Chrysler PT Cruiser 2.2 CRD

Hace ya cinco años que fue lanzado y ahora sufre su primer rediseño: nuevos frontal y trasera, interior remodelado y mecánica con más potencia. Así es la versión 2006 del Chrysler PT Cruiser.

Chrysler PT Cruiser 2.2 CRD
Chrysler PT Cruiser 2.2 CRD

La primera generación del PT Cruiser se lanzó al mercado en febrero de 2000. Desde ese momento se han vendido en todo el mundo cerca de 875.000 unidades. Para Chrysler, el PT es uno de los modelos más rentables al colocarse en el cuarto puesto de su ránking interno.

Ahora le toca un pequeño rediseño que afecta ligeramente a la delantera y trasera; de manera más contundente al interior y de forma especial a la mecánica de gasóleo. Empecemos por el motor. Con el alza de los precios de los combustibles, no es extraño que los fabricantes se vuelquen en los desarrollos de mecánicas más eficientes, más ahorrativas y más ecológicas.

Este es el caso del propulsor protagonista de nuestro análisis. Se trata de una evolución del motor 2.2 Diesel que ya montaba el PT Cruiser anterior.

Antes esta mecánica ofrecía 121 CV de potencia. Pues bien, ahora se ha reforzado y alcanza los 150 CV, un 25 por ciento más. Pero no sólo se ha trabajado en lo que a potencia se refiere, los ingenieros encargados del desarrollo han conseguido ampliar la gama en la que el propulsor ofrece su máxima cifra de par motor. Y todo ello sin afectar a los consumos de manera desorbitada y consiguiendo una reducción de la sonoridad y de las vibraciones.

La base de desarrollo es la mecánica de origen Mercedes-Benz de cuatro cilindros a la que se le ha añadido un turbo de geometría variable. Gracias a las avanzadas tecnologías que se utilizan, este 2.2 CRD cumple la norma de emisiones contaminantes Euro IV. Los cambios en el frontal se centran en la parrilla, donde ahora se incluyen cromados y el emblema de Chrysler bastante más grande. Los faros también son de nuevo cuño y tienen forma de lágrima, mientras que los de niebla que también se han recolocado y tienen forma circular.

En la trasera se ha incluido un pequeño espoiler, bastante discreto que, según aseguran en Chrysler, mejora las cualidades aerodinámicas del conjunto.

En el interior es donde más se notan los cambios. Además del rediseño del salpicadero, se incluyen nuevos materiales y tapicerías que le dan un aspecto menos "plasticoso" al vehículo. El panel de instrumentos se ha recolocado y los tres relojes tiene ahora un acabado de metal satinado; los números y gráficos se han hecho más grandes para facilitar su correcta lectura.

El centro del salpicadero lo ocupa un reloj analógico de diseño clásico. Debajo de él, la radio, cuya ubicación se ha subido para facilitar su manejo, y también allí, entre las dos toberas del aire, encontramos los botones que accionan los elevalunas eléctricos. Más abajo, los controles del aire acondicionado.

El volante también cambia en esta versión 2006. Continúa teniendo cuatro radios, pero se han recolocado. Además, ahora el logotipo de la marca se ubica en el centro de manera más patente gracias a su amplio tamaño.

Comparando el antiguo salpicadero y el nuevo, se constatan cambios para mejor. Todo parece más limpio, más ordenado, más correcto. Al volante del PT Cruiser comprobamos que ciertamente todos los elementos están "más a mano". Lo que no varía es la palanca de cambios. Continúa teniendo ese tacto "especial" y ese aspecto antiguo. El puesto de conducción, elevado, no nos disgusta y el mullido de los asientos nos parece correcto. Eso sí, a contramano sigue quedando la palanca de cambios, bastante más abajo del plano en el que se sienta el conductor.

En el breve contacto que tuvimos con el PT Cruiser, apenas una ruta de 30 km entre viñas austríacas, pudimos comprobar que el comportamiento de la mecánica es agradable. Recupera bastante bien y a bajas vueltas parece ofrecer empuje, aunque, claro, habrá que esperar a la prueba a fondo que, sin duda, realizaremos cuando el modelo llegue a nuestro país. En noviembre llegará a España la nueva hornada del PT Cruiser con carrocería sedán; para el cabrio tendremos que esperar hasta enero de 2006. Por el momento, no se conocen los precios de ninguna de las versiones que vendrán.