Mazda Xedos 9 2.5 V6 24V automático

Imagen distinta y exclusiva, confort de marcha, un extenso equipamiento de serie y un precio competitivo dentro de su categoría. El nuevo Xedos 9 posee buenos argumentos para gustar.

Mazda Xedos 9 2.5 V6 24V automático
Mazda Xedos 9 2.5 V6 24V automático

El Mazda Xedos 9 no rompe con la versión anterior, que pasó de puntillas por el mercado y nunca por nuestro banco de pruebas. Sólo recibe ligeros cambios estéticos, que afectan básicamente al frontal, y un incremento de equipamiento y precio. Ahora incluye tapicería de cuero y airbags laterales de serie y se elimina el techo solar, con un incremento de precio total de 200.000 pesetas. Sólo se vende con este motor V6, pero, dado que la oferta no es muy amplia y Mazda es una marca de volúmenes contenidos, el Xedos 9 tiene la ventaja de que no será nunca un coche muy visto. No cuenta con una línea espectacular, ni llamativa, ni siquiera muy personal, pero sí moderna y elegante. Tiene presencia. Y con sus 4,87 metros disfruta de una longitud mayor de lo que parece. Atención, porque este tamaño no se traduce en un espacio interior destacable. Se encuentra en la media del segmento, o incluso un poco por debajo, sobre todo en la anchura trasera. Tampoco el maletero sobresale en capacidad, debido a una base situada en un plano algo elevado. Las explicaciones se hallan en que la línea de cintura del coche y, sobre todo, la rueda de repuesto bajo el suelo, reducen altura interna. Con lo que sí nos encontramos es con unos asientos delanteros muy cómodos, bastante amplios y con reglaje eléctrico en todas direcciones. Nos sorprende que a la hora de encontrar la postura no exista regulación en altura del volante y sí en profundidad. Esta posiblidad, generalizada en modelos menos refinados, puede no tener importancia, aunque, dependiendo de la complexión del conductor, puede quedar el volante un poco bajo. La presencia que aporta el cuero de los asientos, volante y palanca de cambio no está acompañada por el resto de materiales del salpicadero. El plástico empleado se queda sólo en discreto en cuanto a prestancia, aunque el ajuste y la solidez están fuera de toda duda. En conjunto, el ambiente resulta bastante acogedor.