Contacto: Audi A4 Avant

Como en la mayoría de las últimas versiones rancheras que hemos visto, el Audi Avant nuevo, que se pondrá a la venta en octubre y se presentará al gran público en el Salón de Franfkfurt, incorpora algunas soluciones para el espacio de carga que confirman el empeño de utilidad de esta versión, como un maletero “modular" o una red autoajustable para contener la carga, sin olvidar tampoco el aspecto estético, donde esta versión destaca especialmente. Además, el Avant estrena el cambio Multitronic en la versión turbodiésel.

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Que una determinada versión de un modelo tenga su correspondiente variante ranchera no es mucha noticia en sí, pues básicamente el modelo familiar es una continuación de la berlina. De hecho, casi siempre se espera de aquellos modelos que han comenzado con esta línea en algún momento de su comercialización, como lo fue el Audi 80 con respecto a los actuales A4. El Avant ha sido un éxito para Audi en muchos mercados (en otros, menos, aunque represente una ampliación de la gama) y la nueva ranchera sigue su andadura después de que ya conociéramos la berlina, de resultados generales excelentes en cuanto a diseño, prestaciones y calidad de ejecución. Quizás por eso, el Avant ha tenido un éxito comparativo mayor a la berlina A4 en algunos mercados como el alemán, donde el gusto por los station wagon es mucho mayor que, por ejemplo, en el mercado español. Las virtudes citadas se dan continuidad en esta versión familiar y, por imagen, esta ranchera es una de las mejor logradas en su segmento, con una acertada integración de lo que supone darle más volumen al maletero para conseguir mayor capacidad y practicidad. Precisamente en este último aspecto es donde trabajan con más intensidad los fabricantes actualmente a la hora de ofertar una versión de estas características. ¿Qué significa esto? Pues que el volumen de carga trasero no sólo se ve incrementado (1.184 litros de máxima capacidad frente a 445 de la berlina), sino que se ha estudiado en él que las cosas puedan ser fácilmente introducidas y transportadas, que no se desparramen con el movimiento o que pueda ampliarse de forma más cómoda el espacio abatiendo los asientos traseros. Por ejemplo, el Avant tiene un metro de ancho en su espacio de carga, pero lo más importante es que dicho espacio es muy diáfano y aprovechable, porque las superficies son planas y los ángulos laterales, rectos completamente –conseguido gracias a que el amortiguador y el muelle están separados–. Para facilitar más las cosas, el portón puede subirse todavía 15 centímetros más tras levantarlo de forma normal, con lo que una persona de 1,90 metros puede estar de pie sin que la cabeza roce (de hecho, el portón abre en esta posición hasta una altura de 1,98 centímetros).Que una determinada versión de un modelo tenga su correspondiente variante ranchera no es mucha noticia en sí, pues básicamente el modelo familiar es una continuación de la berlina. De hecho, casi siempre se espera de aquellos modelos que han comenzado con esta línea en algún momento de su comercialización, como lo fue el Audi 80 con respecto a los actuales A4. El Avant ha sido un éxito para Audi en muchos mercados (en otros, menos, aunque represente una ampliación de la gama) y la nueva ranchera sigue su andadura después de que ya conociéramos la berlina, de resultados generales excelentes en cuanto a diseño, prestaciones y calidad de ejecución. Quizás por eso, el Avant ha tenido un éxito comparativo mayor a la berlina A4 en algunos mercados como el alemán, donde el gusto por los station wagon es mucho mayor que, por ejemplo, en el mercado español. Las virtudes citadas se dan continuidad en esta versión familiar y, por imagen, esta ranchera es una de las mejor logradas en su segmento, con una acertada integración de lo que supone darle más volumen al maletero para conseguir mayor capacidad y practicidad. Precisamente en este último aspecto es donde trabajan con más intensidad los fabricantes actualmente a la hora de ofertar una versión de estas características. ¿Qué significa esto? Pues que el volumen de carga trasero no sólo se ve incrementado (1.184 litros de máxima capacidad frente a 445 de la berlina), sino que se ha estudiado en él que las cosas puedan ser fácilmente introducidas y transportadas, que no se desparramen con el movimiento o que pueda ampliarse de forma más cómoda el espacio abatiendo los asientos traseros. Por ejemplo, el Avant tiene un metro de ancho en su espacio de carga, pero lo más importante es que dicho espacio es muy diáfano y aprovechable, porque las superficies son planas y los ángulos laterales, rectos completamente –conseguido gracias a que el amortiguador y el muelle están separados–. Para facilitar más las cosas, el portón puede subirse todavía 15 centímetros más tras levantarlo de forma normal, con lo que una persona de 1,90 metros puede estar de pie sin que la cabeza roce (de hecho, el portón abre en esta posición hasta una altura de 1,98 centímetros).Que una determinada versión de un modelo tenga su correspondiente variante ranchera no es mucha noticia en sí, pues básicamente el modelo familiar es una continuación de la berlina. De hecho, casi siempre se espera de aquellos modelos que han comenzado con esta línea en algún momento de su comercialización, como lo fue el Audi 80 con respecto a los actuales A4. El Avant ha sido un éxito para Audi en muchos mercados (en otros, menos, aunque represente una ampliación de la gama) y la nueva ranchera sigue su andadura después de que ya conociéramos la berlina, de resultados generales excelentes en cuanto a diseño, prestaciones y calidad de ejecución. Quizás por eso, el Avant ha tenido un éxito comparativo mayor a la berlina A4 en algunos mercados como el alemán, donde el gusto por los station wagon es mucho mayor que, por ejemplo, en el mercado español. Las virtudes citadas se dan continuidad en esta versión familiar y, por imagen, esta ranchera es una de las mejor logradas en su segmento, con una acertada integración de lo que supone darle más volumen al maletero para conseguir mayor capacidad y practicidad. Precisamente en este último aspecto es donde trabajan con más intensidad los fabricantes actualmente a la hora de ofertar una versión de estas características. ¿Qué significa esto? Pues que el volumen de carga trasero no sólo se ve incrementado (1.184 litros de máxima capacidad frente a 445 de la berlina), sino que se ha estudiado en él que las cosas puedan ser fácilmente introducidas y transportadas, que no se desparramen con el movimiento o que pueda ampliarse de forma más cómoda el espacio abatiendo los asientos traseros. Por ejemplo, el Avant tiene un metro de ancho en su espacio de carga, pero lo más importante es que dicho espacio es muy diáfano y aprovechable, porque las superficies son planas y los ángulos laterales, rectos completamente –conseguido gracias a que el amortiguador y el muelle están separados–. Para facilitar más las cosas, el portón puede subirse todavía 15 centímetros más tras levantarlo de forma normal, con lo que una persona de 1,90 metros puede estar de pie sin que la cabeza roce (de hecho, el portón abre en esta posición hasta una altura de 1,98 centímetros).Que una determinada versión de un modelo tenga su correspondiente variante ranchera no es mucha noticia en sí, pues básicamente el modelo familiar es una continuación de la berlina. De hecho, casi siempre se espera de aquellos modelos que han comenzado con esta línea en algún momento de su comercialización, como lo fue el Audi 80 con respecto a los actuales A4. El Avant ha sido un éxito para Audi en muchos mercados (en otros, menos, aunque represente una ampliación de la gama) y la nueva ranchera sigue su andadura después de que ya conociéramos la berlina, de resultados generales excelentes en cuanto a diseño, prestaciones y calidad de ejecución. Quizás por eso, el Avant ha tenido un éxito comparativo mayor a la berlina A4 en algunos mercados como el alemán, donde el gusto por los station wagon es mucho mayor que, por ejemplo, en el mercado español. Las virtudes citadas se dan continuidad en esta versión familiar y, por imagen, esta ranchera es una de las mejor logradas en su segmento, con una acertada integración de lo que supone darle más volumen al maletero para conseguir mayor capacidad y practicidad. Precisamente en este último aspecto es donde trabajan con más intensidad los fabricantes actualmente a la hora de ofertar una versión de estas características. ¿Qué significa esto? Pues que el volumen de carga trasero no sólo se ve incrementado (1.184 litros de máxima capacidad frente a 445 de la berlina), sino que se ha estudiado en él que las cosas puedan ser fácilmente introducidas y transportadas, que no se desparramen con el movimiento o que pueda ampliarse de forma más cómoda el espacio abatiendo los asientos traseros. Por ejemplo, el Avant tiene un metro de ancho en su espacio de carga, pero lo más importante es que dicho espacio es muy diáfano y aprovechable, porque las superficies son planas y los ángulos laterales, rectos completamente –conseguido gracias a que el amortiguador y el muelle están separados–. Para facilitar más las cosas, el portón puede subirse todavía 15 centímetros más tras levantarlo de forma normal, con lo que una persona de 1,90 metros puede estar de pie sin que la cabeza roce (de hecho, el portón abre en esta posición hasta una altura de 1,98 centímetros).Que una determinada versión de un modelo tenga su correspondiente variante ranchera no es mucha noticia en sí, pues básicamente el modelo familiar es una continuación de la berlina. De hecho, casi siempre se espera de aquellos modelos que han comenzado con esta línea en algún momento de su comercialización, como lo fue el Audi 80 con respecto a los actuales A4. El Avant ha sido un éxito para Audi en muchos mercados (en otros, menos, aunque represente una ampliación de la gama) y la nueva ranchera sigue su andadura después de que ya conociéramos la berlina, de resultados generales excelentes en cuanto a diseño, prestaciones y calidad de ejecución. Quizás por eso, el Avant ha tenido un éxito comparativo mayor a la berlina A4 en algunos mercados como el alemán, donde el gusto por los station wagon es mucho mayor que, por ejemplo, en el mercado español. Las virtudes citadas se dan continuidad en esta versión familiar y, por imagen, esta ranchera es una de las mejor logradas en su segmento, con una acertada integración de lo que supone darle más volumen al maletero para conseguir mayor capacidad y practicidad. Precisamente en este último aspecto es donde trabajan con más intensidad los fabricantes actualmente a la hora de ofertar una versión de estas características. ¿Qué significa esto? Pues que el volumen de carga trasero no sólo se ve incrementado (1.184 litros de máxima capacidad frente a 445 de la berlina), sino que se ha estudiado en él que las cosas puedan ser fácilmente introducidas y transportadas, que no se desparramen con el movimiento o que pueda ampliarse de forma más cómoda el espacio abatiendo los asientos traseros. Por ejemplo, el Avant tiene un metro de ancho en su espacio de carga, pero lo más importante es que dicho espacio es muy diáfano y aprovechable, porque las superficies son planas y los ángulos laterales, rectos completamente –conseguido gracias a que el amortiguador y el muelle están separados–. Para facilitar más las cosas, el portón puede subirse todavía 15 centímetros más tras levantarlo de forma normal, con lo que una persona de 1,90 metros puede estar de pie sin que la cabeza roce (de hecho, el portón abre en esta posición hasta una altura de 1,98 centímetros).Que una determinada versión de un modelo tenga su correspondiente variante ranchera no es mucha noticia en sí, pues básicamente el modelo familiar es una continuación de la berlina. De hecho, casi siempre se espera de aquellos modelos que han comenzado con esta línea en algún momento de su comercialización, como lo fue el Audi 80 con respecto a los actuales A4. El Avant ha sido un éxito para Audi en muchos mercados (en otros, menos, aunque represente una ampliación de la gama) y la nueva ranchera sigue su andadura después de que ya conociéramos la berlina, de resultados generales excelentes en cuanto a diseño, prestaciones y calidad de ejecución. Quizás por eso, el Avant ha tenido un éxito comparativo mayor a la berlina A4 en algunos mercados como el alemán, donde el gusto por los station wagon es mucho mayor que, por ejemplo, en el mercado español. Las virtudes citadas se dan continuidad en esta versión familiar y, por imagen, esta ranchera es una de las mejor logradas en su segmento, con una acertada integración de lo que supone darle más volumen al maletero para conseguir mayor capacidad y practicidad. Precisamente en este último aspecto es donde trabajan con más intensidad los fabricantes actualmente a la hora de ofertar una versión de estas características. ¿Qué significa esto? Pues que el volumen de carga trasero no sólo se ve incrementado (1.184 litros de máxima capacidad frente a 445 de la berlina), sino que se ha estudiado en él que las cosas puedan ser fácilmente introducidas y transportadas, que no se desparramen con el movimiento o que pueda ampliarse de forma más cómoda el espacio abatiendo los asientos traseros. Por ejemplo, el Avant tiene un metro de ancho en su espacio de carga, pero lo más importante es que dicho espacio es muy diáfano y aprovechable, porque las superficies son planas y los ángulos laterales, rectos completamente –conseguido gracias a que el amortiguador y el muelle están separados–. Para facilitar más las cosas, el portón puede subirse todavía 15 centímetros más tras levantarlo de forma normal, con lo que una persona de 1,90 metros puede estar de pie sin que la cabeza roce (de hecho, el portón abre en esta posición hasta una altura de 1,98 centímetros).Que una determinada versión de un modelo tenga su correspondiente variante ranchera no es mucha noticia en sí, pues básicamente el modelo familiar es una continuación de la berlina. De hecho, casi siempre se espera de aquellos modelos que han comenzado con esta línea en algún momento de su comercialización, como lo fue el Audi 80 con respecto a los actuales A4. El Avant ha sido un éxito para Audi en muchos mercados (en otros, menos, aunque represente una ampliación de la gama) y la nueva ranchera sigue su andadura después de que ya conociéramos la berlina, de resultados generales excelentes en cuanto a diseño, prestaciones y calidad de ejecución. Quizás por eso, el Avant ha tenido un éxito comparativo mayor a la berlina A4 en algunos mercados como el alemán, donde el gusto por los station wagon es mucho mayor que, por ejemplo, en el mercado español. Las virtudes citadas se dan continuidad en esta versión familiar y, por imagen, esta ranchera es una de las mejor logradas en su segmento, con una acertada integración de lo que supone darle más volumen al maletero para conseguir mayor capacidad y practicidad. Precisamente en este último aspecto es donde trabajan con más intensidad los fabricantes actualmente a la hora de ofertar una versión de estas características. ¿Qué significa esto? Pues que el volumen de carga trasero no sólo se ve incrementado (1.184 litros de máxima capacidad frente a 445 de la berlina), sino que se ha estudiado en él que las cosas puedan ser fácilmente introducidas y transportadas, que no se desparramen con el movimiento o que pueda ampliarse de forma más cómoda el espacio abatiendo los asientos traseros. Por ejemplo, el Avant tiene un metro de ancho en su espacio de carga, pero lo más importante es que dicho espacio es muy diáfano y aprovechable, porque las superficies son planas y los ángulos laterales, rectos completamente –conseguido gracias a que el amortiguador y el muelle están separados–. Para facilitar más las cosas, el portón puede subirse todavía 15 centímetros más tras levantarlo de forma normal, con lo que una persona de 1,90 metros puede estar de pie sin que la cabeza roce (de hecho, el portón abre en esta posición hasta una altura de 1,98 centímetros).

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