Citroën Xsara HDi/110 VTS Coupé

A mitad de temporada, cuando el Xsara se configura como líder en la "general de ventas", los ingenieros de Citroën han decidido imprimir una inyección de potencia a su motor Hdi, que ahora alcanza 110 CV. Con este propulsor, la versión coupé completa su club de fans, ya que permite atraer a los compradores que buscan una conducción más dinámica, al tiempo que sigue mimando a aquellos que huyen de las gasolineras. Entre sus rivales no es el mejor en nada, pero cumple en casi todo, una característica que le pueden convertir en el Induráin de la categoría.

Citroën Xsara HDi/110 VTS Coupé
Citroën Xsara HDi/110 VTS Coupé

La máxima novedad de la temporada para este modelo es el motor HDi de 110 CV, un propulsor que también cuenta con una versión de 90 caballos. Esta mecánica, que el Peugeot 307 - la joven promesa del Grupo PSA (Peugeot-Citroën) - incorporará previsiblemente al final del verano, ha sufrido unos retoques para rendir más que su predecesor al tiempo que consume menos.

En su lucha contra el crono, el nuevo Xsara coupé ha arañado en nuestras mediciones casi dos segundos en el 0 a 100 km/h al HDi de 90 CV. Hasta aquí todo normal, ya que un incremento de "vitaminas", en este caso de caballos de vapor, lleva aparejado un aumento de potencia, pero lo más destacable es que a este Diesel no le ha entrado sed y ha disminuido ligeramente sus consumos. Según nuestro banco de pruebas, necesita una media de 5 litros de gasóleo (tiene un consumo ponderado de 5,4) para recorrer 100 kilómetros, es decir, que podría seguir la ronda francesa desde Dunkerque a los Campos Elíseos de París por un dinero razonable. Eso sí, en este apartado, aunque mantiene el tipo, no se llevará ninguna medalla, ya que muchos Tdi ya han rebajado holgadamente la barrera de los cinco litros.

Como ya hemos dicho, este modelo puede que no gane ninguna etapa a sus rivales , pero siempre se mete en el pelotón de cabeza. Algo parecido ocurre con el rendimiento de su motor. Con un "pedalear" suave, esta mecánica no protagonizará ninguna escapada gracias a un arrebato de potencia, pero posee el suficiente fuelle para reaccionar ante cualquier imprevisto de la carretera y en cualquier situación.

Es agradable comprobar cómo responde inmediatamente a cada insinuación en el acelerador, sobre todo a bajas vueltas. Su entrega de potencia es constante y da la impresión, sea cual sea la marcha en la que nos encontremos, de que nunca llegará a la zona roja del cuentarrevoluciones. Tiene unos desarrollos larguísimos para nuestro gusto, lo cual es una suerte, ya que el cambio no nos agradó demasiado por ser impreciso a la hora de insertar las marchas. La caja manual de cinco velocidades tiene un recorrido acertado, pero, al pasar de tercera a cuarta o reducir de cuarta a tercera rápidamente, se nota una especie de pellizco que impide un manejo rápido de la misma (de vez en cuando hasta a los mejores deportistas les da un "tirón").

Gracias al sistema HDi, siglas que el grupo PSA emplea para denominar la inyección directa a alta presión, el propulsor del nuevo Xsara se alimenta mediante una bomba controlada electrónicamente, que, según afirma la marca, regula mejor la temperatura que se genera en el motor y, por tanto, su rendimiento. La teoría quedó comprobada en la carretera, ya que esta mecánica está igual de despierta en primera marcha y a 10 km/h como con la quinta velocidad insertada y superando los 120; no había picos en la entrega de potencia o, al menos, éstos no quedan plasmados en su rodar. Eso sí, Citroën asegura que también ha conseguido rebajar el sonido del motor, pero lo cierto es que se siente un cierto grado de rumorosidad en el habitáculo; además, a alta velocidad, también las ventanillas aportaban su granito de arena.