Ford Focus Sedán

El Focus Sedán completa la gama y otorga a los potenciales clientes la posibilidad de contar con uno de los maleteros más grandes del segmento. El resto de virtudes del modelo, se mantienen.

Ford Focus Sedán
Ford Focus Sedán

Uno de cada diez compactos que se venden en nuestro país es un sedán. Apoyado en este dato, Ford otorga una especial importancia a la versión cuatro puertas de la gama Focus, que, a la espera de la llegada de la variante deportiva ST, completa la gama de carrocerías del modelo. Además, en Ford se le da una especial importancia a esta carrocería, pues se fabricará en exclusiva en la planta valenciana de Almussafes.Hasta el momento, las versiones sedán de los compactos, popularmente denominadas “con culo", eran los “patitos feos" de las gamas, vehículos que mantenían la estética de su equivalente de tres/cinco puertas y donde el maletero surgía como un postizo extraño y, muchas veces, perjudicial para el diseño. En este caso, no. La segunda generación del Ford Focus Sedán es un coche bastante bonito (más al natural que en las fotos), con unas líneas fluidas y elegantes y con una trasera bastante bien resuelta. El resto del diseño es similar al de sus hermanos de tres y cinco puertas. Viéndolo lateralmente, incluso nos ha recordado bastante al Mondeo, aunque en un “frasco" algo más pequeño. Decimos “algo más pequeño" porque el Focus Sedán ha crecido bastante y roza en esta nueva generación los cuatro metros y medio (4,48 m, exactamente), lo que le permite codearse por longitud con algunos modelos de segmentos superiores, como el veterano Alfa 156 (4,44 m), BMW Serie 3 (4,52 m), Mitsubishi Carisma (4,48 m) o Subaru Impreza (4,42 m). El Mondeo sigue 24 centímetros por encima y, lo más probable, es que su sustituto crezca más. El Focus Sedán se convierte en una opción importante y muy a tener en cuenta para aquellos compradores que gusten de las líneas clásicas de una berlina de tres volúmenes. En el segmento compacto, los modelos de este porte vuelven a ponerse de moda. En una banda de precios similar, tenemos el Mégane Sedán, el Mazda 3 Sportsedan, el MG ZS/ Rover 45, El Toyota Corolla Sedán, el VW Bora y el Seat Toledo (si lo queremos clasificar como un cuatro puertas). La batalla para esta variante del Focus será dura, a pesar de contar con unas virtudes que pasamos a contarte. La principal característica diferenciadora de un modelo de cuatro puertas es, evidentemente, el maletero. El del Focus Sedán es enorme. Cuenta con una capacidad de carga de 526 litros, lo que le sitúa por encima de muchos modelos de mayor categoría (supera, entre otros, a Mondeo, A4, C5, Primera o Vectra), y le permite encabezar el segmento. Nadie ofrece tanto maletero como él. Según los responsables de Ford, se ha buscado una anchura y un fondo importante, para, según sus palabras, poder albergar “una bolsa de golf". Realmente, esto se ha conseguido, con una anchura de 1.048 mm, una longitud de 1.058 mm y unas formas muy regulares. El problema lo encontramos en una boca de carga que, aunque no está muy alta, sí que es más estrecha de lo que nos gustaría, por lo que tendremos alguna dificultad a la hora de introducir objetos muy voluminosos. La posibilidad de abatir los asientos traseros multiplica, sin embargo las posibilidades de carga. En el interior, no hay nada nuevo, las versiones que condujimos en nuestra toma de contacto eran las altas de gama (Ghía) y el acabado era de primer nivel, con un diseño ordenado, con materiales de calidad y bien rematado. La habitabilidad no cambia respecto a los demás Focus de la familia, con un espacio suficiente para las piernas, una anchura justa y una altura mejorable, sobre todo si superamos los 1,85 m.