Ford Fusion 1.6 TDCI Plus

El Fusion recibe una pieza muy importante para multiplicar su valor de uso y sus prestaciones. Estamos hablando de un propulsor Diesel de 90 CV que, además, tiene un consumo mínimo.

Ford Fusion 1.6 TDCI Plus
Ford Fusion 1.6 TDCI Plus

En vías abiertas, es un coche bastante estable, con un guiado preciso, y eso a pesar de que no monta un neumático demasiado exagerado: 195/55 en llanta de 16 pulgadas. La suspensión es firme, aunque no en exceso, por lo que, en nuestra opinión, no es en ningún momento, ni en terrenos bacheados, incómoda. La elección de unos tarados enérgicos nos parece perfecta para este tipo de coche, pues combina bastante bien eficacia y confort de marcha. Cuando la carretera se retuerce, el comportamiento dinámico del Fusion baja algún entero. No es que se convierta en un coche torpe, ni mucho menos, sino que no es un automóvil tan ágil como su “pariente" el Fiesta. Este defecto es responsabilidad de la mayor altura de la carrocería que provoca que ésta balancee, aunque la oscilación es controlada y no causa que la confianza al volante del conductor disminuya. La dirección, al mismo tiempo, es algo lenta lo que resta dinamismo. Los frenos no ofrecen unas distancias de parada desde 140 km/h muy destacables, quedándose en torno a los 80 metros. Tampoco nos ha gustado el tacto de los mismos, pues es necesaria una pisada enérgica para que funcionen con contundencia, aunque, al acostumbrarse, este defectillo pierde relevancia. No obstante, y sin lugar a dudas, la principal novedad es el estreno de un nuevo motor Diesel en la gama, que culmina por arriba los propulsores de gasóleo de la familia. Se trata de un 1.6 TDCI, aunque en una variante de potencia algo menor que la que ofrecía hasta el momento en otros modelos como el Focus, que era de 109 CV. Ahora, con una nueva gestión electrónica, rinde 90 CV. El motor TDCi de 1,6 litros está fabricado totalmente en aleación ligera de aluminio, usa inyección Diesel por conducto común de última generación y presión ultra alta, doble árbol de levas en culata y control de acelerador electrónico. Decíamos en una anterior prueba del Fusion, la que realizamos con el propulsor 1.4 TDCI de 68 CV, que este modelo “pedía a gritos" un motor de mayor enjundia. La llegada de esta mecánica más potente le ha venido muy bien, en efecto, pues las prestaciones y el agrado de conducción se multiplican, convirtiéndolo en un coche mucho más capaz para realizar desplazamientos largos. Este motor ha dado un gran rendimiento en el análisis al que se ha sometido por nuestro Centro Técnico. Ha ofrecido casi 95 CV, 5 CV más que lo que declara oficialmente, y su par se ha elevado hasta casi los 24 mkg (20,8 mkg oficiales) aunque a un nivel de revoluciones superior, 2.530 rpm. Entre las 2.250 y las 3.250 rpm ofrece el 90 por ciento del par máximo, pero ya desde las 2.000 rpm entrega 17 mkg, una cifra respetable.Con estos valores, este 1.6 TDCi mueve con bastante solvencia los 1.220 kg del Fusion, tanto en desplazamientos urbanos como fuera de la ciudad. Sube bastante bien de vueltas, cuenta con una zona media destacable y no es demasiado perezoso en lo más bajo del cuentarrevoluciones. Esto le permite alcanzar y mantener cruceros elevados sin apenas problemas, bien es cierto que cuando la orografía se complica hay que utilizar el cambio, aunque esto puede convertirse en adictivo por la precisión y suavidad del mismo. El consumo que hemos medido se sitúa en cifras muy contenidas, a pesar de la mayor resistencia aerodinámica del modelo. De media, gasta 6,4 litros a los 100 km, siendo el consumo máximo en ciudad de 8 litros. Lo único negativo es el ruido que llega al conductor y a los ocupantes de la mecánica, sobre todo al ralentí y cuando el propulsor va alto de vueltas. No obstante, este problema hay que achacarlo en mayor medida a la insuficiente insonorización del habitáculo, pues este mismo motor (en la versión de 109 CV) en otros Ford no nos ha parecido tan ruidoso. Esta versión Plus, en cuanto a equipamiento, para ser el alto de gama nos ha decepcionado bastante, pues de serie no incluye elementos como el aire acondicionado (930 euros), espejos regulables eléctricamente (210 euros) o el tercer reposacabezas trasero (40 euros). También hay que pagar un sobreprecio si queremos dotar de mayor seguridad a este Fusion, a través de la adquisición de dos paquetes específicos: el paquete de seguridad por 420 euros incluye airbags de cortina y laterales delanteros, mientras que el pack IVD ofrece, por 580 euros, airbags laterales delanteros, control de estabilidad y control de tracción. El precio de tarifa de este Ford Fusion 1.6 TDCI Plus de 90 CV es de 17.520 euros, lo que le sitúa en un nivel similar al de sus rivales (Meriva, Idea, Musa, y Matrix) aunque éstos ofrecen por un coste parecido motores Diesel que rondan los 100 CV. En vías abiertas, es un coche bastante estable, con un guiado preciso, y eso a pesar de que no monta un neumático demasiado exagerado: 195/55 en llanta de 16 pulgadas. La suspensión es firme, aunque no en exceso, por lo que, en nuestra opinión, no es en ningún momento, ni en terrenos bacheados, incómoda. La elección de unos tarados enérgicos nos parece perfecta para este tipo de coche, pues combina bastante bien eficacia y confort de marcha. Cuando la carretera se retuerce, el comportamiento dinámico del Fusion baja algún entero. No es que se convierta en un coche torpe, ni mucho menos, sino que no es un automóvil tan ágil como su “pariente" el Fiesta. Este defecto es responsabilidad de la mayor altura de la carrocería que provoca que ésta balancee, aunque la oscilación es controlada y no causa que la confianza al volante del conductor disminuya. La dirección, al mismo tiempo, es algo lenta lo que resta dinamismo. Los frenos no ofrecen unas distancias de parada desde 140 km/h muy destacables, quedándose en torno a los 80 metros. Tampoco nos ha gustado el tacto de los mismos, pues es necesaria una pisada enérgica para que funcionen con contundencia, aunque, al acostumbrarse, este defectillo pierde relevancia. No obstante, y sin lugar a dudas, la principal novedad es el estreno de un nuevo motor Diesel en la gama, que culmina por arriba los propulsores de gasóleo de la familia. Se trata de un 1.6 TDCI, aunque en una variante de potencia algo menor que la que ofrecía hasta el momento en otros modelos como el Focus, que era de 109 CV. Ahora, con una nueva gestión electrónica, rinde 90 CV. El motor TDCi de 1,6 litros está fabricado totalmente en aleación ligera de aluminio, usa inyección Diesel por conducto común de última generación y presión ultra alta, doble árbol de levas en culata y control de acelerador electrónico. Decíamos en una anterior prueba del Fusion, la que realizamos con el propulsor 1.4 TDCI de 68 CV, que este modelo “pedía a gritos" un motor de mayor enjundia. La llegada de esta mecánica más potente le ha venido muy bien, en efecto, pues las prestaciones y el agrado de conducción se multiplican, convirtiéndolo en un coche mucho más capaz para realizar desplazamientos largos. Este motor ha dado un gran rendimiento en el análisis al que se ha sometido por nuestro Centro Técnico. Ha ofrecido casi 95 CV, 5 CV más que lo que declara oficialmente, y su par se ha elevado hasta casi los 24 mkg (20,8 mkg oficiales) aunque a un nivel de revoluciones superior, 2.530 rpm. Entre las 2.250 y las 3.250 rpm ofrece el 90 por ciento del par máximo, pero ya desde las 2.000 rpm entrega 17 mkg, una cifra respetable.Con estos valores, este 1.6 TDCi mueve con bastante solvencia los 1.220 kg del Fusion, tanto en desplazamientos urbanos como fuera de la ciudad. Sube bastante bien de vueltas, cuenta con una zona media destacable y no es demasiado perezoso en lo más bajo del cuentarrevoluciones. Esto le permite alcanzar y mantener cruceros elevados sin apenas problemas, bien es cierto que cuando la orografía se complica hay que utilizar el cambio, aunque esto puede convertirse en adictivo por la precisión y suavidad del mismo. El consumo que hemos medido se sitúa en cifras muy contenidas, a pesar de la mayor resistencia aerodinámica del modelo. De media, gasta 6,4 litros a los 100 km, siendo el consumo máximo en ciudad de 8 litros. Lo único negativo es el ruido que llega al conductor y a los ocupantes de la mecánica, sobre todo al ralentí y cuando el propulsor va alto de vueltas. No obstante, este problema hay que achacarlo en mayor medida a la insuficiente insonorización del habitáculo, pues este mismo motor (en la versión de 109 CV) en otros Ford no nos ha parecido tan ruidoso. Esta versión Plus, en cuanto a equipamiento, para ser el alto de gama nos ha decepcionado bastante, pues de serie no incluye elementos como el aire acondicionado (930 euros), espejos regulables eléctricamente (210 euros) o el tercer reposacabezas trasero (40 euros). También hay que pagar un sobreprecio si queremos dotar de mayor seguridad a este Fusion, a través de la adquisición de dos paquetes específicos: el paquete de seguridad por 420 euros incluye airbags de cortina y laterales delanteros, mientras que el pack IVD ofrece, por 580 euros, airbags laterales delanteros, control de estabilidad y control de tracción. El precio de tarifa de este Ford Fusion 1.6 TDCI Plus de 90 CV es de 17.520 euros, lo que le sitúa en un nivel similar al de sus rivales (Meriva, Idea, Musa, y Matrix) aunque éstos ofrecen por un coste parecido motores Diesel que rondan los 100 CV.