Contacto: Saab 9-3 2.2 TiD 125 CV

La imparable demanda de mecánicas Diesel por parte de los conductores está provocando una auténtica revolución entre los fabricantes, que afinan sus motores de cara a conseguir las mejores prestaciones. Saab ha decidido añadirle 10 CV a su motor de 2.2 litros, con los que ha mejorado considerablemente las prestaciones de su propulsor. Su política es clara, más potencia y rendimiento por el mismo precio.

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Los cambios que ha experimentado el Saab 9-3 2.2 TiD no se ven a primera vista. Esta berlina media, de líneas iconoclastas, sigue teniendo esa apariencia exterior sólida y estable. Este sueco, de fuerte estructura y personalidad, sigue siendo inconfundible. Sus diferencias se confirman una vez sentado en el puesto de conducción. La posición de la llave de encendido entre los asientos, los sillones ergonómicos o la posición de los mandos, entre otras muchas diferencias, no dejan lugar a dudas: estamos sentados en un Saab. Unas espaciosas plazas delanteras y unos asientos cómodos propician el confort al sentarse en el puesto de conducción. En general hay un buen acceso a todos los instrumentos, aunque se echaría en falta una consola central más definida y simple: la cantidad de botones y su pequeño tamaño pueden propiciar la distracción del conductor durante su manejo. Aunque en los acabados S y SE el coche está a la altura, en su versión más básica, el salpicadero y cuadro de mandos tiene una apariencia algo triste. En contrapartida, la ausencia de la radio y del climatizador permite ofrecer un precio inferior a su antecesor. La escala del velocímetro no es lineal sino que está comprimida por encima de los 140 km/h, lo que facilita una lectura más exacta a velocidades más bajas. El panel nocturno, otra peculiaridad de Saab, permite al conductor limitar la información al velocímetro, apagando el resto del cuadro de instrumentos, para reducir la fatiga visual.