Fiat Panda 1.2i Climbing 4x4

Pequeño, ágil, divertido y eficaz. Así es el nuevo Panda 4x4, un utilitario popular que hereda las aptitudes TT del modelo anterior y mejora notablemente la comodidad de uso.

Fiat Panda 1.2i Climbing 4x4
Fiat Panda 1.2i Climbing 4x4
Aquí es donde encontraremos las verdaderas capacidades “off road" que nos ofrece el pequeño Panda. Bien es cierto que no se trata de un todo terreno al uso, pues ni dispone de la suficiente distancia al suelo para sortear obstáculos ni cuenta con reductora para desmultiplicar las relaciones de la caja de cambios.No obstante, las cotas TT que ofrece son bastante significativas para tratarse de un turismo. Permite un ángulo de ataque de 25 grados, de salida de 42 y ventral de 21 grados. La inclinación lateral máxima es de 32 grados, mientras que la altura libre efectiva es de 185 milímetros.Estas características, unidas a la corta batalla, al escaso peso del conjunto y a la eficacia de los neumáticos Bridgestone, hacen que el Panda 4x4 pueda pasar casi por los mismos sitios que un TT convencional. Una primera un poquito más corta hubiera favorecido las arrancadas en zonas con mucha pendiente, pues hay que tirar un poco de embrague para salir de zonas inclinadas, pero, en cualquier caso, la facilidad con la que se mueve por campo es realmente destacable.Uno de los secretos del buen comportamiento del Panda se encuentra en sus dimensiones y peso, realmente contenidos. La mayor distancia al suelo que presenta esta versión 4x4 no resulta un inconveniente al circular por carretera, pues la diferencia de altura es de sólo cinco centímetros. En cuanto al peso, la diferencia es más significativa, con 120 kg de tara respecto a la versión equivalente de dos ruedas motrices.Por carreteras con el firme en buen estado se comporta como un tracción delantera, con cierta tendencia subviradora en las curvas más cerradas. No obstante, no hay una potencia desbordante que pudiera provocar situaciones delicadas.En carreteras retorcidas o puertos de montaña, el voluntarioso motor es capaz de proporcionar un ritmo vivo y una conducción muy divertida, aunque es necesario jugar con el cambio de marchas para sacar buen partido del propulsor. El adecuado escalonamiento del cambio permite jugar con las relaciones más cortas para mejorar las prestaciones, pero es cierto que hay que mantener el motor a un régimen elevado para que no desfallezca.En carreteras rápidas, autopistas o autovías, es donde se notan las mayores dificultades para lograr un crucero cómodo. El menor repecho repercute negativamente en las prestaciones y exige bajar al menos una marcha para poder mantener la velocidad legal más o menos constante. Es ahí precisamente, donde el nivel de ruido resulta un poco molesto (75 dB a 120 km/h) y el consumo sube un poco más de la cuenta, con promedios muy cercanos a los 9 litros a los 100 km, cifras sensiblemente inferiores a las de cualquier todo terreno convencional.Sirva de ejemplo que tarda en alcanzar el kilómetro desde parado casi 40 segundos y que la velocidad final al recorrer esa distancia es de 120 Km/h. (La velocidad máxima oficial es de 145 km/h). Si quieres ver más datos referentes a las prestaciones obtenidas por nuestro Centro Técnico, pincha en la pestaña “nuestros datos".
Como buen 4x4, este Panda dispone de tracción permanente a las cuatro ruedas: no sólo es el eje delantero el que aplica el par o la fuerza motriz al suelo. El problema es cómo repartir dicha fuerza. Fiat ha optado por un sistema completamente automático; el coche elige. En condiciones normales el sistema reparte un 98 por ciento del par a las ruedas delanteras, lo que permite un comportamiento similar al de un vehículo con sólo tracción delantera. Si la superficie se muestra resbaladiza, el sistema transmite el par de forma progresiva a las traseras para mejorar la adherencia.
Incorpora una transmisión integral que se sirve de dos diferenciales y un acoplamiento viscoso. Los diferenciales permiten pasar la fuerza de una rueda a otra, mientras que el acoplamiento viscoso se encarga de repartir la fuerza entre los dos ejes.
Los acoplamientos viscosos son conjuntos mecánicos con una serie de discos sumergidos en un líquido que, cuando aumenta la temperatura, aumenta su viscosidad. Así, si necesitamos más fuerza detrás, el eje trasero sufrirá una especie de deslizamiento, “batirá" el líquido y hará que la temperatura aumente; el líquido se hará más viscoso y arrastrará los discos que incorpora. Así, el par motriz llegará en la medida necesaria al eje trasero.