Contacto: Peugeot 307 2.0 HDI/110 XS 3p

El Peugeot 307 acaba de ser coronado “Car of the Year", pero no quiere perder la cabeza. Si sus amplias dimensiones le abrieron las puertas del reinado de los compactos, ahora, gracias a la versión HDI de 110 CV, que monta de serie el control de estabilidad, el modelo más de moda en la marca del león amplía sus dominios.

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Peugeot quiere reinar en el segmento de los compactos alimentados de gasóleo, el más competitivo del mercado, y argumentos no le faltan: un buen chasis, un diseño a nuestro gusto muy atractivo y funcional y un espacioso habitáculo gracias a sus generosas medidas (4,20 metros de largo; 1,75 de ancho y 1,51 de alto); todo un derroche de centímetros entre sus rivales. Eso sí, estas características, que comprobamos en el modelo de 2.0 litros de 90 CV, han pasado a un segundo plano gracias a la incorporación del HDI de 110 CV. Se trata de la misma mecánica pero, gracias a unos retoques técnicos, ha disparado su potencia - algo que se nota a la hora de mover un vehículo de cerca de 1.300 kilos -, pero también le ha dotado de una mayor suavidad a la hora de entregar la misma.

A diferencia de lo que pudiéramos pensar, este incremento de potencia no le ha dotado de mayor garra, sino de mayor flexibilidad. Con este motor, el Peugeot 307 no se hará el amo de la autopista (no da "zarpazos" si pisamos con fuerza el acelerador), pero sí uno de los más ágiles y no resulta nada remolón a la hora de subir de vueltas.

Además, es mucho más silencioso y despierto. Eso sí, este vehículo ha ganado más en estabilidad que en comportamiento deportivo a pesar de generar 20 CV más. Ahora lleva aparejadas unas ruedas de 205/55 R con llantas de aleación de 16 pulgadas y el control de estabilidad, elementos que, en este modelo, se incluyen de serie. Peugeot también ha incorporado a este HDi un filtro de partículas con el que, según la marca, se han reducido los niveles contaminantes.

Peugeot quiere reinar en el segmento de los compactos alimentados de gasóleo, el más competitivo del mercado, y argumentos no le faltan: un buen chasis, un diseño a nuestro gusto muy atractivo y funcional y un espacioso habitáculo gracias a sus generosas medidas (4,20 metros de largo; 1,75 de ancho y 1,51 de alto); todo un derroche de centímetros entre sus rivales. Eso sí, estas características, que comprobamos en el modelo de 2.0 litros de 90 CV, han pasado a un segundo plano gracias a la incorporación del HDI de 110 CV. Se trata de la misma mecánica pero, gracias a unos retoques técnicos, ha disparado su potencia - algo que se nota a la hora de mover un vehículo de cerca de 1.300 kilos -, pero también le ha dotado de una mayor suavidad a la hora de entregar la misma.

A diferencia de lo que pudiéramos pensar, este incremento de potencia no le ha dotado de mayor garra, sino de mayor flexibilidad. Con este motor, el Peugeot 307 no se hará el amo de la autopista (no da "zarpazos" si pisamos con fuerza el acelerador), pero sí uno de los más ágiles y no resulta nada remolón a la hora de subir de vueltas.

Además, es mucho más silencioso y despierto. Eso sí, este vehículo ha ganado más en estabilidad que en comportamiento deportivo a pesar de generar 20 CV más. Ahora lleva aparejadas unas ruedas de 205/55 R con llantas de aleación de 16 pulgadas y el control de estabilidad, elementos que, en este modelo, se incluyen de serie. Peugeot también ha incorporado a este HDi un filtro de partículas con el que, según la marca, se han reducido los niveles contaminantes.

Peugeot quiere reinar en el segmento de los compactos alimentados de gasóleo, el más competitivo del mercado, y argumentos no le faltan: un buen chasis, un diseño a nuestro gusto muy atractivo y funcional y un espacioso habitáculo gracias a sus generosas medidas (4,20 metros de largo; 1,75 de ancho y 1,51 de alto); todo un derroche de centímetros entre sus rivales. Eso sí, estas características, que comprobamos en el modelo de 2.0 litros de 90 CV, han pasado a un segundo plano gracias a la incorporación del HDI de 110 CV. Se trata de la misma mecánica pero, gracias a unos retoques técnicos, ha disparado su potencia - algo que se nota a la hora de mover un vehículo de cerca de 1.300 kilos -, pero también le ha dotado de una mayor suavidad a la hora de entregar la misma.

A diferencia de lo que pudiéramos pensar, este incremento de potencia no le ha dotado de mayor garra, sino de mayor flexibilidad. Con este motor, el Peugeot 307 no se hará el amo de la autopista (no da "zarpazos" si pisamos con fuerza el acelerador), pero sí uno de los más ágiles y no resulta nada remolón a la hora de subir de vueltas.

Además, es mucho más silencioso y despierto. Eso sí, este vehículo ha ganado más en estabilidad que en comportamiento deportivo a pesar de generar 20 CV más. Ahora lleva aparejadas unas ruedas de 205/55 R con llantas de aleación de 16 pulgadas y el control de estabilidad, elementos que, en este modelo, se incluyen de serie. Peugeot también ha incorporado a este HDi un filtro de partículas con el que, según la marca, se han reducido los niveles contaminantes.