Honda Civic-IMA

Hay quien piensa que el futuro de la automoción llegará de repente y que una mañana nos levantaremos ya rodeados de coches voladores y cosas así. Pero no. El porvenir llega poco a poco, con aperitivos tan jugosos como el Civic-Ima.

Honda Civic-IMA
Honda Civic-IMA

Cuando entramos en el coche, nos da la impresión de que en Honda se han planteado con mucho cuidado este interior. Parecen haber pensado que ya es suficiente innovación con la carga tecnológica del coche y se han mostrado conservadores con el habitáculo.Así, cuando se ve este Civic por dentro, se tiene una sensación ambivalente. Por un lado, nos satisface el buen nivel de los acabados y la más que correcta manufactura de todos los componentes. También es agradable el tacto de los mandos, su disposición y su precisión. Pero no deja de sorprender de forma negativa la falta de imaginación que aqueja a la estética general. El salpicadero de nuestra unidad, negro zaino, tenía “un no sé qué" de taxi que no acaba de convencer. Demasiado sobrio, demasiado oscuro, más bien aburrido. Colores y formas se combinan para no descollar, para que no haya estridencias ni concesiones a la vanguardia, pero el resultado es más bien pobre, muy soso.

Afortunadamente, este Ima tiene otras virtudes en su interior, como la abundancia de espacio en que se mueven los ocupantes. El hueco para las piernas es enorme en las plazas delanteras, pero también en las traseras, que se benefician de un piso totalmente plano y de la carrocería de mayor tamaño.
El maletero, con 400 litros de capacidad, también sale beneficiado y, a pesar de que no es muy regular, ofrece una magnífica superficie de carga. La única pega hay que atribuírsela a las baterías del sistema eléctrico, que impiden que se pueda abatir del todo el asiento trasero. El equipamiento del coche tampoco es asombroso, pero no se echa en falta nada importante. En la dotación de serie se incluyen el ABS, los airbags delanteros y laterales, los anclajes Isofix y las llantas de aleación. Por su parte, el equipo de confort cuenta con aire acondicionado, asiento regulable en altura para el conductor, calefacción en las butacas delanteras, radio con CD, aire acondicionado y volante forrado en cuero y con regulación en altura. No hay nada que se ofrezca como opción, puesto que este modelo es una especie de pack cerrado que se compra con todo por 21.900 euros.

Quizá el precio eche para atrás a más de uno. Parece caro para un vehículo que ofrece unas prestaciones tan limitadas. Y es verdad que lo es, pero tenemos que tener en cuenta que, como decíamos al principio de esta prueba, no estamos ante un coche cualquiera. Pagar esos casi 22.000 euros es una decisión consciente, muy meditada y, sobre todo, muy comprometida. La naturaleza nos lo agradecerá. Y, si no, nos lo agradecerá nuestra economía doméstica: ¿te has parado a pensar lo carísima que está la gasolina?