Mercedes S350

La nueva generación del Mercedes Clase S incluye entre sus activos una pléyade de sistemas de seguridad que acabarán generalizándose en los coches de la próxima década.

Mercedes S350
Mercedes S350
Con más de cinco metros de longitud y una aerodinámica muy brillante, con sólo 0,26 de Cx, el S 350 es un coche que entra, nada más mirarlo, por los ojos. Sus aletines sobredimensionados le imprimen un sello de energía y fuerza con el que no es necesario conducirlo para adivinar su poderío sobre la ruta. Más escondido está el uso de aluminio en buena parte de su carrocería, para limitar el peso total del conjunto, que se queda bien por debajo de las dos toneladas.
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Su forma exterior, con un perfil bastante tendido, ya predice que la habitabilidad no será de récord. Y así se confirma al introducirnos en su interior. Con respecto a su antecesor, las plazas delanteras son casi idénticas, mientras que los pasajeros traseros disponen ahora de algo menos de espacio en anchura y en posibilidades de estirar las piernas. Con todo, la estancia es sumamente agradable y destaca la habitual calidad de realización y materiales, siempre a un nivel excepcional, típico de la mayoría de los productos de Mercedes.Esta versión S350 es la de inicio de gama, puesto que, en este momento de su lanzamiento, sólo se ve acompañada por el S500, de 388 CV. Sin embargo, los 272 CV de este V6 resultan suficientes para alcanzar los 250 km/h de velocidad punta, lo que, creemos, no generará quejas a nadie por insuficiencia.
Su desenvolvimiento en el tráfico es excelente, gracias, además, al uso de una caja de cambios automática de siete relaciones, con la que se dispone siempre, en pocas décimas de segundo, de la relación de marcha más adecuada para obtener la mejor aceleración. De esta forma, los adelantamientos son rapidísimos y la seguridad ante cualquier eventualidad, total.

Este potencial mecánico se combina con un chasis bastante mejorado frente al anterior Clase S. El balanceo de la carrocería ha sido recortado de forma notable en las curvas y la dirección se muestra más rápida y precisa. En conjunto, este S350 puede competir de tú a tú con la máquina más ágil del segmento hasta el momento, el Serie 7 de BMW, sin perder por ello un aplomo monolítico en vías rápidas.Pero, quizás, lo más importante del S350 se encuentra en las medidas de seguridad que aporta, pues abre la puerta al uso generalizado en coches más modestos de elementos que serán capaces de incrementar la seguridad en proporciones impensables. Sin duda, uno de ellos es el Distronic Plus, una combinación de control de velocidad de crucero con radar que permite mantener un ritmo de viaje, sosteniendo la velocidad elegida por el conductor excepto en aquellas circunstancias en que un vehículo más lento se interponga delante. En esta situación, el radar se encarga de vigilar la distancia de seguridad hasta que el conductor decide adelantar o el tráfico de delante desaparece, momento en que el sistema vuelve a retomar la velocidad elegida. También es destacable el sistema de visión nocturna por infrarrojos, del que no disponía la unidad probada, y que permite, de noche, potenciar la visión del conductor hasta mucho más allá de la zona alumbrada por los faros, a través de un equipo que transmite la imagen a un monitor situado donde se implanta el velocímetro, que en esos momentos desaparece de su ubicación.En resumen, el nuevo Mercedes S350 vuelve a tomar la delantera dentro del segmento de las berlinas de lujo, si bien esta vez no lo hace a fuerza de motores más potentes –que también llegarán- ni de tecnologías de fabricación y uso de materiales exóticos, sino por un paso adelante en la seguridad, factor que en las próximas décadas será el que marque el camino a seguir en el mundo de la automoción.Con más de cinco metros de longitud y una aerodinámica muy brillante, con sólo 0,26 de Cx, el S 350 es un coche que entra, nada más mirarlo, por los ojos. Sus aletines sobredimensionados le imprimen un sello de energía y fuerza con el que no es necesario conducirlo para adivinar su poderío sobre la ruta. Más escondido está el uso de aluminio en buena parte de su carrocería, para limitar el peso total del conjunto, que se queda bien por debajo de las dos toneladas.

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Su forma exterior, con un perfil bastante tendido, ya predice que la habitabilidad no será de récord. Y así se confirma al introducirnos en su interior. Con respecto a su antecesor, las plazas delanteras son casi idénticas, mientras que los pasajeros traseros disponen ahora de algo menos de espacio en anchura y en posibilidades de estirar las piernas. Con todo, la estancia es sumamente agradable y destaca la habitual calidad de realización y materiales, siempre a un nivel excepcional, típico de la mayoría de los productos de Mercedes.Esta versión S350 es la de inicio de gama, puesto que, en este momento de su lanzamiento, sólo se ve acompañada por el S500, de 388 CV. Sin embargo, los 272 CV de este V6 resultan suficientes para alcanzar los 250 km/h de velocidad punta, lo que, creemos, no generará quejas a nadie por insuficiencia.
Su desenvolvimiento en el tráfico es excelente, gracias, además, al uso de una caja de cambios automática de siete relaciones, con la que se dispone siempre, en pocas décimas de segundo, de la relación de marcha más adecuada para obtener la mejor aceleración. De esta forma, los adelantamientos son rapidísimos y la seguridad ante cualquier eventualidad, total.

Este potencial mecánico se combina con un chasis bastante mejorado frente al anterior Clase S. El balanceo de la carrocería ha sido recortado de forma notable en las curvas y la dirección se muestra más rápida y precisa. En conjunto, este S350 puede competir de tú a tú con la máquina más ágil del segmento hasta el momento, el Serie 7 de BMW, sin perder por ello un aplomo monolítico en vías rápidas.Pero, quizás, lo más importante del S350 se encuentra en las medidas de seguridad que aporta, pues abre la puerta al uso generalizado en coches más modestos de elementos que serán capaces de incrementar la seguridad en proporciones impensables. Sin duda, uno de ellos es el Distronic Plus, una combinación de control de velocidad de crucero con radar que permite mantener un ritmo de viaje, sosteniendo la velocidad elegida por el conductor excepto en aquellas circunstancias en que un vehículo más lento se interponga delante. En esta situación, el radar se encarga de vigilar la distancia de seguridad hasta que el conductor decide adelantar o el tráfico de delante desaparece, momento en que el sistema vuelve a retomar la velocidad elegida. También es destacable el sistema de visión nocturna por infrarrojos, del que no disponía la unidad probada, y que permite, de noche, potenciar la visión del conductor hasta mucho más allá de la zona alumbrada por los faros, a través de un equipo que transmite la imagen a un monitor situado donde se implanta el velocímetro, que en esos momentos desaparece de su ubicación.En resumen, el nuevo Mercedes S350 vuelve a tomar la delantera dentro del segmento de las berlinas de lujo, si bien esta vez no lo hace a fuerza de motores más potentes –que también llegarán- ni de tecnologías de fabricación y uso de materiales exóticos, sino por un paso adelante en la seguridad, factor que en las próximas décadas será el que marque el camino a seguir en el mundo de la automoción.