CDs compatible con MP3, control de estabilidad y de tracción y airbags frontales, laterales y de cortina.Opel acaba de presentar su Astra más potente: 240 CV en un compacto que destila aire deportivo por todos sus poros. A pesar de que en la guerra de cifras el Astra OPC no alcanza los simbólicos 250 CV, quedarse 10 CV por debajo no le imposibilita para ser un deportivo de primera categoría al mismo tiempo que un coche utilizable para el día a día, pues mantiene las cotas de habitabilidad y la capacidad de carga de sus hermanos de gama.El propulsor que equipa este OPC es un dos litros turboalimentado que alcanza los 240 CV y que declara un par máximo de 32,6 mkg desde apenas 2.400 rpm. Este motor es el mismo que anima la versión 2.0 Turbo de 200 CV del Astra, aunque se le han realizado diversas modificaciones en pos de aumentar su rendimiento. De esa manera, se han modificado los pistones, que ahora están forjados de aluminio y silicio y refrigerados por chorro de aceite; se ha optimizado la presión del turbo y se ha incrementado el tamaño de los inyectores. Al mismo tiempo, se han eliminado los ejes de equilibrado para lograr una disminución en las masas rotantes, algo que, según la marca, aumenta la eficacia del motor.Al volante, las sensaciones que transmite este motor son excelentes. Muestra una gran contundencia en su respuesta desde cualquier régimen y la elección de los desarrollos nos parece acertada. Viene acompañado de un sonido muy deportivo y excitante que sabrán valorar los amantes de las emociones al volante, aunque puede cansar con el paso de los kilómetros a aquellos que no lo sean. Según las cifras oficiales, acelera de 0 a 100 km/h en apenas 6,4 segundos y su velocidad máxima es de 244 km/h. El consumo medio, según las mediciones de Opel, es de 9,2 l/100 km, lo que no está nada mal teniendo en cuenta el tipo de vehículo ante el que estamos. Sin embargo, suponemos que en conducción deportiva puede, como mínimo, doblarse. El comportamiento dinámico del Astra OPC no decepcionará a los aficionados a los coches deportivos. Es un modelo muy rápido en recorridos por grandes vías en buen estado y se defiende con total suficiencia en recorridos sinuosos, donde la suspensión, de gran firmeza y demasiado seca en terrenos en mal estado, evita que la carrocería oscile y tenga movimientos extraños. En este OPC, la altura de la carrocería se ha rebajado 15 mm respecto a un Astra tres puertas y 30 mm respecto a un Astra cinco puertas. Muelles y amortiguadores, a su vez, tienen un menor recorrido que en el resto de versiones de la gama del compacto alemán. El elemento principal que determina que este Astra OPC sea uno de los que mejor comportamiento tiene del segmento es el sistema IDS Plus, que permite variar, sólo pulsando un botón, la asistencia de la dirección (haciéndola más directa), la respuesta del motor cuando pisamos el acelerador (haciéndola más instantánea, elevando la zona de corte de inyección y manteniendo las revoluciones un instante más cuando soltamos el pie del acelerador) y endureciendo algo más, si cabe, la amortiguación. En este OPC, la "transformación" tras pulsar la tecla SportSwicht es menos notable que en otros modelos de la gama, aunque también se hace presente, sobre todo por un aumento de la dureza de las suspensiones. De lo que no se libra el Astra OPC es de pérdidas de tracción en el tren delantero, algo que hay que achacar al enorme par que transmite el motor. El ESP y el control de tracción se encargan de mitigar esta tendencia, por lo que no es muy recomendable desconectarlos en zonas de curvas muy cerradas o con mal estado del pavimento, sobre todo si no somos muy hábiles al volante. Este Astra OPC también destaca por su diseño, convenientemente acicalado para la ocasión. Así, ofrece, respecto a un GTC, un aspecto más musculoso. La parte frontal está dominada por un spoiler muy bajo y una entrada de aire de mayores dimensiones y unos faros antiniebla que adquieren más importancia. Respecto al resto de los Astra, las tomas de aire tienen un diseño con rejilla de panal de abeja. La trasera es, si cabe, más espectacular, sobre todo por el marcado spoiler superior y la salida de escape trapezoidal colocada en el centro. Lateralmente, se distingue del resto de la familia por unos estribos más prominentes, las llantas de aleación de 18 pulgadas, los neumáticos de medida 225/40 y las pinzas de freno en azul. Opcionalmente, se puede montar llanta de 19 pulgadas con neumáticos de 235/35.En el interior, también se han adoptado elementos con toque deportivo, como un volante deportivo de tres radios, relojes remarcados en tonos específicos, palanca de cambios de nuevo diseño, pedalier en aluminio y embellecedores de imitación aluminio. Echamos de menos que en esta versión tan deportiva se siga careciendo de algunos relojes informativos, como el de la temperatura del aceite o del agua. Destacan en esta zona los asientos Recaro, que proporcionan un agarre de primera a nuestro cuerpo, sobre todo a la altura de los hombros y en el costado. Por lo demás, la habitabilidad interior de las plazas traseras y la capacidad del maletero son las mismas que en el resto de la gama GTC. Atrás, no sobra la altura, aunque la anchura y el espacio para las piernas están en la media del segmento. El maletero, con un espacio de carga de 380 litros, permite transportar un par de maletas sin problemas. Este Opel Astra OPC saldrá en diciembre a la venta en España a un precio de 30.500 euros y entre su equipamiento destaca, entre otros, climatizador, sistema de sonido con lector de CDs compatible con MP3, control de estabilidad y de tracción y airbags frontales, laterales y de cortina.
Opel Astra OPC
En diciembre llegará a nuestro mercado el Opel Astra OPC, el modelo que, con 240 CV, ha de rivalizar con los compactos más deportivos del segmento, como el VW Golf R32 (250 CV), el Ford Focus ST (225 CV) y el Alfa 147 GTA (250 CV).







