Audi A4 2.5 TDI 180 CV quattro

Audi nos da la bienvenida al nuevo siglo con una cautivadora generación del A4, más grande, completa y refinada. Junto a esta evolución encontramos también una calidad de fabricación extraordinaria. Esta versión riza el rizo, con un potencial mecánico que lo convierte en un vehículo soberbio.

Audi A4 2.5 TDI 180 CV quattro
Audi A4 2.5 TDI 180 CV quattro

Cambiemos de tercio y pasemos a experimentar el comportamiento mecánico y dinámico de esta primera versión que probamos. La versión que nos ocupa es el tope de gama Diesel, que recurre al motor 2.5 V6 TDI 180 CV en detrimento del originario de 150 CV del A4 saliente. El funcionamiento de esta mecánica es ejemplarmente brillante. Ya no nos sorprenden las mecánicas Diesel de última generación, ni por lo que andan ni por su refinado funcionamiento, pero hay que destacar obligatoriamente estas dos particularidades por encima de todo al hablar de este motor. Con valores oficiales de 180 CV de potencia y 37,7 mkg de par a 1.500 rpm, este propulsor asociado a un cambio de seis velocidades proporciona unas prestaciones y agrado de conducción de altísimo nivel. El empuje que proporciona desde 1.500 rpm es muy lineal y progresivo, sin una transición abrupta de bajo a medio régimen. La escalada es contundente, con una pegada, a partir de los 2000 rpm, de la que te deja firmemente clavado al asiento, pero siempre prevaleciendo una respuesta suave y progresiva si tratamos el acelerador con tiento. Su elasticidad permite circular perfectamente en torno a 90 km/h en 6ª velocidad a un régimen de 1.700 rpm, con una reserva de respuesta solvente para coronar repechos y acometer adelantamientos. Este poderío asociado a unos largos desarrollos, pero en consonancia al potencial del motor, permite conseguir velocidades de crucero no publicables, con consumos ridículos visto el potencial del motor, el peso y teniendo en cuenta que arrastra una transmisión integral. Sólo una pista: mantener un crucero medio de 170 km/h en autopista no supondrá superar los 13 litros de consumo. Asociado a este motor, acompaña la última generación de la transmisión quattro de la marca. Ésta dispone de un diferencial central Torsen que funciona normalmente repartiendo al 50 por ciento del par a cada eje. En virtud de las pérdidas de adherencia, es capaz de desviar todo el par a un eje. El sistema quattro se ayuda ahora del bloqueo electrónico del diferencial EDS, que a base de frenar la rueda que pierde tracción, puede canalizar todo el par a una única rueda.