Nervaduras muy marcadas, “músculos" más definidos, un aumento de todas sus dimensiones… Y, sin embargo, el nuevo Focus no es tan distinto de su predecesor, al menos en lo que al exterior se refiere.Los principales cambios están en su habitáculo, donde se hace evidente el “estiramiento" que ha sufrido el vehículo. Rápidamente se advierte que hay más espacio para las piernas de todos los pasajeros, más amplitud, más luminosidad… hasta que llegamos a la altura en las plazas traseras. La estirada zaga, que cae abruptamente, pasa factura a los ocupantes más altos del asiento posterior, que estarán algo incómodos.Todo lo contrario ocurre en las plazas delanteras: el conductor y su acompañante encontrarán espacio allí donde lo demanden. No sólo nos referimos a los múltiples huecos que se han repartido por todo el habitáculo; las cotas de habitabilidad están entre las mejores del segmento. La comodidad se completa con uno de los puestos de conducción mejor resueltos de entre sus rivales. Los asientos son amplios y sujetan el cuerpo sin medias tintas. Incluso los reposacabezas, que están situados en una posición algo más adelantada de lo habitual, acabaron por convencernos al cabo de pocos kilómetros, cuando nos dimos cuenta de que nuestras cervicales estaban perfectamente alineadas. Podremos conducir varias horas sin bajar del coche agarrotados.El único “pero" que se le puede poner al habitáculo es la mezcla de materiales: los de la parte superior del salpicadero ofrecen una impresión de calidad más que aceptable, pero los que aparecen en la zona inferior son toscos. También el diseño ha perdido parte de la originalidad de la anterior versión, pero se gana en comodidad, ya que se han elevado todos los mandos y su accionamiento es más rápido y sencillo.La capacidad del maletero es otro de los puntos fuertes del nuevo Focus. Su volumen se ha incrementado un 10 por ciento y llega, según nuestras mediciones, a los 420 litros, aunque no pueden aprovecharse del todo: de nuevo, la pronunciada caída de la zaga impone ciertas restricciones.Llega la hora de hablar del precio de esta versión, que asciende a los 21.445 euros. Puede parecer un poco elevado, pero, si tenemos en cuenta el importe de sus rivales y el equipamiento que incluye, nos parecerá razonable. Realizando este desembolso, contaremos con airbags delanteros, de cortina y laterales, climatizador bi-zona, cierre centralizado con mando a distancia, faros y limpiaparabrisas con encendido automático, guantera refrigerada, mandos de la radio en el volante… Pese a todos estos elementos, seguiremos echando de menos los controles de estabilidad y tracción, que forman parte de un pack con un precio de 650 euros.
Ford Focus 2.0 TDCi Ghia
Cada vez que un Focus pasa por nuestras manos, nos parece mejor que el anterior. Tras probar el motor Diesel menos potente, llega el turno del TDCi 2.0, una máquina que no da tregua a las sensaciones deportivas.







