Opel Astra Coupé 2.2 16V

El diseño de esta edición del Astra Coupé, realizado por el carrocero italiano Bertone, da un toque de exclusividad y carácter latino a este modelo que, pese a esconder 147 CV bajo su capó, no muestra un comportamiento tan vivo como podría esperarse. Eso sí, las suspensiones, de tarado deportivo, le otorgan una fiabilidad y aplomo absolutos en cualquier situación.

Opel Astra Coupé 2.2 16V
Opel Astra Coupé 2.2 16V

Los 147 CV que desarrolla este motor 2.2 pueden inducir a pensar en un comportamiento más brioso del que realmente muestra el Astra. Sin embargo, no se le puede negar una buena respuesta a cualquier régimen, propiciada por un par máximo de 203 Nm a las 4.000 rpm.

Así, resulta fácil conseguir una reacción notable en marchas bajas, pues el motor estira mucho y salva casi cualquier descenso en el régimen. En las relaciones más largas tampoco lo hace mal, pero no hay que llamarse a engaño: la respuesta es muy noble pero no muy rápida (para obtener más soltura habría que pasar a la mecánica turboalimentada, de menor cilindrada), y en las marchas altas obliga a jugar con el cambio entre quinta y cuarta si se circula por trazados sinuosos.

Lo que no se le puede negar es la nobleza de sus reacciones. Ayudado por el control de tracción (que no puede desconectarse y lastrará las aspiraciones deportivas de más de uno), el conductor se encuentra con un coche ligeramente subvirador y muy fácil de llevar, que sigue fielmente la trazada marcada por la dirección. En este apartado destaca el buen hacer de las suspensiones, con un tarado deportivo que impide el balanceo excesivo de la carrocería sin resultar demasiado duro, por lo que no resta confort a los pasajeros.

La estabilidad está ayudada por un centro de gravedad más bajo (ahora el chasis está dos centímetros más cerca del suelo), una mejor aerodinámica y unas ruedas más anchas (205/50 R), que, montadas sobre unas llantas de 16 pulgadas, mejoran la estética deportiva y el comportamiento del vehículo, sin que éste llegue a resultar agresivo.

Mención aparte merecen los frenos, que ofrecen una buena respuesta gracias a los discos de 280 mm en el eje delantero y de 264 mm en el eje posterior. Aunque el pedal tiene un tacto que resulta extraño, puesto que en la primera parte del recorrido no parece que haya ningún efecto sobre la velocidad y después frena con firmeza, el resultado es correcto, si bien requerirá algún tiempo de adaptación.

Aunque se puede abusar de los frenos, la amortiguación y un cambio de manejo preciso y recorridos no muy largos ayudarán a disfrutar de la conducción en tramos revirados, aunque las sensaciones serán muy parecidas a las de llevarlo por autopista, debido a su carácter más bien tranquilo.

Sin embargo, la gran ventaja es que este comportamiento no penaliza en exceso los consumos, que resultan muy ajustados para un coche de su potencia, con un gasto medio que no llega (oficialmente) a los 8,5 litros.

En conjunto, el Astra Coupé Bertone Edition puede no enamorar por su comportamiento dinámico, pero, si se tienen en cuenta factores como la exclusividad del diseño o la cantidad de equipamiento de serie, es posible dejar de lado otras opciones más baratas y pagar los 3.395.000 pesetas que cuesta.