Audi A4 Avant 2.0 TDI

Manejable, dócil y suave. Enérgica, potente y con garra. La versión familiar de la berlina más vendida de Audi entiende de una manera muy peculiar lo que debe ser un viaje... Y la verdad es que nos ha encantado.

Audi A4 Avant 2.0 TDI
Audi A4 Avant 2.0 TDI

En Audi no quieren que las carrocerías familiares estén reñidas con un comportamiento dinámico: ¿por qué renunciar a las prestaciones? Así, han asociado el Avant a motores Diesel de hasta 205 CV. El que nos ocupa se queda algo por debajo, pero tampoco escatima potencia a la hora de responder a nuestras demandas sobre el acelerador. Se trata del propulsor 2.0 TDI con 140 CV, que sustituye al 1.9 en la gama A4.Precisamente, uno de los últimos modelos en incorporar esta mecánica, sobradamente reconocida, ha sido el A3 Sportback. Su entrega y su decisión nos convencieron desde el primer momento y lo mismo nos ha ocurrido al rodar los primeros kilómetros con este Avant, aunque pesa 1.594 kilos, 120 más que su “hermano pequeño".Este motor ofrece, según nuestro banco de pruebas, 14 CV más de los que anuncia, además de un par muy respetable. Con nada menos que 37 mkg a 2.290 rpm, contaremos con fuerza en casi cualquier zona del cuentavueltas, lo que proporcionará un ritmo envidiable sea cual sea el trazado. La entrega de potencia, además, se lleva a cabo con mucha docilidad, por lo que no advertiremos la velocidad a la que estamos rodando hasta que nuestros ojos bajen al reloj correspondiente. Aparte de una rumorosidad algo elevada, esta mecánica apenas nos pasará factura: el consumo medio es, según nuestro Centro Técnico, de 6,9 litros/100 kilómetros, una cifra muy interesante en un vehículo de este empaque. Audi sabe que cuenta con uno de los propulsores de mayor éxito en el segmento, pero también es consciente de que sus rivales mejoran continuamente y, por ello, debe ofrecer un toque distintivo. Así pues, ¿por qué no mirarse un poco en el espejo de Seat, una de las filiales del grupo, y adoptar un talante dinámico? Ya hay un motor potente, con aceleraciones y recuperaciones muy dignas, respuesta ágil y fácil de exprimir. Además, está ligado a una caja de cambios de seis marchas de nueva generación, con un tacto más deportivo y preciso. La dirección, obediente, también acompaña. Así, sólo queda “tocar" un poco el chasis. Las suspensiones se han modificado incluyendo elementos del esquema presente en el S4. Se han incorporado nuevos cojinetes en los brazos inferiores de ambos ejes y se ha incrementado el tamaño de los amortiguadores, con el fin de aislar mejor las vibraciones y buscar una mayor deportividad. Sin embargo, en la unidad de pruebas, la carrocería no se sujetaba todo lo que esperábamos. Cierto es que se trata de un vehículo orientado a la comodidad de los pasajeros y que la estabilidad y el aplomo del Avant apenas se ven comprometidos, pero esperábamos una oscilación menor. Esta característica contrasta con la “dureza" transmitida por los neumáticos. Con un perfil bajo (llevábamos un 245/45, asociado a una llanta de 17 pulgadas), notaremos cada junta o bache de la carretera. Siguiendo con las pretensiones deportivas, también se ha mejorado el tacto de los frenos, con unos discos de un diámetro mayor. Su mejor cifra de detención está en 70,7 metros, una medida muy respetable.En el apartado de la seguridad incide de manera notable el ESP de octava generación, que aparece de serie en toda la gama. Además del ABS, el repartidor electrónico de la frenada, el control antideslizamiento, el bloqueo electrónico del diferencial y el regulador de las fuerzas de giro, este dispositivo incluye nuevas funciones. Entre ellas está la posibilidad de que el sistema frene más de una rueda en caso de subviraje extremo, la compensación hidráulica de la fatiga y la limpieza automática de los discos. Además, este nuevo ESP puede desconectarse en dos fases: con una presión corta, anularemos el control de deslizamiento. Si la pulsación es más prolongada, neutralizaremos completamente el dispositivo.Ya sabemos que podemos tachar el ESP de nuestra lista de opciones. Ésta es casi interminable: faros que giran 15º a cada lado, el mencionado sistema de navegación con DVD, airbags laterales traseros (son los únicos que no lleva de serie), control de velocidad de crucero, asientos calefactables, un completo paquete deportivo... Habrá que sacar la calculadora y realizar la suma con cuidado, pues no nos costará mucho sobrepasar los 32.000 euros (el precio base del modelo es de 31.700 euros). La mayoría de sus rivales -Honda Accord Tourer, Ford Mondeo Wagon, Peugeot 407 SW...- son más baratos y su equipamiento tiene poco que envidiar al del A4, pero no todos cuentan con ese aire señorial que tanto valoran los “fans" de Audi.