Audi Allroad quattro

La conjunción de la mayoría de las técnicas aplicadas a la tracción, la suspensión y el control dinámico de marcha hacen de este modelo un auténtico catálogo de tecnología, cuya suma le confiere unas características únicas. Éstas pueden resumirse en unas prestaciones por carretera dignas de un superdeportivo y unas cualidades en campo cercanas a las de un verdadero todo terreno.

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El musculoso aspecto que presenta a primera vista ya indica que no se trata de un simple A6 Avant. Las descomunales llantas de 17 pulgadas, calzadas con unos neumáticos específicos para este modelo de 225 de sección han obligado a practicar unos pasos de rueda más anchos, cuyo diseño, lejos de estar integrado en la carrocería, se ha resaltado con un todo distinto de pintura, con lo que se busca acentuar la personalidad «recia» de esta nueva versión. Mecánicamente está disponible en dos motorizaciones, que ya de por sí son toda una declaración de intenciones. En gasolina se ha optado por el 6 cilindros en V de 2.7 litros biturbo que rinde 250 CV, mientras que para el Diesel se ha recurrido al también seis cilindros de inyección directa de 180 CV. Dos motores que garantizan un grado dinámico extraordinariamente alto. Para el cambio se puede optar por la caja manual de seis velocidades o un automático del tipo Tiptronic de cinco relaciones. Tecnológicamente, las novedades más significativas que aporta esta versión están en el tren de rodaje y la transmisión. Las suspensiones, son específicas, aunque conservan la implantación a base de paralelogramo deformable en ambos trenes y con las modificaciones en cuanto a refuerzos y geometría que solicitan las exigencias en recorridos fuera de carretera. Tanto el elemento elástico como el amortiguador se han sustituido por conjuntos neumáticos que permiten modificar la altura de la carrocería sobre el suelo de manera manual o completamente automática gracias a unos sensores de distancia situados en cada rueda que se encargan de modificar la presión y mantener estable el nivel elegido. El musculoso aspecto que presenta a primera vista ya indica que no se trata de un simple A6 Avant. Las descomunales llantas de 17 pulgadas, calzadas con unos neumáticos específicos para este modelo de 225 de sección han obligado a practicar unos pasos de rueda más anchos, cuyo diseño, lejos de estar integrado en la carrocería, se ha resaltado con un todo distinto de pintura, con lo que se busca acentuar la personalidad «recia» de esta nueva versión. Mecánicamente está disponible en dos motorizaciones, que ya de por sí son toda una declaración de intenciones. En gasolina se ha optado por el 6 cilindros en V de 2.7 litros biturbo que rinde 250 CV, mientras que para el Diesel se ha recurrido al también seis cilindros de inyección directa de 180 CV. Dos motores que garantizan un grado dinámico extraordinariamente alto. Para el cambio se puede optar por la caja manual de seis velocidades o un automático del tipo Tiptronic de cinco relaciones. Tecnológicamente, las novedades más significativas que aporta esta versión están en el tren de rodaje y la transmisión. Las suspensiones, son específicas, aunque conservan la implantación a base de paralelogramo deformable en ambos trenes y con las modificaciones en cuanto a refuerzos y geometría que solicitan las exigencias en recorridos fuera de carretera. Tanto el elemento elástico como el amortiguador se han sustituido por conjuntos neumáticos que permiten modificar la altura de la carrocería sobre el suelo de manera manual o completamente automática gracias a unos sensores de distancia situados en cada rueda que se encargan de modificar la presión y mantener estable el nivel elegido. El musculoso aspecto que presenta a primera vista ya indica que no se trata de un simple A6 Avant. Las descomunales llantas de 17 pulgadas, calzadas con unos neumáticos específicos para este modelo de 225 de sección han obligado a practicar unos pasos de rueda más anchos, cuyo diseño, lejos de estar integrado en la carrocería, se ha resaltado con un todo distinto de pintura, con lo que se busca acentuar la personalidad «recia» de esta nueva versión. Mecánicamente está disponible en dos motorizaciones, que ya de por sí son toda una declaración de intenciones. En gasolina se ha optado por el 6 cilindros en V de 2.7 litros biturbo que rinde 250 CV, mientras que para el Diesel se ha recurrido al también seis cilindros de inyección directa de 180 CV. Dos motores que garantizan un grado dinámico extraordinariamente alto. Para el cambio se puede optar por la caja manual de seis velocidades o un automático del tipo Tiptronic de cinco relaciones. Tecnológicamente, las novedades más significativas que aporta esta versión están en el tren de rodaje y la transmisión. Las suspensiones, son específicas, aunque conservan la implantación a base de paralelogramo deformable en ambos trenes y con las modificaciones en cuanto a refuerzos y geometría que solicitan las exigencias en recorridos fuera de carretera. Tanto el elemento elástico como el amortiguador se han sustituido por conjuntos neumáticos que permiten modificar la altura de la carrocería sobre el suelo de manera manual o completamente automática gracias a unos sensores de distancia situados en cada rueda que se encargan de modificar la presión y mantener estable el nivel elegido. El musculoso aspecto que presenta a primera vista ya indica que no se trata de un simple A6 Avant. Las descomunales llantas de 17 pulgadas, calzadas con unos neumáticos específicos para este modelo de 225 de sección han obligado a practicar unos pasos de rueda más anchos, cuyo diseño, lejos de estar integrado en la carrocería, se ha resaltado con un todo distinto de pintura, con lo que se busca acentuar la personalidad «recia» de esta nueva versión. Mecánicamente está disponible en dos motorizaciones, que ya de por sí son toda una declaración de intenciones. En gasolina se ha optado por el 6 cilindros en V de 2.7 litros biturbo que rinde 250 CV, mientras que para el Diesel se ha recurrido al también seis cilindros de inyección directa de 180 CV. Dos motores que garantizan un grado dinámico extraordinariamente alto. Para el cambio se puede optar por la caja manual de seis velocidades o un automático del tipo Tiptronic de cinco relaciones. Tecnológicamente, las novedades más significativas que aporta esta versión están en el tren de rodaje y la transmisión. Las suspensiones, son específicas, aunque conservan la implantación a base de paralelogramo deformable en ambos trenes y con las modificaciones en cuanto a refuerzos y geometría que solicitan las exigencias en recorridos fuera de carretera. Tanto el elemento elástico como el amortiguador se han sustituido por conjuntos neumáticos que permiten modificar la altura de la carrocería sobre el suelo de manera manual o completamente automática gracias a unos sensores de distancia situados en cada rueda que se encargan de modificar la presión y mantener estable el nivel elegido. El musculoso aspecto que presenta a primera vista ya indica que no se trata de un simple A6 Avant. Las descomunales llantas de 17 pulgadas, calzadas con unos neumáticos específicos para este modelo de 225 de sección han obligado a practicar unos pasos de rueda más anchos, cuyo diseño, lejos de estar integrado en la carrocería, se ha resaltado con un todo distinto de pintura, con lo que se busca acentuar la personalidad «recia» de esta nueva versión. Mecánicamente está disponible en dos motorizaciones, que ya de por sí son toda una declaración de intenciones. En gasolina se ha optado por el 6 cilindros en V de 2.7 litros biturbo que rinde 250 CV, mientras que para el Diesel se ha recurrido al también seis cilindros de inyección directa de 180 CV. Dos motores que garantizan un grado dinámico extraordinariamente alto. Para el cambio se puede optar por la caja manual de seis velocidades o un automático del tipo Tiptronic de cinco relaciones. Tecnológicamente, las novedades más significativas que aporta esta versión están en el tren de rodaje y la transmisión. Las suspensiones, son específicas, aunque conservan la implantación a base de paralelogramo deformable en ambos trenes y con las modificaciones en cuanto a refuerzos y geometría que solicitan las exigencias en recorridos fuera de carretera. Tanto el elemento elástico como el amortiguador se han sustituido por conjuntos neumáticos que permiten modificar la altura de la carrocería sobre el suelo de manera manual o completamente automática gracias a unos sensores de distancia situados en cada rueda que se encargan de modificar la presión y mantener estable el nivel elegido.

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