Kia Sportage 2.0 CRDI EX 4x4

Hay que ver lo rápido que se ha puesto Kia al nivel de las marcas occidentales en vehículos 4x4. Al triunfal y lujoso Sorento se une este renovadísimo Sportage, su propuesta de todo terreno más asequible, capaz y eficaz.

Kia Sportage 2.0 CRDI EX 4x4
Kia Sportage 2.0 CRDI EX 4x4

Los escasos 112 CV y 26,7 mkg de par máximo que ha medido nuestro Centro Técnico para el motor del Sportage no resultan especialmente brillantes.
El motor, un 2.0 turbodiésel fabricado por Hyundai, resulta voluntarioso, pero no es una máquina demoledora. Tiene, eso sí, un magnífico comportamiento a pocas revoluciones, lo que favorece el uso en zonas complicadas sin tener que recurrir mucho al cambio. Esto resulta especialmente agradable en el campo. Y como contrapeso, hay muy poca fuerza por la parte alta del cuentavueltas: apenas pasadas las 3.500 vueltas, el empuje decae de manera notoria. Por lo demás, es un motor de carácter muy templado. No ofrece grandes velocidades, pero tampoco es muy lento. Alcanza sin apuros los 150 Km/h y cubre el 0-100 km/h en unos correctos 14,6 segundos (no está mal para su volumen y sus 1.727 kg con el depósito lleno). Es verdad que en carretera abierta le falta algo de chispa y ligereza, pero también es verdad que es un coche pensado para un uso más bien relajado y tranquilo.A cambio de esta falta de pegada, el coche es muy ahorrador. Nuestro Centro Técnico ha determinado un consumo medio de 7,6 litros cada 100 km, una muy buena marca para la envergadura y peso del Sportage. Si se quiere correr mucho, es cierto que el gasto asciende un poco más, pero tampoco es desorbitado. Por último, es interesante resaltar el buen tacto del motor: suave, silencioso, completamente exento de vibraciones. Este magnífico funcionamiento se debe, casi en exclusiva, a la moderna arquitectura del motor, que incluye inyección por common rail, turbocompresor y cuatro válvulas por cilindro.No es tan agradable la palanca de cambios, que se mueve con cierta torpeza por culpa de unos recorridos demasiado largos. Todo lo contrario son los desarrollos, que tienden claramente a ser cortos para aprovechar mejor los bajos del motor.

El agradable motor dos litros va colgado sobre un chasis no menos agradable que también ha sido dibujado por los ingenieros de Hyundai. Monocasco, con suspensiones McPherson y barra estabilizadora delante y multibrazo con esabilizadora detrás, el bastidor está pensado para ofrecer mucha comodidad y un comportamiento muy noble.

En carreteras fáciles resulta muy confortable gracias a sus suspensiones blandas, que absorben sin problemas cualquier irregularidad del asfalto. Se conduce con total facilidad gracias a una dirección muy precisa y a un tacto general noble y muy neutral. En carreteras más viradas el Sportage sufre un poco más. Además de acusar el peso, las blandas suspensiones no sujetan con firmeza a la carrocería, que tiende a oscilar bastante. Además, a pesar de su configuración mecánica 4x4, tiende a ser un poco subvirador, porque es el eje delantero el que recibe la mayor parte del par. Esta tendencia se manifiesta sobre todo cuando se quiere ir rápido en las curvas más lentas, pero rápidamente la tracción integral envía fuerza al eje trasero. Más allá, todavía está el control de estabilidad y tracción para corregir cualquier salida de tono.Pero lo normal es que el noble y agradable Sportage no nos haga pasar por esos apuros. Es necesario forzar mucho la situación para que se presenten situaciones complicadas. Generalmente, este Kia gira con dulzura y no muestra más incordio que los cabeceos de la carrocería.

Queda por decir aquí que un magnífico conjunto de frenos (con discos ventilados de 280 mm delante) pone la guinda a un conjunto dinámico muy atractivo.