Basado en el
concept Airflite que vimos en Ginebra en 2003, el Sebring de nueva generación pretende continuar la estela marcada por el 300C y atraer a un nuevo tipo de clientes. De ahí su particular denominación en España “200C".
Más largo, ancho y alto que el modelo precedente, recurre al mismo esquema de bastidor, pero se ha procurado transmitir un comportamiento dinámico más acorde con los gustos de los clientes europeos, con
suspensiones más firmes, dirección más precisa y motores actualizados a los nuevos tiempos. Destaca el equipamiento incluido de serie en las variantes Limited y en especial las
opciones disponibles en materia de comunicaciones y nuevas tecnologías, como el sistema de sonido con bluetooth sin cables, disco duro de 20 Gb, conexión USB lector de CD y DVD con mp3, pantalla táctil de grandes dimensiones, etc. La línea exterior es original, genuinamente Chrysler, y también sus dimensiones. La
enorme batalla -2,76 m- y la excepcional anchura -184 cm- son responsables de unas cotas poco comunes en las plazas posteriores, que permiten mucha holgura a sus ocupantes. También el maletero goza de una buena capacidad, con 394 litros oficiales y unas formas muy aprovechables. Según anuncia la marca, la carrocería es un
70 por ciento más rígida que en la versión anterior gracias al empleo de aceros de alta resistencia y nuevas técnicas de ensamblaje. Aunque está más cerca por tamaño de un BMW Serie 5, apunta directamente a los fabricantes generalistas del segmento D, como Mondeo, Passat, Accord, que copan la mitad de la tarta. Para ello han optado por desarrollar un habitáculo amplio y sencillo, pero bien cargado de equipamiento desde su dotación básica, denominada Touring (el siguiente y último escalón de terminación es el Limited, disponible únicamente con el motor 2.0 CRD).No emociona su diseño, pero está bien en general y permite disfrutar de su espacio y de su sencillez, pues apenas hay elementos que interfieran entre el conductor y el acompañante,
los mandos están muy agrupados y las formas son muy limpias. Llama la atención la altura en general del vehículo -1,50 metros- y en especial la del puesto de conducción, que obliga a llevar las piernas un poco encogidas y entorpece la operación de pisar el embrague, pues los pedales se quedan un poco elevados respecto al plano del suelo.
Basado en el
concept Airflite que vimos en Ginebra en 2003, el Sebring de nueva generación pretende continuar la estela marcada por el 300C y atraer a un nuevo tipo de clientes. De ahí su particular denominación en España “200C".
Más largo, ancho y alto que el modelo precedente, recurre al mismo esquema de bastidor, pero se ha procurado transmitir un comportamiento dinámico más acorde con los gustos de los clientes europeos, con
suspensiones más firmes, dirección más precisa y motores actualizados a los nuevos tiempos. Destaca el equipamiento incluido de serie en las variantes Limited y en especial las
opciones disponibles en materia de comunicaciones y nuevas tecnologías, como el sistema de sonido con bluetooth sin cables, disco duro de 20 Gb, conexión USB lector de CD y DVD con mp3, pantalla táctil de grandes dimensiones, etc. La línea exterior es original, genuinamente Chrysler, y también sus dimensiones. La
enorme batalla -2,76 m- y la excepcional anchura -184 cm- son responsables de unas cotas poco comunes en las plazas posteriores, que permiten mucha holgura a sus ocupantes. También el maletero goza de una buena capacidad, con 394 litros oficiales y unas formas muy aprovechables. Según anuncia la marca, la carrocería es un
70 por ciento más rígida que en la versión anterior gracias al empleo de aceros de alta resistencia y nuevas técnicas de ensamblaje. Aunque está más cerca por tamaño de un BMW Serie 5, apunta directamente a los fabricantes generalistas del segmento D, como Mondeo, Passat, Accord, que copan la mitad de la tarta. Para ello han optado por desarrollar un habitáculo amplio y sencillo, pero bien cargado de equipamiento desde su dotación básica, denominada Touring (el siguiente y último escalón de terminación es el Limited, disponible únicamente con el motor 2.0 CRD).No emociona su diseño, pero está bien en general y permite disfrutar de su espacio y de su sencillez, pues apenas hay elementos que interfieran entre el conductor y el acompañante,
los mandos están muy agrupados y las formas son muy limpias. Llama la atención la altura en general del vehículo -1,50 metros- y en especial la del puesto de conducción, que obliga a llevar las piernas un poco encogidas y entorpece la operación de pisar el embrague, pues los pedales se quedan un poco elevados respecto al plano del suelo.
Basado en el
concept Airflite que vimos en Ginebra en 2003, el Sebring de nueva generación pretende continuar la estela marcada por el 300C y atraer a un nuevo tipo de clientes. De ahí su particular denominación en España “200C".
Más largo, ancho y alto que el modelo precedente, recurre al mismo esquema de bastidor, pero se ha procurado transmitir un comportamiento dinámico más acorde con los gustos de los clientes europeos, con
suspensiones más firmes, dirección más precisa y motores actualizados a los nuevos tiempos. Destaca el equipamiento incluido de serie en las variantes Limited y en especial las
opciones disponibles en materia de comunicaciones y nuevas tecnologías, como el sistema de sonido con bluetooth sin cables, disco duro de 20 Gb, conexión USB lector de CD y DVD con mp3, pantalla táctil de grandes dimensiones, etc. La línea exterior es original, genuinamente Chrysler, y también sus dimensiones. La
enorme batalla -2,76 m- y la excepcional anchura -184 cm- son responsables de unas cotas poco comunes en las plazas posteriores, que permiten mucha holgura a sus ocupantes. También el maletero goza de una buena capacidad, con 394 litros oficiales y unas formas muy aprovechables. Según anuncia la marca, la carrocería es un
70 por ciento más rígida que en la versión anterior gracias al empleo de aceros de alta resistencia y nuevas técnicas de ensamblaje. Aunque está más cerca por tamaño de un BMW Serie 5, apunta directamente a los fabricantes generalistas del segmento D, como Mondeo, Passat, Accord, que copan la mitad de la tarta. Para ello han optado por desarrollar un habitáculo amplio y sencillo, pero bien cargado de equipamiento desde su dotación básica, denominada Touring (el siguiente y último escalón de terminación es el Limited, disponible únicamente con el motor 2.0 CRD).No emociona su diseño, pero está bien en general y permite disfrutar de su espacio y de su sencillez, pues apenas hay elementos que interfieran entre el conductor y el acompañante,
los mandos están muy agrupados y las formas son muy limpias. Llama la atención la altura en general del vehículo -1,50 metros- y en especial la del puesto de conducción, que obliga a llevar las piernas un poco encogidas y entorpece la operación de pisar el embrague, pues los pedales se quedan un poco elevados respecto al plano del suelo.
Basado en el
concept Airflite que vimos en Ginebra en 2003, el Sebring de nueva generación pretende continuar la estela marcada por el 300C y atraer a un nuevo tipo de clientes. De ahí su particular denominación en España “200C".
Más largo, ancho y alto que el modelo precedente, recurre al mismo esquema de bastidor, pero se ha procurado transmitir un comportamiento dinámico más acorde con los gustos de los clientes europeos, con
suspensiones más firmes, dirección más precisa y motores actualizados a los nuevos tiempos. Destaca el equipamiento incluido de serie en las variantes Limited y en especial las
opciones disponibles en materia de comunicaciones y nuevas tecnologías, como el sistema de sonido con bluetooth sin cables, disco duro de 20 Gb, conexión USB lector de CD y DVD con mp3, pantalla táctil de grandes dimensiones, etc. La línea exterior es original, genuinamente Chrysler, y también sus dimensiones. La
enorme batalla -2,76 m- y la excepcional anchura -184 cm- son responsables de unas cotas poco comunes en las plazas posteriores, que permiten mucha holgura a sus ocupantes. También el maletero goza de una buena capacidad, con 394 litros oficiales y unas formas muy aprovechables. Según anuncia la marca, la carrocería es un
70 por ciento más rígida que en la versión anterior gracias al empleo de aceros de alta resistencia y nuevas técnicas de ensamblaje. Aunque está más cerca por tamaño de un BMW Serie 5, apunta directamente a los fabricantes generalistas del segmento D, como Mondeo, Passat, Accord, que copan la mitad de la tarta. Para ello han optado por desarrollar un habitáculo amplio y sencillo, pero bien cargado de equipamiento desde su dotación básica, denominada Touring (el siguiente y último escalón de terminación es el Limited, disponible únicamente con el motor 2.0 CRD).No emociona su diseño, pero está bien en general y permite disfrutar de su espacio y de su sencillez, pues apenas hay elementos que interfieran entre el conductor y el acompañante,
los mandos están muy agrupados y las formas son muy limpias. Llama la atención la altura en general del vehículo -1,50 metros- y en especial la del puesto de conducción, que obliga a llevar las piernas un poco encogidas y entorpece la operación de pisar el embrague, pues los pedales se quedan un poco elevados respecto al plano del suelo.
Basado en el
concept Airflite que vimos en Ginebra en 2003, el Sebring de nueva generación pretende continuar la estela marcada por el 300C y atraer a un nuevo tipo de clientes. De ahí su particular denominación en España “200C".
Más largo, ancho y alto que el modelo precedente, recurre al mismo esquema de bastidor, pero se ha procurado transmitir un comportamiento dinámico más acorde con los gustos de los clientes europeos, con
suspensiones más firmes, dirección más precisa y motores actualizados a los nuevos tiempos. Destaca el equipamiento incluido de serie en las variantes Limited y en especial las
opciones disponibles en materia de comunicaciones y nuevas tecnologías, como el sistema de sonido con bluetooth sin cables, disco duro de 20 Gb, conexión USB lector de CD y DVD con mp3, pantalla táctil de grandes dimensiones, etc. La línea exterior es original, genuinamente Chrysler, y también sus dimensiones. La
enorme batalla -2,76 m- y la excepcional anchura -184 cm- son responsables de unas cotas poco comunes en las plazas posteriores, que permiten mucha holgura a sus ocupantes. También el maletero goza de una buena capacidad, con 394 litros oficiales y unas formas muy aprovechables. Según anuncia la marca, la carrocería es un
70 por ciento más rígida que en la versión anterior gracias al empleo de aceros de alta resistencia y nuevas técnicas de ensamblaje. Aunque está más cerca por tamaño de un BMW Serie 5, apunta directamente a los fabricantes generalistas del segmento D, como Mondeo, Passat, Accord, que copan la mitad de la tarta. Para ello han optado por desarrollar un habitáculo amplio y sencillo, pero bien cargado de equipamiento desde su dotación básica, denominada Touring (el siguiente y último escalón de terminación es el Limited, disponible únicamente con el motor 2.0 CRD).No emociona su diseño, pero está bien en general y permite disfrutar de su espacio y de su sencillez, pues apenas hay elementos que interfieran entre el conductor y el acompañante,
los mandos están muy agrupados y las formas son muy limpias. Llama la atención la altura en general del vehículo -1,50 metros- y en especial la del puesto de conducción, que obliga a llevar las piernas un poco encogidas y entorpece la operación de pisar el embrague, pues los pedales se quedan un poco elevados respecto al plano del suelo.
Basado en el
concept Airflite que vimos en Ginebra en 2003, el Sebring de nueva generación pretende continuar la estela marcada por el 300C y atraer a un nuevo tipo de clientes. De ahí su particular denominación en España “200C".
Más largo, ancho y alto que el modelo precedente, recurre al mismo esquema de bastidor, pero se ha procurado transmitir un comportamiento dinámico más acorde con los gustos de los clientes europeos, con
suspensiones más firmes, dirección más precisa y motores actualizados a los nuevos tiempos. Destaca el equipamiento incluido de serie en las variantes Limited y en especial las
opciones disponibles en materia de comunicaciones y nuevas tecnologías, como el sistema de sonido con bluetooth sin cables, disco duro de 20 Gb, conexión USB lector de CD y DVD con mp3, pantalla táctil de grandes dimensiones, etc. La línea exterior es original, genuinamente Chrysler, y también sus dimensiones. La
enorme batalla -2,76 m- y la excepcional anchura -184 cm- son responsables de unas cotas poco comunes en las plazas posteriores, que permiten mucha holgura a sus ocupantes. También el maletero goza de una buena capacidad, con 394 litros oficiales y unas formas muy aprovechables. Según anuncia la marca, la carrocería es un
70 por ciento más rígida que en la versión anterior gracias al empleo de aceros de alta resistencia y nuevas técnicas de ensamblaje. Aunque está más cerca por tamaño de un BMW Serie 5, apunta directamente a los fabricantes generalistas del segmento D, como Mondeo, Passat, Accord, que copan la mitad de la tarta. Para ello han optado por desarrollar un habitáculo amplio y sencillo, pero bien cargado de equipamiento desde su dotación básica, denominada Touring (el siguiente y último escalón de terminación es el Limited, disponible únicamente con el motor 2.0 CRD).No emociona su diseño, pero está bien en general y permite disfrutar de su espacio y de su sencillez, pues apenas hay elementos que interfieran entre el conductor y el acompañante,
los mandos están muy agrupados y las formas son muy limpias. Llama la atención la altura en general del vehículo -1,50 metros- y en especial la del puesto de conducción, que obliga a llevar las piernas un poco encogidas y entorpece la operación de pisar el embrague, pues los pedales se quedan un poco elevados respecto al plano del suelo.