Citroën C5 2.0 HDI Exclusive

La nueva generación del C5 tiene mucho que ver con su antecesor, pues el modelo en sí no cambia, simplemente se estrenan motores Diesel, más equipamientos tecnológicos y nueva imagen.

Citroën C5 2.0 HDI Exclusive
Citroën C5 2.0 HDI Exclusive

Citroën ha pensado que tres años eran suficientes para el C5 y ha decidido otorgarle un lavado de cara que parece más profundo de lo que realmente es. Tanto el chasis, como las suspensiones como la mayoría de los elementos fundamentales del C5 se mantienen. También permanecen las principales virtudes y los escasos defectos del modelo.Citroën ha pensado que tres años eran suficientes para el C5 y ha decidido otorgarle un lavado de cara que parece más profundo de lo que realmente es. Tanto el chasis como las suspensiones como la mayoría de los elementos fundamentales del C5 se mantienen. También permanecen las principales virtudes y los escasos defectos del modelo.El cambio más visible, por supuesto, es la nueva imagen del C5 que recibe, en el frontal y en la trasera, un toque algo más innovador. Se incorpora, en la parte delantera, una calandra menos barroca y más simplificada que realza los dos chevrones de la marca gala, mientras que los grupos ópticos de la zona posterior adquieren mayor protagonismo y se extienden sobre la tapa del maletero. De la misma manera, la matrícula desaparece de esta zona y pasa a alojarse en la parte baja del paragolpes, en las molduras de protección de plástico. Por lo demás, la estética no cambia demasiado y el vehículo de Citroën sigue teniendo esa imagen “grandona", algo a lo que ya nos tiene acostumbrados la automovilística francesa. El interior no tiene demasiadas diferencias en cuanto a diseño (con nuevas grafías en los relojes), aunque se respira un aire más moderno y atractivo. A esto colabora un equipamiento tecnológico, como el regulador/limitador de velocidad, la ayuda al estacionamiento delantero y trasero, los faros de xenón autodireccionables, el nuevo airbag de rodilla y el sistema de alerta de pérdida de la trayectoria.Lo bueno de este despliegue innovador es que la mayoría de los elementos citados, a excepción del tan publicitado sistema de alerta de pérdida de la trayectoria y los faros autodireccionables, son de serie. De esa manera, en todos los acabados asociados a esta motorización están presentes.El Citroën C5 se convierte, a priori, en una de las adquisiciones más atractivas para aquél comprador que necesite un coche grande a un precio, más o menos, reducido. Y es que la política de la marca de ofrecer unos descuentos formidables consigue impactar. A la hora de escribir estas líneas, Citroën ofrece una rebaja a los potenciales clientes de 3.800 euros en toda la gama Diesel, con lo que este C5 2.0 HDI Exclusive se sitúa en 25.360 euros. Sin embargo, a la hora de compararlo con modelos de la competencia nos damos cuenta que su precio de tarifa es de los más elevados, aunque hay que reconocer que viene con más equipamiento de serie que el resto. Así, no faltan elementos por los que en automóviles rivales hay que pagar un sobreprecio, como el cargador de CDs, el control de tracción, el control de presión de los neumáticos, el regulador/limitador de velocidad, los faros bi-xenón, la guantera refrigerada, las llantas de aleación, la pintura metalizada o el sensor de lluvia. Como únicas opciones quedan el sistema de navegación (2.100 euros), la tapicería de cuero (1.500 euros) y el techo solar eléctrico (842 euros). El C5 es un modelo perfecto para realizar viajes largos a gran velocidad. Es un coche muy cómodo, en el que las suspensiones están enfocadas principalmente a filtrar cualquier irregularidad que nos podamos encontrar en el camino. Esta sensación de viajar sobre una “alfombra mágica" gustará a muchos lo que pasa bajo conductores, pero a otros no les terminará de convencer, pues no transmite demasiada información de lo que pasa bajo las ruedas.Citroën ha pensado que tres años eran suficientes para el C5 y ha decidido otorgarle un lavado de cara que parece más profundo de lo que realmente es. Tanto el chasis, como las suspensiones como la mayoría de los elementos fundamentales del C5 se mantienen. También permanecen las principales virtudes y los escasos defectos del modelo.Citroën ha pensado que tres años eran suficientes para el C5 y ha decidido otorgarle un lavado de cara que parece más profundo de lo que realmente es. Tanto el chasis como las suspensiones como la mayoría de los elementos fundamentales del C5 se mantienen. También permanecen las principales virtudes y los escasos defectos del modelo.El cambio más visible, por supuesto, es la nueva imagen del C5 que recibe, en el frontal y en la trasera, un toque algo más innovador. Se incorpora, en la parte delantera, una calandra menos barroca y más simplificada que realza los dos chevrones de la marca gala, mientras que los grupos ópticos de la zona posterior adquieren mayor protagonismo y se extienden sobre la tapa del maletero. De la misma manera, la matrícula desaparece de esta zona y pasa a alojarse en la parte baja del paragolpes, en las molduras de protección de plástico. Por lo demás, la estética no cambia demasiado y el vehículo de Citroën sigue teniendo esa imagen “grandona", algo a lo que ya nos tiene acostumbrados la automovilística francesa. El interior no tiene demasiadas diferencias en cuanto a diseño (con nuevas grafías en los relojes), aunque se respira un aire más moderno y atractivo. A esto colabora un equipamiento tecnológico, como el regulador/limitador de velocidad, la ayuda al estacionamiento delantero y trasero, los faros de xenón autodireccionables, el nuevo airbag de rodilla y el sistema de alerta de pérdida de la trayectoria.Lo bueno de este despliegue innovador es que la mayoría de los elementos citados, a excepción del tan publicitado sistema de alerta de pérdida de la trayectoria y los faros autodireccionables, son de serie. De esa manera, en todos los acabados asociados a esta motorización están presentes.El Citroën C5 se convierte, a priori, en una de las adquisiciones más atractivas para aquél comprador que necesite un coche grande a un precio, más o menos, reducido. Y es que la política de la marca de ofrecer unos descuentos formidables consigue impactar. A la hora de escribir estas líneas, Citroën ofrece una rebaja a los potenciales clientes de 3.800 euros en toda la gama Diesel, con lo que este C5 2.0 HDI Exclusive se sitúa en 25.360 euros. Sin embargo, a la hora de compararlo con modelos de la competencia nos damos cuenta que su precio de tarifa es de los más elevados, aunque hay que reconocer que viene con más equipamiento de serie que el resto. Así, no faltan elementos por los que en automóviles rivales hay que pagar un sobreprecio, como el cargador de CDs, el control de tracción, el control de presión de los neumáticos, el regulador/limitador de velocidad, los faros bi-xenón, la guantera refrigerada, las llantas de aleación, la pintura metalizada o el sensor de lluvia. Como únicas opciones quedan el sistema de navegación (2.100 euros), la tapicería de cuero (1.500 euros) y el techo solar eléctrico (842 euros). El C5 es un modelo perfecto para realizar viajes largos a gran velocidad. Es un coche muy cómodo, en el que las suspensiones están enfocadas principalmente a filtrar cualquier irregularidad que nos podamos encontrar en el camino. Esta sensación de viajar sobre una “alfombra mágica" gustará a muchos lo que pasa bajo conductores, pero a otros no les terminará de convencer, pues no transmite demasiada información de lo que pasa bajo las ruedas.