Audi TT 1.8 T 150

Audi ha modificado la configuración de todas sus versiones TT para responder a las acusaciones de inseguridad de las que había sido objeto su modelo deportivo. Tanto la suspensión como la aerodinámica han sido revisadas para corregir esas supuestas deficiencias.

Audi TT 1.8 T 150
Audi TT 1.8 T 150

Nuestros colegas de Auto motor und sport fueron los primeros en "levantar la liebre" el pasado año, poniendo en tela de juicio la estabilidad del Audi TT a alta velocidad. Para apoyar estas afirmaciones llevaron el coche a un túnel de viento en el que se pudo comprobar cómo, efectivamente, se producía una cierta descarga del tren posterior derivada de la falta de apoyo aerodinámico y que, en su momento, sirvió como prueba irrefutable de que existía un problema. Como en su momento ocurrió con la Clase A de Mercedes o el Smart, la respuesta del fabricante no se hizo esperar y ya desde el mes de octubre se anunciaron las medidas que se iban a tomar para corregir esos defectos de comportamiento. Dichas medidas incluyeron modificaciones en las suspensiones, tanto en lo que se refiere a geometría, como a los tarados de flexibilidad y amortiguación, así como la incorporación de un pequeño spoiler posterior. En el mes de febrero, como ampliación a ello, se anunció la incorporación del sistema de control de estabilidad. Todas estas contramedidas han pasado a la serie, pero también pueden ser adoptadas en los modelos vendidos anteriormente. Alerón, por un lado, suspensiones, por otro, pueden ser incorporadas sin cargo para el cliente en los concesionarios de la marca. Respecto al montaje de un elemento tan preciso como el control de estabilidad, obliga a retornar el coche a fábrica, en donde se ha acondicionado un taller para una "refabricación" con garantías. Sin embargo, en este caso, los gastos de incorporar el sistema corren por cuenta del cliente. Se trata de un precio político, porque Audi estaba "obligada" a que los primeros TT no perdiesen su valor residual, pero, a la vez, el ESP aumenta el valor del coche. Para Audi, el coste de la operación ESP se estima en unos 8.500 millones de pesetas y se está desarrollando hasta este otoño. Otros 4.000 millones será el coste estimado de las modificaciones en los trenes rodantes. Todo lo expuesto es un pequeño resumen cronológico de lo ocurrido hasta la fecha. Pasada la tormenta, hemos querido comprobar cómo ha quedado el comportamiento de los Audi TT, cuyas deportivas reacciones nos habían parecido en su momento acordes con el espíritu del coche. ¿Se habrán sacrificado las cualidades dinámicas en todo uso por un comportamiento menos crítico a altas velocidades?

Pregunta a los propietarios por su coche y recibe las respuestas en tu email.

Acepto la política de privacidad para poder obtener las respuestas.

Quiero recibir la mejor oferta.