El A6 Avant es un coche pensado para el ocio. Y no lo decimos por su interior, ideal para transportar multitud de objetos: tablas de surf, esquís, bicicletas... Tan sólo conducirlo es todo un placer. Para empezar, porque se mueve como pez en el agua en cualquier circunstancia. Sus casi cinco metros de longitud y su potente motor de 335 CV no le convierten –ni mucho menos- en un elefante en una cacharrería cuando se mueve por ciudad. A su favor cuenta con una dirección servotronic que se endurece según la velocidad. Las maniobras tampoco son un problema, ya que la visibilidad es muy buena; sobre todo por su gran franja acristalada a sus lados. Nuestra unidad contaba con control de distancia de aparcamiento, pero sólo trasero. Se trata de una opción, cuesta 435 euros, dinero que se duplica si también lo solicitamos delantero.Y, en la carretera virada, nos vuelve a sorprender. Enlaza curvas con total soltura; han acertado con el reparto de pesos y el coche nos da confianza en todo momento. Muy aplomado, parece que nos movemos con su hermano pequeño A3. Audi explica que el “truco" lo han sacado del mundo de la competición automovilística. El A6 Avant combina un eje delantero con sistema multibrazos y un eje posterior de trapecios superpuestos con control autodireccional. Resulta de lo más equilibrado: al mismo tiempo que el conductor siente en todo momento qué pasa bajo sus enormes ruedas, los pasajeros viajan cómodamente; es como pilotar una gran alfombra mágica. Pero, sin duda, donde mejor se mueve es en autopista. Estamos ante un gran rodador, de motor silencioso y ágil en todo el recorrido de su cuentarrevoluciones. Eso sí, notarás el paso de kilómetros en el depósito de combustible. Según las mediciones de nuestro Centro Técnico, consume más de 12 litros de media a los 100 kilómetros. Aunque es una cantidad nada desdeñable (sobre todo si tenemos en cuenta a cuánto está el litro de gasolina), tenemos que precisar que no se aleja mucho de lo que necesitan sus rivales. Su frenada también es todo un garante. Eficaz, el A6 Avant consigue detenerse desde 140 km/h en 3,5 segundos recorriendo 67,5 metros. Para algo lleva unos tremebundos frenos de disco de 346 mm delante y 330 mm detrás. Además, tiene un completo equipo de airbags, a los que se suman –y es novedad- bolsas laterales en los asientos posteriores.
El A6 Avant es un coche pensado para el ocio. Y no lo decimos por su interior, ideal para transportar multitud de objetos: tablas de surf, esquís, bicicletas... Tan sólo conducirlo es todo un placer. Para empezar, porque se mueve como pez en el agua en cualquier circunstancia. Sus casi cinco metros de longitud y su potente motor de 335 CV no le convierten –ni mucho menos- en un elefante en una cacharrería cuando se mueve por ciudad. A su favor cuenta con una dirección servotronic que se endurece según la velocidad. Las maniobras tampoco son un problema, ya que la visibilidad es muy buena; sobre todo por su gran franja acristalada a sus lados. Nuestra unidad contaba con control de distancia de aparcamiento, pero sólo trasero. Se trata de una opción, cuesta 435 euros, dinero que se duplica si también lo solicitamos delantero.Y, en la carretera virada, nos vuelve a sorprender. Enlaza curvas con total soltura; han acertado con el reparto de pesos y el coche nos da confianza en todo momento. Muy aplomado, parece que nos movemos con su hermano pequeño A3. Audi explica que el “truco" lo han sacado del mundo de la competición automovilística. El A6 Avant combina un eje delantero con sistema multibrazos y un eje posterior de trapecios superpuestos con control autodireccional. Resulta de lo más equilibrado: al mismo tiempo que el conductor siente en todo momento qué pasa bajo sus enormes ruedas, los pasajeros viajan cómodamente; es como pilotar una gran alfombra mágica. Pero, sin duda, donde mejor se mueve es en autopista. Estamos ante un gran rodador, de motor silencioso y ágil en todo el recorrido de su cuentarrevoluciones. Eso sí, notarás el paso de kilómetros en el depósito de combustible. Según las mediciones de nuestro Centro Técnico, consume más de 12 litros de media a los 100 kilómetros. Aunque es una cantidad nada desdeñable (sobre todo si tenemos en cuenta a cuánto está el litro de gasolina), tenemos que precisar que no se aleja mucho de lo que necesitan sus rivales. Su frenada también es todo un garante. Eficaz, el A6 Avant consigue detenerse desde 140 km/h en 3,5 segundos recorriendo 67,5 metros. Para algo lleva unos tremebundos frenos de disco de 346 mm delante y 330 mm detrás. Además, tiene un completo equipo de airbags, a los que se suman –y es novedad- bolsas laterales en los asientos posteriores.







