Nuevo Opel Zafira

Más espacio, más calidad, nuevos motores, mejores acabados… y el mismo sistema Flex7, que permite esconder o emplear los asientos según nuestras necesidades. El Opel Zafira comienza una segunda etapa llena de cambios, aunque su espíritu no se ha modificado.

Nuevo Opel Zafira
Nuevo Opel Zafira

Lo primero que se te pasa por la cabeza al echar un vistazo al nuevo Zafira es que parece más pequeño que la anterior generación, aunque las medidas oficiales muestran que es 15 centímetros más largo y casi 6 más ancho que su predecesor. Sin embargo, parece haberse “reducido" gracias al trabajo del equipo de diseño de Opel, que ha cuidado especialmente la interpretación de las líneas para que este monovolumen parezca tan compacto, musculoso y aplomado como el Astra, del que hereda el chasis y buena parte de sus rasgos.La deportividad que destila el turismo ha sido la referencia a la hora de dotar al Zafira de su nueva imagen. La “espina dorsal" del diseño recae sobre el marcado pliegue central que recorre el capó y llega hasta el portón trasero. Esta tensa línea distribuye el resto de los elementos, como unas generosas entradas de aire en el paragolpes delantero, una cintura ascendente y la característica barra cromada con la que Opel conecta los grupos ópticos. El conjunto reafirma contundentemente la imagen de la gama y expone la intención de la marca al renovar el Zafira: continuar la historia de éxito de su antecesor.El listón está muy alto, ya que desde el lanzamiento del monovolumen, en 1999, los compradores fueron conquistados por su innovador sistema de siete asientos, con los dos traseros escamoteables (el patentado Flex7). Hasta ahora, se han fabricado 1.400.000 unidades del modelo y, de ellas, casi 115.000 se han vendido en España. La producción del nuevo Zafira, que ha supuesto una inversión de 400 millones de euros, comenzó en abril en la planta de Bochum (Alemania). A partir de septiembre estará en nuestros concesionarios y Opel pretende alcanzar unas ventas de 7.000 unidades hasta diciembre. En 2006, primer año completo de comercialización de este vehículo, deberían contabilizarse 25.000 matriculaciones. Las ventas del segmento seguirán aumentando, según las previsiones, y está claro que la marca alemana no quiere perder el ritmo.Para conseguir estas cifras, la automovilística ha puesto un especial interés en mejorar el interior del Zafira, en el que se percibe una mayor calidad. Una batalla y unas vías mayores aseguran más espacio a los siete ocupantes. Los cambios más importantes se advierten en el puesto de conducción, donde la consola central ha sido ligeramente orientada hacia su protagonista, que ahora tiene los mandos más cerca de la mano. La palanca de cambios, por ejemplo, se ha elevado: su manejo es más cómodo y rápido que en la anterior generación del vehículo. Esta nueva ubicación deja espacio para un freno de mano en forma de “U", solución que inauguró la última generación del Renault Mégane, y para un nuevo hueco que albergará pequeños objetos. No es el único, por supuesto: según los acabados, existen hasta 30 espacios en los que distribuir bolsos, papeles, gafas de sol...Además de adoptar las líneas maestras del Astra, el nuevo Zafira también ha intentado recoger la postura de conducción del turismo. Así, el asiento del conductor está en una posición más baja que el resto, aunque no podrá olvidarse de que viaja a bordo de un monovolumen: la altura sobre la carretera es mayor que en un coche (lo que mejora la visibilidad) y sólo tendrá que volver la cabeza para encontrar hasta cinco personas tras él. Una batalla de 2,70 metros y unas vías de 1,48 metros en el eje delantero y de 1,51 en el trasero aseguran un espacio correcto para los ocupantes. Según la marca, incluso hay más amplitud para los hombros y las cabezas de los pasajeros en todas las filas de asientos. Lo cierto es que quienes ocupen las plazas centrales se beneficiarán de un acceso mejorado (las puertas traseras son más grandes) y de una mayor comodidad: la banqueta se ha montado sobre unos raíles con un recorrido largo y se puede aprovechar mejor el espacio cuando las dos plazas posteriores no son utilizadas. Si éstas se ocupan, lo mejor será reservarlas para los más pequeños.

En el Zafira se ha llevado a la producción una idea que se presentó en el Salón de Detroit del año 2000. La muestra acogió el debut del “concept-car" Snowtrekker, un modelo con un novedoso techo de cristal dividido en cuatro áreas. Ahora, este diseño se ha trasladado al monovolumen y representa una original alternativa a los tradicionales techos solares. Estos paneles tintados, que proporcionan una gran luminosidad al habitáculo, se cubren mediante un sistema eléctrico de accionamiento de las cortinillas. En el centro del techo existe una sección que alberga cinco compartimentos de diferentes tamaños. Este original sistema es de serie en el acabado más alto de la gama, el Cosmo.
Cierto, cuando los siete pasajeros viajen en el coche, el volumen del maletero sólo ofrecerá 140 litros, aunque se ampliará hasta los 645 (es decir, 45 más que en la versión anterior) si escamoteamos las dos plazas traseras. Esta operación, según Opel, es ahora más sencilla, pero requiere una cierta práctica para ser realizada con rapidez. Si necesitamos aún más amplitud, podremos abatir la segunda fila de asientos y lograremos un volumen de 1.820 litros, 20 más que en el anterior Zafira. Para organizar la carga, podremos contar (opcionalmente) con el sistema “Flex Organizer", que debutó en el Astra StationWagon. Dos raíles, situados a cada lado del maletero y dotados de puntos de fijación móviles, permiten la sujeción de cintas, ganchos, cajas… El nuevo Opel Zafira llegará a España con tres acabados: Essentia, Enjoy y Cosmo. Dependiendo de la versión, equipamiento y motor, los precios variarán entre los 18.800 y los 28.750 euros. Habrá que pagar aparte elementos como el HSA (Asistente de Arranque en Rampas, en sus siglas en inglés), el chasis IDS Plus con Control Continuo de la Amortiguación (CDC) o el sistema de iluminación adaptativa, con luz dinámica de curva y faros bixenón para las luces cortas y largas. Estos dos últimos “extras" se ofrecen por primera vez en el segmento, afirma Opel. También es nuevo para el Zafira el sistema Open & Start: mediante una llave electrónica (la marca germana ha desechado el sistema de tarjeta presente en los Renault), las puertas y el maletero se abren y cierran al posar nuestra mano en los tiradores. Para arrancar o parar el motor, contaremos con un botón situado a la derecha del volante.Lo primero que se te pasa por la cabeza al echar un vistazo al nuevo Zafira es que parece más pequeño que la anterior generación, aunque las medidas oficiales muestran que es 15 centímetros más largo y casi 6 más ancho que su predecesor. Sin embargo, parece haberse “reducido" gracias al trabajo del equipo de diseño de Opel, que ha cuidado especialmente la interpretación de las líneas para que este monovolumen parezca tan compacto, musculoso y aplomado como el Astra, del que hereda el chasis y buena parte de sus rasgos.La deportividad que destila el turismo ha sido la referencia a la hora de dotar al Zafira de su nueva imagen. La “espina dorsal" del diseño recae sobre el marcado pliegue central que recorre el capó y llega hasta el portón trasero. Esta tensa línea distribuye el resto de los elementos, como unas generosas entradas de aire en el paragolpes delantero, una cintura ascendente y la característica barra cromada con la que Opel conecta los grupos ópticos. El conjunto reafirma contundentemente la imagen de la gama y expone la intención de la marca al renovar el Zafira: continuar la historia de éxito de su antecesor.El listón está muy alto, ya que desde el lanzamiento del monovolumen, en 1999, los compradores fueron conquistados por su innovador sistema de siete asientos, con los dos traseros escamoteables (el patentado Flex7). Hasta ahora, se han fabricado 1.400.000 unidades del modelo y, de ellas, casi 115.000 se han vendido en España. La producción del nuevo Zafira, que ha supuesto una inversión de 400 millones de euros, comenzó en abril en la planta de Bochum (Alemania). A partir de septiembre estará en nuestros concesionarios y Opel pretende alcanzar unas ventas de 7.000 unidades hasta diciembre. En 2006, primer año completo de comercialización de este vehículo, deberían contabilizarse 25.000 matriculaciones. Las ventas del segmento seguirán aumentando, según las previsiones, y está claro que la marca alemana no quiere perder el ritmo.Para conseguir estas cifras, la automovilística ha puesto un especial interés en mejorar el interior del Zafira, en el que se percibe una mayor calidad. Una batalla y unas vías mayores aseguran más espacio a los siete ocupantes. Los cambios más importantes se advierten en el puesto de conducción, donde la consola central ha sido ligeramente orientada hacia su protagonista, que ahora tiene los mandos más cerca de la mano. La palanca de cambios, por ejemplo, se ha elevado: su manejo es más cómodo y rápido que en la anterior generación del vehículo. Esta nueva ubicación deja espacio para un freno de mano en forma de “U", solución que inauguró la última generación del Renault Mégane, y para un nuevo hueco que albergará pequeños objetos. No es el único, por supuesto: según los acabados, existen hasta 30 espacios en los que distribuir bolsos, papeles, gafas de sol...Además de adoptar las líneas maestras del Astra, el nuevo Zafira también ha intentado recoger la postura de conducción del turismo. Así, el asiento del conductor está en una posición más baja que el resto, aunque no podrá olvidarse de que viaja a bordo de un monovolumen: la altura sobre la carretera es mayor que en un coche (lo que mejora la visibilidad) y sólo tendrá que volver la cabeza para encontrar hasta cinco personas tras él. Una batalla de 2,70 metros y unas vías de 1,48 metros en el eje delantero y de 1,51 en el trasero aseguran un espacio correcto para los ocupantes. Según la marca, incluso hay más amplitud para los hombros y las cabezas de los pasajeros en todas las filas de asientos. Lo cierto es que quienes ocupen las plazas centrales se beneficiarán de un acceso mejorado (las puertas traseras son más grandes) y de una mayor comodidad: la banqueta se ha montado sobre unos raíles con un recorrido largo y se puede aprovechar mejor el espacio cuando las dos plazas posteriores no son utilizadas. Si éstas se ocupan, lo mejor será reservarlas para los más pequeños.
En el Zafira se ha llevado a la producción una idea que se presentó en el Salón de Detroit del año 2000. La muestra acogió el debut del “concept-car" Snowtrekker, un modelo con un novedoso techo de cristal dividido en cuatro áreas. Ahora, este diseño se ha trasladado al monovolumen y representa una original alternativa a los tradicionales techos solares. Estos paneles tintados, que proporcionan una gran luminosidad al habitáculo, se cubren mediante un sistema eléctrico de accionamiento de las cortinillas. En el centro del techo existe una sección que alberga cinco compartimentos de diferentes tamaños. Este original sistema es de serie en el acabado más alto de la gama, el Cosmo.
Cierto, cuando los siete pasajeros viajen en el coche, el volumen del maletero sólo ofrecerá 140 litros, aunque se ampliará hasta los 645 (es decir, 45 más que en la versión anterior) si escamoteamos las dos plazas traseras. Esta operación, según Opel, es ahora más sencilla, pero requiere una cierta práctica para ser realizada con rapidez. Si necesitamos aún más amplitud, podremos abatir la segunda fila de asientos y lograremos un volumen de 1.820 litros, 20 más que en el anterior Zafira. Para organizar la carga, podremos contar (opcionalmente) con el sistema “Flex Organizer", que debutó en el Astra StationWagon. Dos raíles, situados a cada lado del maletero y dotados de puntos de fijación móviles, permiten la sujeción de cintas, ganchos, cajas… El nuevo Opel Zafira llegará a España con tres acabados: Essentia, Enjoy y Cosmo. Dependiendo de la versión, equipamiento y motor, los precios variarán entre los 18.800 y los 28.750 euros. Habrá que pagar aparte elementos como el HSA (Asistente de Arranque en Rampas, en sus siglas en inglés), el chasis IDS Plus con Control Continuo de la Amortiguación (CDC) o el sistema de iluminación adaptativa, con luz dinámica de curva y faros bixenón para las luces cortas y largas. Estos dos últimos “extras" se ofrecen por primera vez en el segmento, afirma Opel. También es nuevo para el Zafira el sistema Open & Start: mediante una llave electrónica (la marca germana ha desechado el sistema de tarjeta presente en los Renault), las puertas y el maletero se abren y cierran al posar nuestra mano en los tiradores. Para arrancar o parar el motor, contaremos con un botón situado a la derecha del volante.