Hace unas semanas que probamos el nuevo Fusion con mecánica Diesel; ahora ha caído en nuestras manos el que monta motor de gasolina de 1,6 litros y que anuncia una potencia de 100 CV. Empezando por el propulsor, ya que hemos hablado de él, te diremos que en nuestro banco de rodillos ha arrojado una cifra de 110 CV a 6.250 rpm y que dispone de un par motor máximo de 15,5 mkg a 4.200 vueltas. Si bien este dato no es destacable por sí mismo, sí lo es su entrega homogénea a lo largo de todo el recorrido del cuentavueltas. Así, a partir de 1.500 giros y hasta el corte de inyección (allá por las 6.750 vueltas), siempre hay empuje disponible en torno a 12-15 mkg. Para transmitir la potencia al eje delantero, se ha elegido una caja de cambios de cinco relaciones, con unos desarrollos más bien largos. La cuarta y sobre todo la quinta marcha sirven para que la mecánica se desahogue y consigamos unas buenas velocidades de crucero, que no perjudican –mucho- al consumo. En ciudad sí hay más trabas: encontramos mucho escalonamiento entre la segunda y la tercera velocidad. Según los cálculos del ordenador de a bordo del Fusion, a una velocidad media de 120-130 km/h, hemos consumido 8,8 litros a los 100 km en un recorrido bastante significativo (unos 1.200 km).No nos desviemos del tema. La palanca de cambios tiene un tacto agradable y los cambios son bastante precisos. También nos ha gustado la dirección, aunque la impresión que nos transmite es que "va leyendo" la carretera, ya que permite que notemos lo que ocurre entre las ruedas y el asfalto. Lo que sí hemos apreciado es que algunas imperfecciones de la carretera se trasladan hasta el volante.Las suspensiones resultan firmes y la carrocería apenas se balancea cuando afrontamos curvas enlazadas deprisa. Gracias a una batalla bastante larga (2,48 m), el aplomo en el comportamiento es la nota dominante. Habría que "forzar mucho la máquina" para que el Fusion se comportara de manera innoble. Además, como se trata de un vehículo destinado a múltiples usos, notamos que, con el maletero casi a pleno rendimiento (cuesta llenar sus 337 litros con el equipaje de un fin de semana), el comportamiento del conjunto es neutro. Las recuperaciones son buenas. Al Fusion TDCi le roba dos segundos y tres más en los mil metros circulando, respectivamente, en cuarta y quinta marcha. En los adelantamientos, los datos son más escandalosos, pero la balanza se inclina hacia el otro lado. Para pasar de 80 a 120 km/h en quinta marcha el gasolina emplea 20,4 segundos, mientras que el Diesel le "aplasta" al realizarlo en 12,8 segundos. Sin embargo, la recuperación en cuarta velocidad en ambos motores está más a la par: 12,7 segundos para el gasolina y 10,1 en el caso del Diesel. El Ford Fusion 1.6i acelera de 0 a 100 km/h en 11 segundos, según nuestros datos.
Hace unas semanas que probamos el nuevo Fusion con mecánica Diesel; ahora ha caído en nuestras manos el que monta motor de gasolina de 1,6 litros y que anuncia una potencia de 100 CV. Empezando por el propulsor, ya que hemos hablado de él, te diremos que en nuestro banco de rodillos ha arrojado una cifra de 110 CV a 6.250 rpm y que dispone de un par motor máximo de 15,5 mkg a 4.200 vueltas. Si bien este dato no es destacable por sí mismo, sí lo es su entrega homogénea a lo largo de todo el recorrido del cuentavueltas. Así, a partir de 1.500 giros y hasta el corte de inyección (allá por las 6.750 vueltas), siempre hay empuje disponible en torno a 12-15 mkg. Para transmitir la potencia al eje delantero, se ha elegido una caja de cambios de cinco relaciones, con unos desarrollos más bien largos. La cuarta y sobre todo la quinta marcha sirven para que la mecánica se desahogue y consigamos unas buenas velocidades de crucero, que no perjudican –mucho- al consumo. En ciudad sí hay más trabas: encontramos mucho escalonamiento entre la segunda y la tercera velocidad. Según los cálculos del ordenador de a bordo del Fusion, a una velocidad media de 120-130 km/h, hemos consumido 8,8 litros a los 100 km en un recorrido bastante significativo (unos 1.200 km).No nos desviemos del tema. La palanca de cambios tiene un tacto agradable y los cambios son bastante precisos. También nos ha gustado la dirección, aunque la impresión que nos transmite es que "va leyendo" la carretera, ya que permite que notemos lo que ocurre entre las ruedas y el asfalto. Lo que sí hemos apreciado es que algunas imperfecciones de la carretera se trasladan hasta el volante.Las suspensiones resultan firmes y la carrocería apenas se balancea cuando afrontamos curvas enlazadas deprisa. Gracias a una batalla bastante larga (2,48 m), el aplomo en el comportamiento es la nota dominante. Habría que "forzar mucho la máquina" para que el Fusion se comportara de manera innoble. Además, como se trata de un vehículo destinado a múltiples usos, notamos que, con el maletero casi a pleno rendimiento (cuesta llenar sus 337 litros con el equipaje de un fin de semana), el comportamiento del conjunto es neutro. Las recuperaciones son buenas. Al Fusion TDCi le roba dos segundos y tres más en los mil metros circulando, respectivamente, en cuarta y quinta marcha. En los adelantamientos, los datos son más escandalosos, pero la balanza se inclina hacia el otro lado. Para pasar de 80 a 120 km/h en quinta marcha el gasolina emplea 20,4 segundos, mientras que el Diesel le "aplasta" al realizarlo en 12,8 segundos. Sin embargo, la recuperación en cuarta velocidad en ambos motores está más a la par: 12,7 segundos para el gasolina y 10,1 en el caso del Diesel. El Ford Fusion 1.6i acelera de 0 a 100 km/h en 11 segundos, según nuestros datos.







