Audi RS 6, probamos sus cuatro generaciones: ¡qué locura de experiencia!

20 años no son nada… si te pones al volante de las cuatro generaciones del Audi RS 6. Claro que hay evoluciones estratosféricas, pero las sensaciones son las mismas: poder y control desbordante y una versatilidad a toda prueba para un deportivo con sus prestaciones. Hemos vuelto a probar, una tras otra, las cuatro generaciones de este icónico deportivo.

Raúl Roncero

Audi RS6 generaciones
Audi RS6 generaciones

Alrededor de 30 horas después de salir de casa —retrasos de vuelos incluidos— estábamos en Cálgary, Canadá, con el objetivo de comprimir en una jornada de 24 horas 20 años de evolución de una generación de coches deportivos que volvieron a marcar un antes y un después en la marca, como anteriormente ya lo había hecho el Audi Quattro, el Audi RS 2, primer modelo de producción que acuña las siglas RennSport, o el primer Audi RS 4. Hablamos del Audi RS 6,  mito e hito que suma ya cuatro generaciones ofreciendo la mejor versión de la tecnología disponible por la marca en cada momento, aunque siempre fiel al mismo principio: motor turbo, tracción total, una sofisticada amortiguación Dynamic Ride… O traducido a otro lenguaje, prestaciones y efectividad desbordante junto con una versatilidad y placer de uso desconocido en un vehículo con sus capacidades dinámicas.

Generaciones Audi RS6
Generaciones Audi RS6

Todo comienza con la segunda generación del Audi A6, con el objetivo de volver a conciliar nuevos —y arrolladores— éxitos en competición con imagen de marca. El objetivo era rememorar aquella imagen del RS 2 con un motor aún más explosivo que el del RS 4 —380 CV por aquel momento— junto con la versatilidad y placer de conducción de un S6 para lograr desbancar a la berlina deportiva de referencia por el momento: el BMW M5, por entonces ya con tres generaciones a sus espaldas y otros mitos que habían dejado huella como el BMW 635 CSi, o que seguían dejándola, como el BMW M3, rival directo de la no menos exitosa y excitante saga RS 4.

Generaciones Audi RS6
Generaciones Audi RS6

2002. Audi RS6 1ª generación (C5). El lobo con piel de cordero

Le Mans marcaría en Audi un nuevo ciclo de éxitos en competición y mitos tecnológicos a partir del nuevo siglo, justo coincidiendo con otra nueva etapa deportiva de la marca en el nuevo Campeonato Alemán de Turismos, como en la época de los rellies, verdaderos laboratorios desde los que trasladar tecnología a coches de producción en serie. Era por tanto vital para Audi volver a tener un depredador de calle que trasladara una vez más a la gran serie su potencial como fabricante de coches de carreras, y así llegó el primer Audi RS 6 aprovechando ya el bagaje del S6. Se puso a la venta en 2002 con un precio de 98.800 euros de la época para la carrocería berlina y de 101.300 euros para el Avant, convirtiéndose en ese momento en el Audi de producción más potente jamás fabricado hasta la fecha: 450 CV y 560 Nm de par. Pero la fórmula RS tendría otros ingredientes más allá de su específica amortiguación Dynamic Ride o la mejor tracción total del momento, como era su asombrosa efectividad, facilidad de conducción y versatilidad.

Audi RS 6 1ª Generación
Audi RS 6 1ª Generación

El motor 4.2 V8 procedía del A8 y S6, sin turbo y con 340 CV en este caso, pero para el cuarto coche de la historia desarrollado por quattro GmbH, quien finalmente se encargaría del acabado final y casi artesanal del conjunto motor-carrocería, recurriría esta vez a Cosworth Technology para darle una nueva dimensión al citado motor. Dos turbos controlados electrónicamente con sendos intercooler lograron que este V8 con culata de 5 cilindros, conductor de admisión específicos y distribución variable en admisión alcanzara tales cotas de rendimiento. Velocidad y fuerza explosiva con una respuesta amigable respondiendo al pliego de condiciones exigido por Audi, ya que la intención no era fabricar un coche radical, sino plenamente utilizable en el día a día aunque mucho más radical que el S6. Tanto el propulsor como las nuevas necesidades de chasis obligaron a modificar ligeramente las proporciones del Audi A6, aumentando hasta en 4 cm la altura.

También se trasladó a este coche toda la experiencia en aerodinámica lograda por la marca en competición. Tenía un Cx de 0,34, tal vez hoy nada brillante para un coche equivalente, pero para aquel entonces Audi pudo desarrollar nuevas tomas de aire centrales para los radiadores de agua y aceite, tomas laterales específicas para los intercooler además de un faldón adicional delantero que permitieron que el Audi RS 6 tuviera un cooficiente de elevación negativo en su eje delantero: a más velocidad, más presión sobre el suelo, más control… Y también más serenidad al volante. El RS 6 tenia que se un coche hiper efectivo, pero fácil de conducir. Parte del éxito se debe, cómo no, a dos elementos más. Uno de ellos, ya legión en la marca, a su tracción total mediante un diferencial Tórsen central con un reparto del 40/60%; el segundo elemento sería un desarrollo específico para este modelo que, con sus consecuentes evoluciones, se ha utilizado desde la primera hasta la última generación: el sistema Dynamic Ride de amortiguación, un circuito que conecta en X los amortiguadores y ejerce un efecto en diagonal sobre el coche equivalente al  de una barra estabilizadora en sentido transversal: independientemente del control vertical de rueda, Dynamic Ride se encarga de controlar cabeceos, hundimientos descontrolados o movimientos parásitos de la carrocería en los momentos más críticos.

Audi RS 6 1ª Generación
Audi RS 6 1ª Generación

Con la sobrealimentación se logró que los 560 Nm de par fueran constantes desde 1.950 hasta 5.600 rpm. Los 450 CV de potencia máxima se alcanzaban entre 5.700 y 6.400 rpm. No era un motor de giro rápido. Ni tan siquiera era un motor con el que adviertieras una capacidad de aceleración escalofriante, pero no recuerdo muchos coches de la época que tuvieran tanta capacidad de ganar velocidad cuando circulabas a ritmos ya desconcertantes. Pesaba 1.840 kg en formato berlina, 25 kg más en el caso del Avant, firmaba una aceleración de 0 a 100 km/h en 4,8 segundos pero gracias a sus discos flotantes de 365 mm con pinzas de 8 pistones, podría también parar con una efectividad asombrosa. La rueda de serie era una 225/40 en llanta 18, la misma que hoy usa un Opel Astra 1.2 Turbo de 130 CV que estoy probando en este momento, pudiendo montar un equipo de 19 pulgadas opcional con ruedas en medida 255/35.

Veinte años después, junto a sus otros tres hermanos de la saga RS6, ha sido la generación más admirada entre quienes hemos podido asistir para conmemorar los 20 años del nacimiento de esta especie única que seguirá teniendo continuidad en una quinta generación que se convertirá, como no podría ser de otra manera, en la más sofisticada de todas ya que llega el turno de electrificación para un próximo Audi RS 6 híbrido enchufable que para entonces, eso sí, supondrá el fin de una saga… pero volvamos al RS6. El encanto hoy de la sencillez de su interior, instrumentación o sistema multimedia, lo mejor y más avanzado de aquel momento. Aun cuando es 4 cm más largo y ancho que el Audi A6 del que deriva, a la primera generación del RS 6 le tienes que mirar dos veces para advertir que estás ante un uno de esos deportivos fuera de serie. La unidad que hemos tenido ocasión de conducir estaba, literalmente, sangrado, con apenas 28.000 km acumulados siempre en manos de Audi para sus eventos más especiales. Y sí, es un regusto especial volver a encontrarse, conducir y sentir el latido de un coche así.

Audi RS 6 1ª Generación
Audi RS 6 1ª Generación

Su 4.2 V8 biturbo se siente tan elástico a través del cambio Tiptronic de 5 velocidades que en realidad parece un motor atmosférico de mucha más capacidad aunque cuando pasas el medio régimen descubres que un verdadero aluvión de refinados caballos. Además del cambio en sí, ya que se trataba del primer RS de Audi con transmisión automática, esta caja estaba ligada a la electrónica para evitar pasar a una marcha superior cuando la aceleración lateral superaba un valor límite. Tal vez por tamaño, por peso, por afinación o porque, sencillamente, estamos ya acostumbrados al nuevo filtro de los deportivos de ahora, pero este primer RS 6 se siete un coche muy directo y mecánico, que no viejo o desfasado en cuestión de tacto, respuesta mecánica, de dirección o de chasis. Cálgary impone unas severas normas de conducción, pero las rutas hacia las Montañas Rocosas nos han permitido disfrutar de un paisaje imponente con una tipología de conducción crítica para el mejor de los deportivos equivalentes: sencillamente, disfrutando del poderoso par que ofrece el motor de cada una de las generaciones, de su confort, su espacio, si bien, aún conservo más que vagos recuerdos de cuando pude probar a fondo esta primera generación, dejando claro que la efectividad y la diversión al volante habían alcanzado una dimensión hasta entonces desconocida en coches así. Al final de su vida comercial, Audi y quatro GmbH aportó una inyección de potencia logrando 480 CV para las versiones denominadas Plus.

2008, Audi RS 6 2ª generación. Todo o nada

Cuatro años antes BMW también había traslado la tecnología de la F1 a su M5, pero en Audi tenía la mejor réplica en su propio banco de órganos. El V10 que por aquel entonces usaban los Audi S6 y S8 —5.204 cm3 de cilindrada— y Lamborghini Gallardo —4.961 cm2—, en ambos casos atmosféricos. Partiendo de este mismo propulsor, Audi modificó la cilindrada a 4.991 cm3 manteniendo la inyección directa de los S6 y S8 —aún indirecta en el Gallardo— y volvió a aplicar la magia RS adoptando dos turbocompresores para alcanzar un rendimiento final de 579 CV un 650 Nm de par. A parte de la inyección directa, otros hitos de este propulsor eran sus dobles variadores de fase en admisión y escape o que una de sus filas de cilindros estaba desplazada 18,5 mm respecto a la otra o que su lubricación era por cárter seco con la finalidad de lograr el centro de gravedad más bajo posible.  Aquí se pasó a usar un cambio Tiptronic de 6 velocidades mucho más rápido que antes, el diferencial Torsen tenía más variabilidad en el reparto partiendo un 40/60% para el eje delantero/trasero, respectivamente, en condiciones óptimas, y por primera vez el Audi RS 6 ofrecería, además de Dynamic Ride, un sistema de suspensión controlada electrónicamente. Podía llevar frenos cerámicos o llantas de hasta 20 pulgadas.

Audi RS 6 2ª Generación
Audi RS 6 2ª Generación

Pero el mayor reto, en esta ocasión, no era tanto desarrollar uno de los motores más avanzados, potentes o fascinantes del momento, sino lograr introducirlo en el vano motor del Audi RS 6, para lo cual, Audi tuvo que volver a redimensionar de nuevo el coche. Solo el motor pesaba 278 kg. Aerodinámicamente, una de las modificaciones fue aprovechar los avances en tecnologías de iluminación para poder incorporar los antiniebla dentro de los grupos ópticos principales dejando más espacio también para refrigerar el motor. Costaba por encones 123.400 euros en carrocería berlina y 125.860 euros en carrocería Avant. Era más potente que sus principales rivales, coches como el BMW M5 , con 507 CV, el Porsche Panamera Turbo, con 500 CV, o el Mercedes Clase E 63 AMG de 525 CV, y se trataba de un coche con un nivel prestacional  realmente salvaje pero a la vez, tan cómodo como un Mercedes V12 de enfoque menos deportivo, como podría ser un CL 600.

Audi RS 6 2ª Generación
Audi RS 6 2ª Generación

Y es que, con 2.060 kg de peso, buena parte de ellos soportados sobre el eje delantero, la segunda generación del Audi RS 6 era tan desconcertantemente rápida y cómoda como fácil de conducir deprisa, aunque no aportaba las sensaciones de un coche auténticamente deportivo. Audi apostó por una puesta a punto eminentemente subviradora para que fuera un deportivo "para todos los públicos" —a condición de tener un mínimo de sentido común— , aunque la electrónica y los modos de conducción podría aportar algo de agilidad al conjunto gracias a un control de estabilidad más permisivo y trasladando más reparto de fuerza al eje posterior en el ajuste M-Sport. Por primera vez Audi rompió otra nueva barrera, superando los 300 km/h en un coche de producción gracias a la versión RS 6 Plus. El refinamiento del V10 TFSi se queda muy corto en comparación al poderío para acelerar desde 200 km/h en adelante con una contundencia como no habíamos probado hasta la fecha en ningún coche de su categoría. Sencillamente, brutal, aunque en conjunto creo que es una generación más reconocida por su tecnología de propulsión que por sus sensaciones como deportivo.

2012. Audi RS 6 3ª generación. Menos es más.

Nuevos hitos, nuevos retos. Audi tenía que volver a inyectar emoción de conducción a la saga RS 6, para lo cual era irremediable quitarse de encima un buen puñado de kilos, así que todo apuntaba que el motor V10 sería el principal damnificado. Algo también lógico cuando, además, la eficiencia cobraba cada vez más importancia. La vuelta a un motor más pequeño no podría suponer, sin embargo, ningún sacrificio para las prestaciones, sino todo lo contrario, demostrando que las nuevas tecnologías de propulsión que ya había empleado la marca en la nueva generación del S8 junto con un nuevo concepto de construcción ligera podría lograr un mejor equilibrio. El nuevo V8, con 3.993 cm3, sería la unidad más pequeña jamás usada en un RS 6. Seguiría teniendo dos turbocompresores, pero esta vez, se incorporaba la tecnología de Stop&Start y un sistema de desconexión de cilindros que anulaba los cilindros 2, 3 , 5 y 8 cuando no se requería toda la potencia.

Audi RS 6 3ª Generación
Audi RS 6 3ª Generación

En parte parte por la mayor eficiencia del motor, por una reducción de peso de hasta 120 kg o por la nueva caja de cambios Tiptronic de 8 velocidades, se logró reducir el consumo en un 30% y fue también el primer modelo de la saga que anunciaba una aceleración de 0 a 100 km/h por debajo de los 4 segundos.

El eje delantero de este Audi RS6 soportaba nada menos que 100 kilos menos que el anterior equipado con el V10. Se pudo retrasar el motor 15 milímetros para lograr un reparto de masas del 55% en el eje delantero y 45% en el trasero. Pero además, llegaron otros nuevos elementos que cambiaron por completo la dinámica del coche. Fue el primer RS 6 que utilizó suspensión neumática —el Dynamic Ride estaba ligado a un paquete que incluía muelles helicoidales—, pero también el primero con una nueva tecnología de tracción total gracias a un diferencial central de nuevo desarrollo y con menos arrastre además de otro elemento estrella que actualmente perdura en la última generación: el diferencial trasero deportivo. De esta manera, el Audi RS 6, sin ayudas, también es capaz de girar con el acelerador gracias a un reparto de par original del 40/60 por ciento que puede variar entre el 70/30% hasta el 15/85 por ciento.

Audi RS 6 3ª Generación
Audi RS 6 3ª Generación

Si de algo pecaba esa generación es de seguir siendo excesivamente discreta. Pero con diferencia, incluso comparada con la actual, se trataba del Audi RS 6 de conducción más pura y emocional y más exigente de conducir gracias a la nueva dinámica que escondía su chasis. A partir de esta generación desaparece la berlina, aunque en realidad, seguiría teniendo un digno sucesor a través del Audi RS 7. En el último ciclo de vida, esta generación llega a ofrecer versiones especiales con un rendimiento de hasta 605 CV y 750 Nm de par frente a los 560 CV y 700 Nm que ofrecen los RS 6 estándar en esta generación.

2020. Audi RS 6 4ª generación. Punto y seguido

El lobo se viste, por fin, de lobo. En esta generación la apariencia da un giro radical con la intención de parecer el deportivo que realmente es, pero Audi también sigue sumando hitos. Aunque hereda el motor de la generación anterior, así como la caja de cambios, el rendimiento pasa esta vez a 600 CV y 800 Nm de par, manteniendo el sistema de desconexión de cilindros y añadiendo, en este ocasión, un sistema de microhibridación por tecnología de 48 voltios que permite avanzar por inercia con el motor apagado hasta 40 segundos a velocidades de entre 55 y 160 km/h. Además de contar con las ventajas de la etiqueta ECO de la DGT, es en realidad el RS 6 más eficiente de toda la historia, sumando a las virtudes del chasis de la anterior generación un refinamiento aún superior sin perder sensaciones al volante, ganando además agilidad en la conducción. 

Generaciones Audi RS6
Generaciones Audi RS6

Y es que, como novedad, esta última generación estrenó la dirección a las cuatro ruedas, ahora la suspensión neumática se combina con amortiguadores controlados electrónicamente y el sistema Dynamic Ride es más eficaz aun cuando tuvo que ser modificado en la generación anterior para poder incorporar el gancho de remolque. Según paquete elegido, la velocidad está limitada a 250, 280 ó 300 km/h, es la generación que más ha cambiado de dimensiones respecto al A6 original, siendo hasta 8 cm más ancho, también el primero que puede equipar llantas de hasta 22 pulgadas… y como hito industrial, también la primera generación que no requiere un proceso adicional de ensamblado, sino que sale desde la factoría de Neckarsulm directo a los concesionarios. Por puro equilibrio, está claro que es el mejor Audi RS 6 de toda la saga, pero echando la vista atrás, cada nuevo hito que ha ido incorporando ha sido capaz de ir dejando huella en nuestra retina.

Del C5 al C8, primera y última generación del Audi RS 6
Del C5 al C8, primera y última generación del Audi RS 6

 

Audi RS 6 4ª Generación

Galería relacionada

Probamos las cuatro generaciones del Audi RS 6

Archivado en:

Audi RS 4 Avant competition plus 3

Relacionado

Audi RS 4 Avant y RS 5 Competition Plus 2022: más sal y pimienta deportivas

Nuestros destacados