Opel Astra Coupé 2.2 16V

El diseño de esta edición del Astra Coupé, realizado por el carrocero italiano Bertone, da un toque de exclusividad y carácter latino a este modelo que, pese a esconder 147 CV bajo su capó, no muestra un comportamiento tan vivo como podría esperarse. Eso sí, las suspensiones, de tarado deportivo, le otorgan una fiabilidad y aplomo absolutos en cualquier situación.

Opel Astra Coupé 2.2 16V
Opel Astra Coupé 2.2 16V

Una vez al volante, no será difícil encontrar la postura de conducción más adecuada a cada persona, ya que las múltiples regulaciones de los asientos (que también cuentan con apoyo lumbar) y del volante facilitan mucho esta tarea. Sin embargo, no se necesita ser muy alto para que la cabeza quede cerca del techo, característica que poseen la mayoría de los coupés existentes en el mercado, aunque se acentúa en el Astra por una banqueta que está muy elevada incluso en su posición más baja.

Los asientos deportivos sujetan muy bien a sus ocupantes e incorporan un sistema que facilita la entrada a las plazas traseras, al desplazar la banqueta hacia delante cada vez que se abaten los respaldos. La palanca para realizar esta operación se encuentra en la parte superior del respaldo y presenta un diseño muy útil, ya que “sujeta" los cinturones de seguridad y los deja a mano para su colocación, evitando tener que buscarlos.

El Astra Coupé Bertone Edition está homologado para cuatro ocupantes pese a tener espacio para cinco personas. Esta plaza se sacrifica a favor de los pasajeros del asiento posterior, que cuentan con unas cotas de habitabilidad mayores de lo habitual en este segmento. Así, cuatro adultos viajarán cómodamente y sin problemas de espacio ni siquiera para el equipaje: un maletero de 490 litros (mayor que el de cualquiera de sus rivales) albergará cualquier bulto. Además, cuenta con una trampilla situada detrás del reposabrazos de las plazas traseras que permite abrir un hueco hacia el maletero por si se transportan objetos largos, como unos esquís.

El resto del habitáculo se completa con huecos en las puertas y en los laterales de las plazas posteriores que intentan compensar la falta de espacio de la guantera, ocupada casi en un 50 por ciento por el cargador de CD.

Ya en marcha, el habitáculo no resulta demasiado rumoroso, teniendo en cuenta que las puertas delanteras no tienen arco superior, dejando los cristales al aire. Éstos bajan unos milímetros cuando se abre la puerta y vuelven a subir cuando se cierra, ajustándose bastante bien, aunque cuando llueve dejan que alguna gota se cuele en el interior. Aun así, no provocan un ruido aerodinámico excesivo cuando se circula a velocidades altas. Lo mismo puede aplicarse al motor: aunque el ruido que provoca su funcionamiento se nota en el habitáculo, no resulta molesto.

Uno de los puntos negativos es la utilización del radio-cassette-CD y del ordenador de a bordo. Para manejar el equipo de sonido desde el volante es necesario bajar mucho las manos e, incluso, desviar la vista de la carretera, ya que su funcionamiento es muy poco intuitivo y acaba resultando incómodo. La manipulación del ordenador es más sencilla, pero también hay que desviar excesivamente la vista de la calzada para mirar la pantalla, situada en la zona central del salpicadero.

Una vez al volante, no será difícil encontrar la postura de conducción más adecuada a cada persona, ya que las múltiples regulaciones de los asientos (que también cuentan con apoyo lumbar) y del volante facilitan mucho esta tarea. Sin embargo, no se necesita ser muy alto para que la cabeza quede cerca del techo, característica que poseen la mayoría de los coupés existentes en el mercado, aunque se acentúa en el Astra por una banqueta que está muy elevada incluso en su posición más baja.

Los asientos deportivos sujetan muy bien a sus ocupantes e incorporan un sistema que facilita la entrada a las plazas traseras, al desplazar la banqueta hacia delante cada vez que se abaten los respaldos. La palanca para realizar esta operación se encuentra en la parte superior del respaldo y presenta un diseño muy útil, ya que “sujeta" los cinturones de seguridad y los deja a mano para su colocación, evitando tener que buscarlos.

El Astra Coupé Bertone Edition está homologado para cuatro ocupantes pese a tener espacio para cinco personas. Esta plaza se sacrifica a favor de los pasajeros del asiento posterior, que cuentan con unas cotas de habitabilidad mayores de lo habitual en este segmento. Así, cuatro adultos viajarán cómodamente y sin problemas de espacio ni siquiera para el equipaje: un maletero de 490 litros (mayor que el de cualquiera de sus rivales) albergará cualquier bulto. Además, cuenta con una trampilla situada detrás del reposabrazos de las plazas traseras que permite abrir un hueco hacia el maletero por si se transportan objetos largos, como unos esquís.

El resto del habitáculo se completa con huecos en las puertas y en los laterales de las plazas posteriores que intentan compensar la falta de espacio de la guantera, ocupada casi en un 50 por ciento por el cargador de CD.

Ya en marcha, el habitáculo no resulta demasiado rumoroso, teniendo en cuenta que las puertas delanteras no tienen arco superior, dejando los cristales al aire. Éstos bajan unos milímetros cuando se abre la puerta y vuelven a subir cuando se cierra, ajustándose bastante bien, aunque cuando llueve dejan que alguna gota se cuele en el interior. Aun así, no provocan un ruido aerodinámico excesivo cuando se circula a velocidades altas. Lo mismo puede aplicarse al motor: aunque el ruido que provoca su funcionamiento se nota en el habitáculo, no resulta molesto.

Uno de los puntos negativos es la utilización del radio-cassette-CD y del ordenador de a bordo. Para manejar el equipo de sonido desde el volante es necesario bajar mucho las manos e, incluso, desviar la vista de la carretera, ya que su funcionamiento es muy poco intuitivo y acaba resultando incómodo. La manipulación del ordenador es más sencilla, pero también hay que desviar excesivamente la vista de la calzada para mirar la pantalla, situada en la zona central del salpicadero.