BMW M2 CS vs Porsche 718 Cayman GT4: ¿qué deportivo es mejor?

BMW M2 CS y Porsche Cayman GT4 se enfrentan en un duelo con mucha deportividad y un glamuroso cambio manual que les hace ser terriblemente encantadores.

BMW M2 CS y Porsche 718 Cayman GT4, frente a frente. | Fotos: Félix Macías.
BMW M2 CS y Porsche 718 Cayman GT4, frente a frente. | Fotos: Félix Macías.

Comparar un BMW firmado por M y un Porsche con apellido GT siempre es algo agradable y excitante. Aún sin haberlos visto, sabes que las dos marcas van a dar lo máximo que tienen para ofrecerte un coche pensado para disfrutar conduciendo.

Pero además, en este caso concreto, lo hacen con un añadido que hoy en día es digno de valorar: el cambio manual. Me considero un admirador de las cajas de cambio automáticas, con las que sin lugar a dudas son más rápidos, “fáciles” y, a la vez, cómodos y ahorradores, pero el cambio manual es una pieza en vías de extinción, que les otorga un glamour perdido y que los vuelve adorablemente imperfectos, además de convertirlos en preciadas piezas de colección. M2 CS o Cayman GT4 son algo especial y, por tanto, han de ser manuales, si bien los dos ofrecen el cambio automático en opción.

BMW M2 CS frente a Porsche Cayman GT4.
BMW M2 CS frente a Porsche Cayman GT4.

BMW M2 CS vs Porsche Cayman GT4: presentaciones

El BMW M2 CS es una edición limitada a 75 unidades. Deriva del M2 Competition, sobre el que añade un equipamiento pensado en hacerlo más rápido y 30 caballos más sobe el mismo 6 cilindros. En cambio, el Porsche 718 Cayman GT4 es una versión ya consolidada en la marca que aporta la filosofía de los GT3 del 911, es decir, un modelo con geometrías de suspensión totalmente regulables, motor atmosférico y una puesta a punto específica.

Si no llega a ser por el CS, el M2 Competition (el único que se vende) quedaría un poco lejos del GT4 en cuanto a comportamiento y precio, ya que el enfoque de los coches es diferente; coupé biplaza de motor central trasero frente a coupé de cuatro plazas con motor central delantero. Aunque mucho más cerca, siguen estando separados, como es lógico, pero eso no quita que podamos ver de lo que es capaz cada uno; más caro el Porsche, más potente el BMW.

BMW M2 CS frente a Porsche Cayman GT4.
BMW M2 CS frente a Porsche Cayman GT4.

BMW M2 CS vs Porsche Cayman GT4: dos mundos diferentes

Apuntan a un público distinto en cuanto a tipo de coche. Pero al enfrentarlos en nuestras mediciones, con vuelta rápida en circuito incluida, comprobamos que, siendo fieles a su propio estilo, están más cerca de lo que parece. En el día a día el BMW se vuelve más lógico, mientras que el GT4 ha nacido para darlo todo cuando se quiere ir rápido; sin embargo el Cayman es más domesticable en la calle que su rival y el CS no lo hace nada mal en circuito. Menudo lío ¿verdad? A ver si soy capaz de explicarlo.

En prestaciones puras, el BMW arrasa a su atmosférico rival. El motor biturbo de 3 litros de 450 CV, heredado del M4 saliente, es un prodigio de potencia y par; da igual a qué régimen se encuentre, que siempre te hace sentir que está ahí para ti y no se acaba nunca, siempre con un refinamiento sublime. Esto es muy bueno cuando quieres correr, si bien puede abrumar a más de uno ya que no resulta fácil domarlo en la calle. Para quitar las ayudas electrónicas hay que estar muy convencido de lo que se hace.

En cambio, el seis cilindros bóxer atmosférico de 420 CV del Porsche es rudo y áspero, como el motor de un coche de carreras, pero curiosamente más fácil de usar en la calle. Un día de lluvia en el CS es una continua fiesta para el control de tracción, mientras que en el Cayman GT4 todo es más fácil. En el fondo es lógico, es la eterna diferencia entre turbo y atmosférico a igualdad de potencia, si bien aquí se remarca todavía más con suspensiones duras, diferenciales autoblocantes y, sobre todo, los neumáticos semi slicks que ambos llevan de serie a los que los días de lluvia no les agradan, pero que veo imprescindibles en coches de este estilo.

El Porsche Cayman GT4, en detalle.
El Porsche Cayman GT4, en detalle.

BMW M2 CS vs Porsche 718 Cayman GT4: NUESTRAS MEDICIONES

  BMW M2 CS PORSCHE 718 CAYMAN GT4
CONSUMO CARRETERA

9,5 l/100 km

9,2 l/100 km
CONSUMO CIUDAD

12,2 l/100 km

12,6 l/100 km
ACELERACIÓN 0-50 km/h

2,01 s

1,99 s
ACELERACIÓN 0-100 km/h

4,3 s

4,5 s
ADELANTAMIENTO 80-120 km/h

3,38 s en 4ª

4,66 s en 4ª
FRENADA 100 km/h a 0

34,92 m

34,81 m

 

BMW M2 CS vs Porsche Cayman GT4: raudal de sensaciones

A pesar de la contundencia del motor del BMW M2 CS, su carrocería es la que le hace más recomendable para la calle. Hay más espacio para todo y la operación de entrar o salir del coche se no es tan exigente como en su rival, que tiene las ventajas e inconvenientes de los grandes superdeportivos en todo. En los dos iremos cómodos una vez sentados, con magníficos asientos, excelente ergonomía, buena visibilidad y una puesta en escena digna del precio y enfoque que ambos tienen. Las suspensiones son duras y secas y llegan a cansar, bendito problema que se agradece cuando queremos exprimirlos al máximo, porque corren mucho.

No son coches para sacarlos todos los días, como sí lo son sus respectivas versiones Competition y GTS. A ritmos normales y en carretera es una delicia conducirlos. Se sujetan muy bien y se pueden llevar ritmos altos con facilidad. Aquí cada uno aporta su personalidad. En el BMW puedes ir más relajado mientras que en el Porsche parece un niño pequeño que está preguntándote de forma insistente todo el camino, Papá… ¿vamos a empezar a correr ya?

Ambos tienen un preciso tacto del cambio y embrague, adictivo en el caso del GT4. Al aumentar el ritmo de viaje se aprecia que están más cómodos en curvas rápidas que lentas; han nacido para circuito grande y no para revirados tramos de montaña, donde su conductor deberá emplearse a fondo para disfrutarlos, algo que sin duda conseguirá; estos coches se ponen a punto en Nürburgring y se nota, especialmente en los desarrollos elegidos.

El Porsche Cayman GT4, en detalle.
Interior del Porsche Cayman GT4.

BMW M2 CS vs Porsche Cayman GT4: ¡al circuito!

Para ver de lo que son capaces no queda otra que meterlos en nuestro habitual circuito de pruebas, porque corren tanto que en carreteras abiertas al tráfico es imposible sacarles partido. Aquí es donde el Porsche Cayman GT4 saca a relucir su raza, si bien se vuelve tremendamente exigente, pero logra ser hasta 1,18 segundos más rápido que su rival. Frena muy tarde, tiene más velocidad de paso por curva y permite acelerar antes y salir más rápido. Se alterna el suvbiraje a la entrada de las curvas más cerradas con el sobreviraje a la salida. Vas en una continua pelea con él, de esas que disfrutas y luego no puedes olvidar, como cuando practicas un deporte y llegas a casa agotado por el esfuerzo, pero satisfecho y deseando volver. Tiene el límite de paso por curva muy alto, pero hay que tener la precaución de no superarlo, porque si se va resulta más complicado recuperarlo; en el límite es exigente.

El BMW M2 CS, en detalle.
Interior del BMW M2 CS.

El BMW M2 CS es otra cosa. En las rectas recupera el tiempo que pierde en las curvas con el GT4. Antes de empezar la vuelta y viendo la facilidad con la que pierde tracción en la calle, obliga a mentalizarse de que no va a ser algo fácil. Sin embargo ¡engaña! Con todas las ayudas quitadas, se vuelve noble y predecible y esto ayuda a llevarlo rápido con relativa facilidad. Es sobrevirador por definición, pero su diferencial trabaja muy bien y el motor se vuelve más fácil de dosificar de lo que en un principio esperaba. Frena endiabladamente bien y en comparación se nota el peso y el reparto del mismo con respecto a su rival. Hay un excelente tren delantero a la entrada de las curvas y, llegado el momento de acelerar, acompaña redondeando la curva con una trasera típica de BMW, para luego, una vez recto, aprovechar todo el potencial de su motor. No engaña y en todo momento es constante.

Quizá en un circuito más rápido esté más cerca del GT4, o quizá el Porsche pueda aprovechar todavía más su bajo centro de gravedad y chasis de carreras. El caso es que apetece comprar los dos, cuesten lo que cuesten: 103.900 euros en el caso del BMW y 112.228 euros en el del Porsche.

BMW M2 CS frente a Porsche Cayman GT4.

Galería relacionada

BMW M2 CS vs Porsche 718 Cayman GT4: el duelo, en imágenes

El Porsche 718 Cayman GT4 es menos radical pero igual de divertido

Relacionado

A prueba el Porsche 718 Cayman GT4, menos radical pero igual de divertido

Pregunta a los propietarios por su coche y recibe las respuestas en tu email.

Acepto la política de privacidad para poder obtener las respuestas.

Quiero recibir la mejor oferta.