El comportamiento de esta versión del A3 no es demasiado diferente al de sus hermanos de gama. Con este acabado Ambition, el más deportivo de los posibles, contamos con una suspensión de mayor firmeza, lo que revierte en una, si cabe, superior eficacia en curva. No estamos ante un deportivo como tal, aunque su talante está enfocado al dinamismo más que al confort. Con esta ultima afirmación no queremos dar a entender que nos encontramos ante un coche incómodo o radical. Ni mucho menos. Las suspensiones trabajan de tal forma que otorgan precisión al conductor y comodidad a los ocupantes.Este 2.0 TDI de 140 CV muestra un carácter menos brusco que su hermano el 1.9 TDI y, aunque goza de menos par en lo más bajo del cuentarrevoluciones, a partir del medio régimen, obtenemos potencia a raudales sin que se pierda suavidad. La dirección es otro de los apartados que nos ha dejado una gran impresión. Al ponerte al volante, da la sensación de que estamos ante una dirección eléctrica imprecisa y demasiado blanda. Nada más lejos de la realidad. A pesar de contar con asistencia eléctrica, lo que hace que pese menos y reduzca el consumo (0,2 litros a los 100 km), el tacto y el aplomo de este elemento son muy buenos. Con ello podemos afrontar los trazados sinuosos con total confianza, logrando colocar el coche donde realmente queremos. No es tan ágil como otros rivales del sector, como Alfa 147 o Mazda 3, pero sí que posee un comportamiento más asequible para el conductor medio. Todo va suave y cuando nos acercamos al límite, es el propio bastidor el que va avisando que nos adentramos en terrenos más propicios para grandes manejadores de volante. El interior es de los mejores del segmento, con niveles de calidad por encima de los “compactos baratos", como son Opel Astra, Toyota Corolla o Volkswagen Golf, y a la par de productos tan refinados como el Clase C Sportcoupé o el BMW Serie 3 Compact. Todos los elementos destinados a controlar el vehículo están muy a mano y ofrecen un tacto excelente. El diseño es, a nuestro entender, su punto más censurable, pues, aunque correcto, necesita, en nuestro opinión, de un toque algo más juvenil y dinámico, a pesar de que valoramos positivamente la inclusión de los aireadores circulares, como los del TT.Los asientos deportivos (de serie en este acabado) recogen muy bien el cuerpo y pueden ser tapizados en cuero, como pasaba en nuestra unidad de pruebas (1.615 euros más respecto al precio base), pero no lo recomendamos, pues cuando aprieta el calor, son los principales enemigos del conductor y los pasajeros. Al mismo tiempo, las plazas traseras no destacan por su habitabilidad y las personas altas, por encima de 1,80 m, lo sufrirán en sus carnes. Además, nos ha decepcionado el acceso a la zona posterior del coche, ya que el abatimiento de los asientos delanteros no es cómodo y requiere de esfuerzo y maña por parte del usuario. Finalmente, el elevado precio del coche, a nuestro parecer, viene acompañado de un equipamiento bastante completo, aunque con algunas lagunas. Es cierto que en el acabado Ambition, el más caro de la gama, se ofrece, entre otros, con seis airbags (conductor, acompañante, de cortina delanteros y traseros y laterales), asientos deportivos, climatizador, llantas de aleación, control de estabilidad, control de tracción, y suspensión deportiva. Sin embargo, hay que echar mano de la cartera para sufragar elementos tan nimios, y de serie en modelos inferiores, como el radio CD (644 euros), el reposabrazos delantero (145 euros) o el volante multifunción (130 euros). Luego, el apartado de opciones es realmente grande, con muchas posibilidades de equipar aún más este A3, con techo solar, navegador, control de crucero, etc.
Audi A3 2.0 TDI DSG Ambition
De poner juntas dos buenas ideas, suelen surgir grandes soluciones. Este es el caso del A3, que ha decidido emparejar su versión Diesel con el cambio automático de doble embrague DSG. Los resultados, como hemos podido comprobar, han sido excelentes.







