Honda Civic 1.6i 16v ES VTEC 5p

El Civic es ahora más grande, más ancho y con más espacio interior… además de más impersonal en cuanto a concepto de carrocería. Milita en la última hornada de vehículos a medio camino entre berlinas convencionales y monovolúmenes compactos. Lo que sigue siendo de un agrado incondicional es su motor, que ha superado en el banco de pruebas los 110 CV anunciados, y que nos ofrece una buena sensación gracias al sistema de distribución variable VTEC.

Honda Civic 1.6i 16v ES VTEC 5p
Honda Civic 1.6i 16v ES VTEC 5p

El Civic es fácil de conducir, muy fácil. Todo está preparado para que ningún conductor, ni el más inexperto, tenga ningún problema para llevarlo.

La dirección asistida eléctrica, que se endurece cuanto mayor es la velocidad, nos da una gran facilidad a la hora de movernos entre el tráfico urbano y a la hora de aparcar, gracias a lo blando y dócil de la misma. La palanca de cambio, situada en el salpicadero como decíamos anteriormente, colabora en ese propósito. Es un cambio muy a mano, lo que hace que le quitemos importancia a unos recorridos algo largos e imprecisos.

El motor es un 1.6 VTEC de distribución variable y de 110 CV, casi 114 en nuestro banco de pruebas, que es suficiente para el Honda. La marca nipona ya lo montaba en la anterior generación y simplemente lo ha variado para que dé más par y pueda cumplir la normativa de emisiones Euro 4. Todo ello ha provocado que su potencia descienda casi 11 CV.

El 1.6 VTEC no sube muy rápido de vueltas, no ofrece unas prestaciones descomunales, pero consume poco (entre los que menos de la categoría), es suave, recupera aceptablemente y responde bien a los desafíos normales que le puede lanzar un conductor tipo, manteniendo cruceros entre 140 y 160 km/h sin ningún problema. En su contra tiene una rumorosidad elevada a altas velocidades, algo impropio en un coche de estas características.

Los frenos trabajan adecuadamente, tienen un gran tacto y responden bien a la fatiga. Apoyados por el ABS, en frenadas fuertes las ruedas traseras adquieren una ligera convergencia con el fin de dar una mayor estabilidad al coche en esas circunstancias. Las distancias de frenado obtenidas en nuestro centro técnico han sido además bastante recortadas para un modelo de esta categoría.

Las suspensiones, bastante blandas, penalizan el comportamiento dinámico y le hacen enemigo de zonas con muchas curvas y cambios de rasante. En contra de su dinamismo también podemos reseñar el carácter subvirador del mismo. Pero, en definitiva esa no es la guerra del Civic 5 puertas.