Contacto: Honda Jazz 1.2 i-DSI

Un diseño muy seductor, un motor básico pero ahorrador, un interior que puede hacerse casi diáfano y una ergonomía bien estudiada hacen del Jazz una opción de compra llena de atractivos para el público de los llamados polivalentes.

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Pero el espacio, y su modularidad flexible, constituye la auténtica conquista del Jazz. Con 5 ocupantes y la bandeja trasera en su lugar, la capacidad de carga oficial del maletero es de 353 litros (sin contar los bultos de mano que se pueden situar justo debajo de la fila de asientos traseros), pero ése es sólo el punto de partida. Si se abaten los asientos traseros y se quita la bandeja, queda una superficie lisa y caben ya hasta 1.323 litros de carga en 1,7 metros de espacio longitudinal diáfano. Esos metros se convierten en 2,4 si, además, se abate el asiento del copiloto. Otra posibilidad consiste en plegar las banquetas traseras hacia arriba, contra su respaldo, para lograr así un espacio central de carga de altura máxima (1,28 metros), ideal para transportar objetos altos (la típica maceta, por ejemplo). Lo mejor de todo es que tanto plegado y desplegado no es labor apta sólo para mañosos, sino que, por su facilidad y sencillez, están al alcance de cualquiera. Y arrancamos… El motor pertenece a la segunda fase de motores Honda de última generación, la Serie i (inteligentes). Con una cilindrada exacta de 1.246 cm3 y una denominación i-DSI (de Dual Sequential Ignition, Doble Encendido Secuencial), ha sido creado para reducir al máximo dos cifras clave en el mercado actual: consumos y emisiones. Todo ello se consigue gracias al aprovechamiento óptimo de cada gota de gasolina. En cada cilindro, el combustible entra por una sola válvula de admisión a la cámara de combustión compacta, en la que se genera un fuerte torbellino, y dos bujías, dispuestas de forma diagonal, una enfrente de la otra, se ocupan del doble encendido secuencial, o sea, una chispa y, de inmediato, la otra. Lo interesante del sistema es que el tiempo que transcurre entre que se activa la primera bujía y lo hace la segunda se puede ajustar en función de los requerimientos que se le hagan al motor. De este modo se acelera la propagación de la llama y se consigue una combustión eficiente que proporciona muy buenas cifras de rendimiento: 78 CV de potencia a 5.700 rpm y un par de 110 Nm a 2.800 rpm. Los consumos, 5,5 litros cada 100 km en circuito mixto, y las emisiones de CO2, 129 g/km, cumplen los objetivos de la marca. Para explicar la importancia de esta última cifra, baste con decir que los fabricantes se han comprometido a bajar de 140 g/km para el año 2008. De hecho, el Jazz ya cumple, en los otros agentes contaminantes (hidrocarburos no quemados, óxidos de nitrógeno y monóxido de carbono), la normativa europea que entra en vigor en 2005.

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