Mazda5

El sustituto del Premacy ya está aquí. Especialmente pensado para la comunicación familiar, el Mazda5 ofrece hasta 7 asientos, soluciones inéditas en el segmento y múltiples posibilidades de configuración. Sin olvidarnos, por supuesto, del toque “Zoom-Zoom".

Mazda5
Mazda5

Tras cinco años en el mercado europeo y unas ventas de 138.000 unidades, al Mazda Premacy le ha llegado la hora de ser sustituido. Ya pudimos ver los rasgos de su sucesor en el Salón de Ginebra: el Mazda5 tiene mucho de vehículo familiar por dentro y buena parte de la filosofía “Zoom-Zoom" por fuera. Se trata del quinto producto realizado por la marca bajo sus nuevas premisas (dinamismo, funcionalidad y cuidado diseño) y el primero que aparece entre los monovolúmenes del segmento C, uno de los campos de batalla más reñidos. En este sector, las ventas han crecido un 60 por ciento en los últimos 5 años (sólo en 2004, se comercializaron 1,4 millones de unidades) y las posibilidades de elección se multiplican como por arte de magia. ¿Cómo destacar? Con soluciones imaginativas y un acertado estudio de las necesidades de los potenciales clientes.La automovilística asegura que el Mazda5, gracias a sus múltiples posibilidades de configuración –puede albergar hasta 7 pasajeros-, es perfecto para los solteros aficionados al deporte o para las parejas cuyos hijos ya se han independizado. Pero los diseñadores han tenido en mente, sobre todo, a aquellos que viajan con niños. Así, han creado un espacio que intenta parecerse al salón de una casa, en el que la comunicación siempre sea posible. Un frontal afilado llama rápidamente la atención de aquellos que, además de un familiar, buscan un vehículo que también tenga un toque deportivo. La parrilla de cinco puntas con el emblema de Mazda y un paragolpes prominente dan un aire robusto a un monovolumen que no olvida el dinamismo. Sin embargo, prima la funcionalidad. Los responsables de las líneas de este automóvil afirman que se han basado en las necesidades de su propia familia para crear una serie de soluciones que convierten a este coche en único. Así, el portón del maletero se abre en dos etapas, para adaptarse a los usuarios de todas las tallas, y pesa 3,2 kilos, con el fin de que sea fácilmente manejable.Ahora, imaginemos a alguien que llega con un niño en brazos y tiene que sentarlo en los asientos traseros. Nada más fácil: con un solo movimiento, una puerta deslizante dejará un hueco de 70 centímetros para acceder a las dos filas posteriores. Este mecanismo, habitual en los monovolúmenes de mayor tamaño, acaba de aparecer en el “minivolumen" de Peugeot, el 1007. Su paso al resto de los sectores era cuestión de tiempo y Mazda ha ganado la carrera: es la primera marca que incluye esta solución entre un monovolumen del segmento C. Lo cierto es que su efectividad queda fuera de duda tras probar la facilidad con la que se accede a los asientos de la segunda fila y se pasa a la tercera; basta con accionar una palanca. Encontraremos unas banquetas de la misma medida que el resto: 50 centímetros de ancho (51 para el conductor y su acompañante). Los más altos también contarán con espacio para las cabezas, aunque no ocurrirá lo mismo con sus piernas: aunque hay 78 cm para acomodarlas (según los datos de Mazda), la amplitud es un poco justa. En cualquier caso, estamos ante unas plazas que no son exclusivas para niños.