Volkswagen Passat 4Motion

El Passat ya está dotado de la tracción integral 4Motion, que aumenta las cualidades dinámicas del modelo y lo dota de un comportamiento más que aceptable en las carreteras en mal estado. ¿Te vienes con nosotros a conducir en la nieve?
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Volkswagen Passat 4Motion
Volkswagen Passat 4Motion

El dispositivo 4Motion está disponible en tres de las mecánicas del modelo: podrá pedirse en opción junto a los motores 2.0 TDI y 2.0 FSI (Diesel y gasolina, respectivamente) y formará parte del equipamiento de serie -excepto en el acabado Trendline- asociado al propulsor más potente de la gama, el 3.2 V6 FSI. A sus prestaciones habrá que sumar la mejora en el comportamiento que permite la tracción total, ligada indisolublemente a esta mecánica, con 250 CV. Para que gestionarlos sea más sencillo, la transmisión automática DSG, de seis velocidades, también está incluida en la dotación básica de esta versión.

Para la marca germana es una ocasión especial, ya que se trata de la primera vez que se dota al Passat de un sistema de tracción total con embrague Haldex: un dispositivo multidisco bañado en aceite. Este elemento, situado directamente sobre el eje posterior, tiene un diseño compacto. Entre sus ventajas se encuentra la rapidez en su respuesta –según afirma Volkswagen- y la posibilidad de ser controlado de forma electrónica, mediante un sistema de multiplexado que tiene en cuenta la velocidad de giro de las ruedas, la activación del ABS o del ESP (de serie en toda la gama), el régimen del motor.... Estas características armonizan sin problemas con el resto de los equipos de seguridad que el vehículo incluye en su dotación básica, como el sistema antideslizamiento o el bloqueo electrónico del diferencial.

La tracción integral 4Motion envía normalmente el 10 por ciento de la fuerza a las ruedas posteriores y mantiene el 90 por ciento restante en el eje delantero. Sin embargo, estos parámetros se modifican cuando cambia la adherencia que proporciona el asfalto y, por lo tanto, se detectan diferencias en la velocidad de giro de ambos trenes. En este momento, actúan dos bombas, que crean la presión conveniente en el interior del embrague multidisco. Según dicha presión, se controla la fuerza que proporciona el motor y su transmisión a las ruedas; el embrague regula de forma continua la potencia transmisible entre los ejes y permite que ambos marchen a la vez. En circunstancias extremas, el sistema puede dar el cien por cien de la fuerza al tren trasero, hasta un total de 32,6 mkg.

En la conducción normal, notaremos un mayor aplomo del vehículo, ya que se agarra al asfalto sin medias tintas en las curvas y no titubea cuando atravesamos zonas húmedas o nevadas (más adelante hablaremos de ello). Sin embargo, Volkswagen recuerda que la labor de la tracción 4Motion resultará especialmente útil a la hora de arrastrar un remolque. Este sistema ha permitido incrementar la capacidad de remolcado en pendientes del Passat y, además, asegura que la estabilidad sea correcta. Gracias a una función especial del ESP, se detectan las oscilaciones del remolque y se accionan los frenos o se controla la potencia del motor si es necesario.

El conjunto de amortiguación del Passat muestra un esquema de paralelogramo deformable y suspensión independiente multibrazo en el eje trasero, mientras que en el tren delantero se ha empleado la geometría McPherson, con varios componentes en aluminio. El tarado de los amortiguadores refuerza la efectividad del modelo en las curvas sin comprometer la comodidad de los pasajeros, aunque aquellos que prefieran primar el dinamismo podrán elegir un “kit” deportivo, con suspensiones 15 milímetros más bajas. Asimismo, existe un “pack” para “caminos rotos”, en el que el chasis sube 20 milímetros por encima de las cotas normales.

La dirección asistida electromecánica y un sistema de frenos dotado de una función de “secado automático” (cada cinco minutos, las pastillas se arriman al disco, que se seca por rozamiento sin que el conductor llegue a advertirlo), completan la buena actuación del Passat. Cierto es que el vehículo ha ganado peso y, por lo tanto, sus prestaciones se han visto afectadas. Habrá que esperar a que nuestro Centro Técnico realice las mediciones correspondientes para comprobarlo; de momento, los datos oficiales muestran que los modelos dotados de tracción total invierten, aproximadamente, medio segundo más que sus compañeros de gama en pasar de 0 a 100 km/h. La diferencia en el consumo medio de combustible no llega a un litro cada cien kilómetros.

¿Quieres hacerte con uno de los nuevos Passat 4Motion? Debes disponer, al menos, de 29.340 euros, el precio de la versión Advance con el motor 2.0 FSI. La marca cree que el grueso de las ventas en España se concentrará en la mecánica 2.0 TDI, con carrocería “normal”, que costará 30.030 euros. El importe se va incrementando si subimos los escalones de equipamiento y motorizaciones, hasta llegar a los 38.980 euros que cuesta el Passat Variant Highline asociado al propulsor 3.2 V6.

El Passat GT Syncro Familiar, presentado en 1984, fue el primer representante del modelo con tracción a las cuatro ruedas. Desde entonces, más de 250.000 personas han querido que este sistema estuviera asociado a su Passat, por lo que Volkswagen también lo ha incluido en la sexta generación de este vehículo.

El dispositivo 4Motion está disponible en tres de las mecánicas del modelo: podrá pedirse en opción junto a los motores 2.0 TDI y 2.0 FSI (Diesel y gasolina, respectivamente) y formará parte del equipamiento de serie -excepto en el acabado Trendline- asociado al propulsor más potente de la gama, el 3.2 V6 FSI. A sus prestaciones habrá que sumar la mejora en el comportamiento que permite la tracción total, ligada indisolublemente a esta mecánica, con 250 CV. Para que gestionarlos sea más sencillo, la transmisión automática DSG, de seis velocidades, también está incluida en la dotación básica de esta versión.

Para la marca germana es una ocasión especial, ya que se trata de la primera vez que se dota al Passat de un sistema de tracción total con embrague Haldex: un dispositivo multidisco bañado en aceite. Este elemento, situado directamente sobre el eje posterior, tiene un diseño compacto. Entre sus ventajas se encuentra la rapidez en su respuesta –según afirma Volkswagen- y la posibilidad de ser controlado de forma electrónica, mediante un sistema de multiplexado que tiene en cuenta la velocidad de giro de las ruedas, la activación del ABS o del ESP (de serie en toda la gama), el régimen del motor.... Estas características armonizan sin problemas con el resto de los equipos de seguridad que el vehículo incluye en su dotación básica, como el sistema antideslizamiento o el bloqueo electrónico del diferencial.

La tracción integral 4Motion envía normalmente el 10 por ciento de la fuerza a las ruedas posteriores y mantiene el 90 por ciento restante en el eje delantero. Sin embargo, estos parámetros se modifican cuando cambia la adherencia que proporciona el asfalto y, por lo tanto, se detectan diferencias en la velocidad de giro de ambos trenes. En este momento, actúan dos bombas, que crean la presión conveniente en el interior del embrague multidisco. Según dicha presión, se controla la fuerza que proporciona el motor y su transmisión a las ruedas; el embrague regula de forma continua la potencia transmisible entre los ejes y permite que ambos marchen a la vez. En circunstancias extremas, el sistema puede dar el cien por cien de la fuerza al tren trasero, hasta un total de 32,6 mkg.

En la conducción normal, notaremos un mayor aplomo del vehículo, ya que se agarra al asfalto sin medias tintas en las curvas y no titubea cuando atravesamos zonas húmedas o nevadas (más adelante hablaremos de ello). Sin embargo, Volkswagen recuerda que la labor de la tracción 4Motion resultará especialmente útil a la hora de arrastrar un remolque. Este sistema ha permitido incrementar la capacidad de remolcado en pendientes del Passat y, además, asegura que la estabilidad sea correcta. Gracias a una función especial del ESP, se detectan las oscilaciones del remolque y se accionan los frenos o se controla la potencia del motor si es necesario.

El conjunto de amortiguación del Passat muestra un esquema de paralelogramo deformable y suspensión independiente multibrazo en el eje trasero, mientras que en el tren delantero se ha empleado la geometría McPherson, con varios componentes en aluminio. El tarado de los amortiguadores refuerza la efectividad del modelo en las curvas sin comprometer la comodidad de los pasajeros, aunque aquellos que prefieran primar el dinamismo podrán elegir un “kit” deportivo, con suspensiones 15 milímetros más bajas. Asimismo, existe un “pack” para “caminos rotos”, en el que el chasis sube 20 milímetros por encima de las cotas normales.

La dirección asistida electromecánica y un sistema de frenos dotado de una función de “secado automático” (cada cinco minutos, las pastillas se arriman al disco, que se seca por rozamiento sin que el conductor llegue a advertirlo), completan la buena actuación del Passat. Cierto es que el vehículo ha ganado peso y, por lo tanto, sus prestaciones se han visto afectadas. Habrá que esperar a que nuestro Centro Técnico realice las mediciones correspondientes para comprobarlo; de momento, los datos oficiales muestran que los modelos dotados de tracción total invierten, aproximadamente, medio segundo más que sus compañeros de gama en pasar de 0 a 100 km/h. La diferencia en el consumo medio de combustible no llega a un litro cada cien kilómetros.

¿Quieres hacerte con uno de los nuevos Passat 4Motion? Debes disponer, al menos, de 29.340 euros, el precio de la versión Advance con el motor 2.0 FSI. La marca cree que el grueso de las ventas en España se concentrará en la mecánica 2.0 TDI, con carrocería “normal”, que costará 30.030 euros. El importe se va incrementando si subimos los escalones de equipamiento y motorizaciones, hasta llegar a los 38.980 euros que cuesta el Passat Variant Highline asociado al propulsor 3.2 V6.

El Passat GT Syncro Familiar, presentado en 1984, fue el primer representante del modelo con tracción a las cuatro ruedas. Desde entonces, más de 250.000 personas han querido que este sistema estuviera asociado a su Passat, por lo que Volkswagen también lo ha incluido en la sexta generación de este vehículo.

El dispositivo 4Motion está disponible en tres de las mecánicas del modelo: podrá pedirse en opción junto a los motores 2.0 TDI y 2.0 FSI (Diesel y gasolina, respectivamente) y formará parte del equipamiento de serie -excepto en el acabado Trendline- asociado al propulsor más potente de la gama, el 3.2 V6 FSI. A sus prestaciones habrá que sumar la mejora en el comportamiento que permite la tracción total, ligada indisolublemente a esta mecánica, con 250 CV. Para que gestionarlos sea más sencillo, la transmisión automática DSG, de seis velocidades, también está incluida en la dotación básica de esta versión.

Para la marca germana es una ocasión especial, ya que se trata de la primera vez que se dota al Passat de un sistema de tracción total con embrague Haldex: un dispositivo multidisco bañado en aceite. Este elemento, situado directamente sobre el eje posterior, tiene un diseño compacto. Entre sus ventajas se encuentra la rapidez en su respuesta –según afirma Volkswagen- y la posibilidad de ser controlado de forma electrónica, mediante un sistema de multiplexado que tiene en cuenta la velocidad de giro de las ruedas, la activación del ABS o del ESP (de serie en toda la gama), el régimen del motor.... Estas características armonizan sin problemas con el resto de los equipos de seguridad que el vehículo incluye en su dotación básica, como el sistema antideslizamiento o el bloqueo electrónico del diferencial.

La tracción integral 4Motion envía normalmente el 10 por ciento de la fuerza a las ruedas posteriores y mantiene el 90 por ciento restante en el eje delantero. Sin embargo, estos parámetros se modifican cuando cambia la adherencia que proporciona el asfalto y, por lo tanto, se detectan diferencias en la velocidad de giro de ambos trenes. En este momento, actúan dos bombas, que crean la presión conveniente en el interior del embrague multidisco. Según dicha presión, se controla la fuerza que proporciona el motor y su transmisión a las ruedas; el embrague regula de forma continua la potencia transmisible entre los ejes y permite que ambos marchen a la vez. En circunstancias extremas, el sistema puede dar el cien por cien de la fuerza al tren trasero, hasta un total de 32,6 mkg.

En la conducción normal, notaremos un mayor aplomo del vehículo, ya que se agarra al asfalto sin medias tintas en las curvas y no titubea cuando atravesamos zonas húmedas o nevadas (más adelante hablaremos de ello). Sin embargo, Volkswagen recuerda que la labor de la tracción 4Motion resultará especialmente útil a la hora de arrastrar un remolque. Este sistema ha permitido incrementar la capacidad de remolcado en pendientes del Passat y, además, asegura que la estabilidad sea correcta. Gracias a una función especial del ESP, se detectan las oscilaciones del remolque y se accionan los frenos o se controla la potencia del motor si es necesario.

El conjunto de amortiguación del Passat muestra un esquema de paralelogramo deformable y suspensión independiente multibrazo en el eje trasero, mientras que en el tren delantero se ha empleado la geometría McPherson, con varios componentes en aluminio. El tarado de los amortiguadores refuerza la efectividad del modelo en las curvas sin comprometer la comodidad de los pasajeros, aunque aquellos que prefieran primar el dinamismo podrán elegir un “kit” deportivo, con suspensiones 15 milímetros más bajas. Asimismo, existe un “pack” para “caminos rotos”, en el que el chasis sube 20 milímetros por encima de las cotas normales.

La dirección asistida electromecánica y un sistema de frenos dotado de una función de “secado automático” (cada cinco minutos, las pastillas se arriman al disco, que se seca por rozamiento sin que el conductor llegue a advertirlo), completan la buena actuación del Passat. Cierto es que el vehículo ha ganado peso y, por lo tanto, sus prestaciones se han visto afectadas. Habrá que esperar a que nuestro Centro Técnico realice las mediciones correspondientes para comprobarlo; de momento, los datos oficiales muestran que los modelos dotados de tracción total invierten, aproximadamente, medio segundo más que sus compañeros de gama en pasar de 0 a 100 km/h. La diferencia en el consumo medio de combustible no llega a un litro cada cien kilómetros.

¿Quieres hacerte con uno de los nuevos Passat 4Motion? Debes disponer, al menos, de 29.340 euros, el precio de la versión Advance con el motor 2.0 FSI. La marca cree que el grueso de las ventas en España se concentrará en la mecánica 2.0 TDI, con carrocería “normal”, que costará 30.030 euros. El importe se va incrementando si subimos los escalones de equipamiento y motorizaciones, hasta llegar a los 38.980 euros que cuesta el Passat Variant Highline asociado al propulsor 3.2 V6.

El Passat GT Syncro Familiar, presentado en 1984, fue el primer representante del modelo con tracción a las cuatro ruedas. Desde entonces, más de 250.000 personas han querido que este sistema estuviera asociado a su Passat, por lo que Volkswagen también lo ha incluido en la sexta generación de este vehículo.

El dispositivo 4Motion está disponible en tres de las mecánicas del modelo: podrá pedirse en opción junto a los motores 2.0 TDI y 2.0 FSI (Diesel y gasolina, respectivamente) y formará parte del equipamiento de serie -excepto en el acabado Trendline- asociado al propulsor más potente de la gama, el 3.2 V6 FSI. A sus prestaciones habrá que sumar la mejora en el comportamiento que permite la tracción total, ligada indisolublemente a esta mecánica, con 250 CV. Para que gestionarlos sea más sencillo, la transmisión automática DSG, de seis velocidades, también está incluida en la dotación básica de esta versión.

Para la marca germana es una ocasión especial, ya que se trata de la primera vez que se dota al Passat de un sistema de tracción total con embrague Haldex: un dispositivo multidisco bañado en aceite. Este elemento, situado directamente sobre el eje posterior, tiene un diseño compacto. Entre sus ventajas se encuentra la rapidez en su respuesta –según afirma Volkswagen- y la posibilidad de ser controlado de forma electrónica, mediante un sistema de multiplexado que tiene en cuenta la velocidad de giro de las ruedas, la activación del ABS o del ESP (de serie en toda la gama), el régimen del motor.... Estas características armonizan sin problemas con el resto de los equipos de seguridad que el vehículo incluye en su dotación básica, como el sistema antideslizamiento o el bloqueo electrónico del diferencial.

La tracción integral 4Motion envía normalmente el 10 por ciento de la fuerza a las ruedas posteriores y mantiene el 90 por ciento restante en el eje delantero. Sin embargo, estos parámetros se modifican cuando cambia la adherencia que proporciona el asfalto y, por lo tanto, se detectan diferencias en la velocidad de giro de ambos trenes. En este momento, actúan dos bombas, que crean la presión conveniente en el interior del embrague multidisco. Según dicha presión, se controla la fuerza que proporciona el motor y su transmisión a las ruedas; el embrague regula de forma continua la potencia transmisible entre los ejes y permite que ambos marchen a la vez. En circunstancias extremas, el sistema puede dar el cien por cien de la fuerza al tren trasero, hasta un total de 32,6 mkg.

En la conducción normal, notaremos un mayor aplomo del vehículo, ya que se agarra al asfalto sin medias tintas en las curvas y no titubea cuando atravesamos zonas húmedas o nevadas (más adelante hablaremos de ello). Sin embargo, Volkswagen recuerda que la labor de la tracción 4Motion resultará especialmente útil a la hora de arrastrar un remolque. Este sistema ha permitido incrementar la capacidad de remolcado en pendientes del Passat y, además, asegura que la estabilidad sea correcta. Gracias a una función especial del ESP, se detectan las oscilaciones del remolque y se accionan los frenos o se controla la potencia del motor si es necesario.

El conjunto de amortiguación del Passat muestra un esquema de paralelogramo deformable y suspensión independiente multibrazo en el eje trasero, mientras que en el tren delantero se ha empleado la geometría McPherson, con varios componentes en aluminio. El tarado de los amortiguadores refuerza la efectividad del modelo en las curvas sin comprometer la comodidad de los pasajeros, aunque aquellos que prefieran primar el dinamismo podrán elegir un “kit” deportivo, con suspensiones 15 milímetros más bajas. Asimismo, existe un “pack” para “caminos rotos”, en el que el chasis sube 20 milímetros por encima de las cotas normales.

La dirección asistida electromecánica y un sistema de frenos dotado de una función de “secado automático” (cada cinco minutos, las pastillas se arriman al disco, que se seca por rozamiento sin que el conductor llegue a advertirlo), completan la buena actuación del Passat. Cierto es que el vehículo ha ganado peso y, por lo tanto, sus prestaciones se han visto afectadas. Habrá que esperar a que nuestro Centro Técnico realice las mediciones correspondientes para comprobarlo; de momento, los datos oficiales muestran que los modelos dotados de tracción total invierten, aproximadamente, medio segundo más que sus compañeros de gama en pasar de 0 a 100 km/h. La diferencia en el consumo medio de combustible no llega a un litro cada cien kilómetros.

¿Quieres hacerte con uno de los nuevos Passat 4Motion? Debes disponer, al menos, de 29.340 euros, el precio de la versión Advance con el motor 2.0 FSI. La marca cree que el grueso de las ventas en España se concentrará en la mecánica 2.0 TDI, con carrocería “normal”, que costará 30.030 euros. El importe se va incrementando si subimos los escalones de equipamiento y motorizaciones, hasta llegar a los 38.980 euros que cuesta el Passat Variant Highline asociado al propulsor 3.2 V6.

El Passat GT Syncro Familiar, presentado en 1984, fue el primer representante del modelo con tracción a las cuatro ruedas. Desde entonces, más de 250.000 personas han querido que este sistema estuviera asociado a su Passat, por lo que Volkswagen también lo ha incluido en la sexta generación de este vehículo.

El dispositivo 4Motion está disponible en tres de las mecánicas del modelo: podrá pedirse en opción junto a los motores 2.0 TDI y 2.0 FSI (Diesel y gasolina, respectivamente) y formará parte del equipamiento de serie -excepto en el acabado Trendline- asociado al propulsor más potente de la gama, el 3.2 V6 FSI. A sus prestaciones habrá que sumar la mejora en el comportamiento que permite la tracción total, ligada indisolublemente a esta mecánica, con 250 CV. Para que gestionarlos sea más sencillo, la transmisión automática DSG, de seis velocidades, también está incluida en la dotación básica de esta versión.

Para la marca germana es una ocasión especial, ya que se trata de la primera vez que se dota al Passat de un sistema de tracción total con embrague Haldex: un dispositivo multidisco bañado en aceite. Este elemento, situado directamente sobre el eje posterior, tiene un diseño compacto. Entre sus ventajas se encuentra la rapidez en su respuesta –según afirma Volkswagen- y la posibilidad de ser controlado de forma electrónica, mediante un sistema de multiplexado que tiene en cuenta la velocidad de giro de las ruedas, la activación del ABS o del ESP (de serie en toda la gama), el régimen del motor.... Estas características armonizan sin problemas con el resto de los equipos de seguridad que el vehículo incluye en su dotación básica, como el sistema antideslizamiento o el bloqueo electrónico del diferencial.

La tracción integral 4Motion envía normalmente el 10 por ciento de la fuerza a las ruedas posteriores y mantiene el 90 por ciento restante en el eje delantero. Sin embargo, estos parámetros se modifican cuando cambia la adherencia que proporciona el asfalto y, por lo tanto, se detectan diferencias en la velocidad de giro de ambos trenes. En este momento, actúan dos bombas, que crean la presión conveniente en el interior del embrague multidisco. Según dicha presión, se controla la fuerza que proporciona el motor y su transmisión a las ruedas; el embrague regula de forma continua la potencia transmisible entre los ejes y permite que ambos marchen a la vez. En circunstancias extremas, el sistema puede dar el cien por cien de la fuerza al tren trasero, hasta un total de 32,6 mkg.

En la conducción normal, notaremos un mayor aplomo del vehículo, ya que se agarra al asfalto sin medias tintas en las curvas y no titubea cuando atravesamos zonas húmedas o nevadas (más adelante hablaremos de ello). Sin embargo, Volkswagen recuerda que la labor de la tracción 4Motion resultará especialmente útil a la hora de arrastrar un remolque. Este sistema ha permitido incrementar la capacidad de remolcado en pendientes del Passat y, además, asegura que la estabilidad sea correcta. Gracias a una función especial del ESP, se detectan las oscilaciones del remolque y se accionan los frenos o se controla la potencia del motor si es necesario.

El conjunto de amortiguación del Passat muestra un esquema de paralelogramo deformable y suspensión independiente multibrazo en el eje trasero, mientras que en el tren delantero se ha empleado la geometría McPherson, con varios componentes en aluminio. El tarado de los amortiguadores refuerza la efectividad del modelo en las curvas sin comprometer la comodidad de los pasajeros, aunque aquellos que prefieran primar el dinamismo podrán elegir un “kit” deportivo, con suspensiones 15 milímetros más bajas. Asimismo, existe un “pack” para “caminos rotos”, en el que el chasis sube 20 milímetros por encima de las cotas normales.

La dirección asistida electromecánica y un sistema de frenos dotado de una función de “secado automático” (cada cinco minutos, las pastillas se arriman al disco, que se seca por rozamiento sin que el conductor llegue a advertirlo), completan la buena actuación del Passat. Cierto es que el vehículo ha ganado peso y, por lo tanto, sus prestaciones se han visto afectadas. Habrá que esperar a que nuestro Centro Técnico realice las mediciones correspondientes para comprobarlo; de momento, los datos oficiales muestran que los modelos dotados de tracción total invierten, aproximadamente, medio segundo más que sus compañeros de gama en pasar de 0 a 100 km/h. La diferencia en el consumo medio de combustible no llega a un litro cada cien kilómetros.

¿Quieres hacerte con uno de los nuevos Passat 4Motion? Debes disponer, al menos, de 29.340 euros, el precio de la versión Advance con el motor 2.0 FSI. La marca cree que el grueso de las ventas en España se concentrará en la mecánica 2.0 TDI, con carrocería “normal”, que costará 30.030 euros. El importe se va incrementando si subimos los escalones de equipamiento y motorizaciones, hasta llegar a los 38.980 euros que cuesta el Passat Variant Highline asociado al propulsor 3.2 V6.

El Passat GT Syncro Familiar, presentado en 1984, fue el primer representante del modelo con tracción a las cuatro ruedas. Desde entonces, más de 250.000 personas han querido que este sistema estuviera asociado a su Passat, por lo que Volkswagen también lo ha incluido en la sexta generación de este vehículo.

El dispositivo 4Motion está disponible en tres de las mecánicas del modelo: podrá pedirse en opción junto a los motores 2.0 TDI y 2.0 FSI (Diesel y gasolina, respectivamente) y formará parte del equipamiento de serie -excepto en el acabado Trendline- asociado al propulsor más potente de la gama, el 3.2 V6 FSI. A sus prestaciones habrá que sumar la mejora en el comportamiento que permite la tracción total, ligada indisolublemente a esta mecánica, con 250 CV. Para que gestionarlos sea más sencillo, la transmisión automática DSG, de seis velocidades, también está incluida en la dotación básica de esta versión.

Para la marca germana es una ocasión especial, ya que se trata de la primera vez que se dota al Passat de un sistema de tracción total con embrague Haldex: un dispositivo multidisco bañado en aceite. Este elemento, situado directamente sobre el eje posterior, tiene un diseño compacto. Entre sus ventajas se encuentra la rapidez en su respuesta –según afirma Volkswagen- y la posibilidad de ser controlado de forma electrónica, mediante un sistema de multiplexado que tiene en cuenta la velocidad de giro de las ruedas, la activación del ABS o del ESP (de serie en toda la gama), el régimen del motor.... Estas características armonizan sin problemas con el resto de los equipos de seguridad que el vehículo incluye en su dotación básica, como el sistema antideslizamiento o el bloqueo electrónico del diferencial.

La tracción integral 4Motion envía normalmente el 10 por ciento de la fuerza a las ruedas posteriores y mantiene el 90 por ciento restante en el eje delantero. Sin embargo, estos parámetros se modifican cuando cambia la adherencia que proporciona el asfalto y, por lo tanto, se detectan diferencias en la velocidad de giro de ambos trenes. En este momento, actúan dos bombas, que crean la presión conveniente en el interior del embrague multidisco. Según dicha presión, se controla la fuerza que proporciona el motor y su transmisión a las ruedas; el embrague regula de forma continua la potencia transmisible entre los ejes y permite que ambos marchen a la vez. En circunstancias extremas, el sistema puede dar el cien por cien de la fuerza al tren trasero, hasta un total de 32,6 mkg.

En la conducción normal, notaremos un mayor aplomo del vehículo, ya que se agarra al asfalto sin medias tintas en las curvas y no titubea cuando atravesamos zonas húmedas o nevadas (más adelante hablaremos de ello). Sin embargo, Volkswagen recuerda que la labor de la tracción 4Motion resultará especialmente útil a la hora de arrastrar un remolque. Este sistema ha permitido incrementar la capacidad de remolcado en pendientes del Passat y, además, asegura que la estabilidad sea correcta. Gracias a una función especial del ESP, se detectan las oscilaciones del remolque y se accionan los frenos o se controla la potencia del motor si es necesario.

El conjunto de amortiguación del Passat muestra un esquema de paralelogramo deformable y suspensión independiente multibrazo en el eje trasero, mientras que en el tren delantero se ha empleado la geometría McPherson, con varios componentes en aluminio. El tarado de los amortiguadores refuerza la efectividad del modelo en las curvas sin comprometer la comodidad de los pasajeros, aunque aquellos que prefieran primar el dinamismo podrán elegir un “kit” deportivo, con suspensiones 15 milímetros más bajas. Asimismo, existe un “pack” para “caminos rotos”, en el que el chasis sube 20 milímetros por encima de las cotas normales.

La dirección asistida electromecánica y un sistema de frenos dotado de una función de “secado automático” (cada cinco minutos, las pastillas se arriman al disco, que se seca por rozamiento sin que el conductor llegue a advertirlo), completan la buena actuación del Passat. Cierto es que el vehículo ha ganado peso y, por lo tanto, sus prestaciones se han visto afectadas. Habrá que esperar a que nuestro Centro Técnico realice las mediciones correspondientes para comprobarlo; de momento, los datos oficiales muestran que los modelos dotados de tracción total invierten, aproximadamente, medio segundo más que sus compañeros de gama en pasar de 0 a 100 km/h. La diferencia en el consumo medio de combustible no llega a un litro cada cien kilómetros.

¿Quieres hacerte con uno de los nuevos Passat 4Motion? Debes disponer, al menos, de 29.340 euros, el precio de la versión Advance con el motor 2.0 FSI. La marca cree que el grueso de las ventas en España se concentrará en la mecánica 2.0 TDI, con carrocería “normal”, que costará 30.030 euros. El importe se va incrementando si subimos los escalones de equipamiento y motorizaciones, hasta llegar a los 38.980 euros que cuesta el Passat Variant Highline asociado al propulsor 3.2 V6.

El Passat GT Syncro Familiar, presentado en 1984, fue el primer representante del modelo con tracción a las cuatro ruedas. Desde entonces, más de 250.000 personas han querido que este sistema estuviera asociado a su Passat, por lo que Volkswagen también lo ha incluido en la sexta generación de este vehículo.

El dispositivo 4Motion está disponible en tres de las mecánicas del modelo: podrá pedirse en opción junto a los motores 2.0 TDI y 2.0 FSI (Diesel y gasolina, respectivamente) y formará parte del equipamiento de serie -excepto en el acabado Trendline- asociado al propulsor más potente de la gama, el 3.2 V6 FSI. A sus prestaciones habrá que sumar la mejora en el comportamiento que permite la tracción total, ligada indisolublemente a esta mecánica, con 250 CV. Para que gestionarlos sea más sencillo, la transmisión automática DSG, de seis velocidades, también está incluida en la dotación básica de esta versión.

Para la marca germana es una ocasión especial, ya que se trata de la primera vez que se dota al Passat de un sistema de tracción total con embrague Haldex: un dispositivo multidisco bañado en aceite. Este elemento, situado directamente sobre el eje posterior, tiene un diseño compacto. Entre sus ventajas se encuentra la rapidez en su respuesta –según afirma Volkswagen- y la posibilidad de ser controlado de forma electrónica, mediante un sistema de multiplexado que tiene en cuenta la velocidad de giro de las ruedas, la activación del ABS o del ESP (de serie en toda la gama), el régimen del motor.... Estas características armonizan sin problemas con el resto de los equipos de seguridad que el vehículo incluye en su dotación básica, como el sistema antideslizamiento o el bloqueo electrónico del diferencial.

La tracción integral 4Motion envía normalmente el 10 por ciento de la fuerza a las ruedas posteriores y mantiene el 90 por ciento restante en el eje delantero. Sin embargo, estos parámetros se modifican cuando cambia la adherencia que proporciona el asfalto y, por lo tanto, se detectan diferencias en la velocidad de giro de ambos trenes. En este momento, actúan dos bombas, que crean la presión conveniente en el interior del embrague multidisco. Según dicha presión, se controla la fuerza que proporciona el motor y su transmisión a las ruedas; el embrague regula de forma continua la potencia transmisible entre los ejes y permite que ambos marchen a la vez. En circunstancias extremas, el sistema puede dar el cien por cien de la fuerza al tren trasero, hasta un total de 32,6 mkg.

En la conducción normal, notaremos un mayor aplomo del vehículo, ya que se agarra al asfalto sin medias tintas en las curvas y no titubea cuando atravesamos zonas húmedas o nevadas (más adelante hablaremos de ello). Sin embargo, Volkswagen recuerda que la labor de la tracción 4Motion resultará especialmente útil a la hora de arrastrar un remolque. Este sistema ha permitido incrementar la capacidad de remolcado en pendientes del Passat y, además, asegura que la estabilidad sea correcta. Gracias a una función especial del ESP, se detectan las oscilaciones del remolque y se accionan los frenos o se controla la potencia del motor si es necesario.

El conjunto de amortiguación del Passat muestra un esquema de paralelogramo deformable y suspensión independiente multibrazo en el eje trasero, mientras que en el tren delantero se ha empleado la geometría McPherson, con varios componentes en aluminio. El tarado de los amortiguadores refuerza la efectividad del modelo en las curvas sin comprometer la comodidad de los pasajeros, aunque aquellos que prefieran primar el dinamismo podrán elegir un “kit” deportivo, con suspensiones 15 milímetros más bajas. Asimismo, existe un “pack” para “caminos rotos”, en el que el chasis sube 20 milímetros por encima de las cotas normales.

La dirección asistida electromecánica y un sistema de frenos dotado de una función de “secado automático” (cada cinco minutos, las pastillas se arriman al disco, que se seca por rozamiento sin que el conductor llegue a advertirlo), completan la buena actuación del Passat. Cierto es que el vehículo ha ganado peso y, por lo tanto, sus prestaciones se han visto afectadas. Habrá que esperar a que nuestro Centro Técnico realice las mediciones correspondientes para comprobarlo; de momento, los datos oficiales muestran que los modelos dotados de tracción total invierten, aproximadamente, medio segundo más que sus compañeros de gama en pasar de 0 a 100 km/h. La diferencia en el consumo medio de combustible no llega a un litro cada cien kilómetros.

¿Quieres hacerte con uno de los nuevos Passat 4Motion? Debes disponer, al menos, de 29.340 euros, el precio de la versión Advance con el motor 2.0 FSI. La marca cree que el grueso de las ventas en España se concentrará en la mecánica 2.0 TDI, con carrocería “normal”, que costará 30.030 euros. El importe se va incrementando si subimos los escalones de equipamiento y motorizaciones, hasta llegar a los 38.980 euros que cuesta el Passat Variant Highline asociado al propulsor 3.2 V6.

El Passat GT Syncro Familiar, presentado en 1984, fue el primer representante del modelo con tracción a las cuatro ruedas. Desde entonces, más de 250.000 personas han querido que este sistema estuviera asociado a su Passat, por lo que Volkswagen también lo ha incluido en la sexta generación de este vehículo.

El dispositivo 4Motion está disponible en tres de las mecánicas del modelo: podrá pedirse en opción junto a los motores 2.0 TDI y 2.0 FSI (Diesel y gasolina, respectivamente) y formará parte del equipamiento de serie -excepto en el acabado Trendline- asociado al propulsor más potente de la gama, el 3.2 V6 FSI. A sus prestaciones habrá que sumar la mejora en el comportamiento que permite la tracción total, ligada indisolublemente a esta mecánica, con 250 CV. Para que gestionarlos sea más sencillo, la transmisión automática DSG, de seis velocidades, también está incluida en la dotación básica de esta versión.

Para la marca germana es una ocasión especial, ya que se trata de la primera vez que se dota al Passat de un sistema de tracción total con embrague Haldex: un dispositivo multidisco bañado en aceite. Este elemento, situado directamente sobre el eje posterior, tiene un diseño compacto. Entre sus ventajas se encuentra la rapidez en su respuesta –según afirma Volkswagen- y la posibilidad de ser controlado de forma electrónica, mediante un sistema de multiplexado que tiene en cuenta la velocidad de giro de las ruedas, la activación del ABS o del ESP (de serie en toda la gama), el régimen del motor.... Estas características armonizan sin problemas con el resto de los equipos de seguridad que el vehículo incluye en su dotación básica, como el sistema antideslizamiento o el bloqueo electrónico del diferencial.

La tracción integral 4Motion envía normalmente el 10 por ciento de la fuerza a las ruedas posteriores y mantiene el 90 por ciento restante en el eje delantero. Sin embargo, estos parámetros se modifican cuando cambia la adherencia que proporciona el asfalto y, por lo tanto, se detectan diferencias en la velocidad de giro de ambos trenes. En este momento, actúan dos bombas, que crean la presión conveniente en el interior del embrague multidisco. Según dicha presión, se controla la fuerza que proporciona el motor y su transmisión a las ruedas; el embrague regula de forma continua la potencia transmisible entre los ejes y permite que ambos marchen a la vez. En circunstancias extremas, el sistema puede dar el cien por cien de la fuerza al tren trasero, hasta un total de 32,6 mkg.

En la conducción normal, notaremos un mayor aplomo del vehículo, ya que se agarra al asfalto sin medias tintas en las curvas y no titubea cuando atravesamos zonas húmedas o nevadas (más adelante hablaremos de ello). Sin embargo, Volkswagen recuerda que la labor de la tracción 4Motion resultará especialmente útil a la hora de arrastrar un remolque. Este sistema ha permitido incrementar la capacidad de remolcado en pendientes del Passat y, además, asegura que la estabilidad sea correcta. Gracias a una función especial del ESP, se detectan las oscilaciones del remolque y se accionan los frenos o se controla la potencia del motor si es necesario.

El conjunto de amortiguación del Passat muestra un esquema de paralelogramo deformable y suspensión independiente multibrazo en el eje trasero, mientras que en el tren delantero se ha empleado la geometría McPherson, con varios componentes en aluminio. El tarado de los amortiguadores refuerza la efectividad del modelo en las curvas sin comprometer la comodidad de los pasajeros, aunque aquellos que prefieran primar el dinamismo podrán elegir un “kit” deportivo, con suspensiones 15 milímetros más bajas. Asimismo, existe un “pack” para “caminos rotos”, en el que el chasis sube 20 milímetros por encima de las cotas normales.

La dirección asistida electromecánica y un sistema de frenos dotado de una función de “secado automático” (cada cinco minutos, las pastillas se arriman al disco, que se seca por rozamiento sin que el conductor llegue a advertirlo), completan la buena actuación del Passat. Cierto es que el vehículo ha ganado peso y, por lo tanto, sus prestaciones se han visto afectadas. Habrá que esperar a que nuestro Centro Técnico realice las mediciones correspondientes para comprobarlo; de momento, los datos oficiales muestran que los modelos dotados de tracción total invierten, aproximadamente, medio segundo más que sus compañeros de gama en pasar de 0 a 100 km/h. La diferencia en el consumo medio de combustible no llega a un litro cada cien kilómetros.

¿Quieres hacerte con uno de los nuevos Passat 4Motion? Debes disponer, al menos, de 29.340 euros, el precio de la versión Advance con el motor 2.0 FSI. La marca cree que el grueso de las ventas en España se concentrará en la mecánica 2.0 TDI, con carrocería “normal”, que costará 30.030 euros. El importe se va incrementando si subimos los escalones de equipamiento y motorizaciones, hasta llegar a los 38.980 euros que cuesta el Passat Variant Highline asociado al propulsor 3.2 V6.

El Passat GT Syncro Familiar, presentado en 1984, fue el primer representante del modelo con tracción a las cuatro ruedas. Desde entonces, más de 250.000 personas han querido que este sistema estuviera asociado a su Passat, por lo que Volkswagen también lo ha incluido en la sexta generación de este vehículo.

El dispositivo 4Motion está disponible en tres de las mecánicas del modelo: podrá pedirse en opción junto a los motores 2.0 TDI y 2.0 FSI (Diesel y gasolina, respectivamente) y formará parte del equipamiento de serie -excepto en el acabado Trendline- asociado al propulsor más potente de la gama, el 3.2 V6 FSI. A sus prestaciones habrá que sumar la mejora en el comportamiento que permite la tracción total, ligada indisolublemente a esta mecánica, con 250 CV. Para que gestionarlos sea más sencillo, la transmisión automática DSG, de seis velocidades, también está incluida en la dotación básica de esta versión.

Para la marca germana es una ocasión especial, ya que se trata de la primera vez que se dota al Passat de un sistema de tracción total con embrague Haldex: un dispositivo multidisco bañado en aceite. Este elemento, situado directamente sobre el eje posterior, tiene un diseño compacto. Entre sus ventajas se encuentra la rapidez en su respuesta –según afirma Volkswagen- y la posibilidad de ser controlado de forma electrónica, mediante un sistema de multiplexado que tiene en cuenta la velocidad de giro de las ruedas, la activación del ABS o del ESP (de serie en toda la gama), el régimen del motor.... Estas características armonizan sin problemas con el resto de los equipos de seguridad que el vehículo incluye en su dotación básica, como el sistema antideslizamiento o el bloqueo electrónico del diferencial.

La tracción integral 4Motion envía normalmente el 10 por ciento de la fuerza a las ruedas posteriores y mantiene el 90 por ciento restante en el eje delantero. Sin embargo, estos parámetros se modifican cuando cambia la adherencia que proporciona el asfalto y, por lo tanto, se detectan diferencias en la velocidad de giro de ambos trenes. En este momento, actúan dos bombas, que crean la presión conveniente en el interior del embrague multidisco. Según dicha presión, se controla la fuerza que proporciona el motor y su transmisión a las ruedas; el embrague regula de forma continua la potencia transmisible entre los ejes y permite que ambos marchen a la vez. En circunstancias extremas, el sistema puede dar el cien por cien de la fuerza al tren trasero, hasta un total de 32,6 mkg.

En la conducción normal, notaremos un mayor aplomo del vehículo, ya que se agarra al asfalto sin medias tintas en las curvas y no titubea cuando atravesamos zonas húmedas o nevadas (más adelante hablaremos de ello). Sin embargo, Volkswagen recuerda que la labor de la tracción 4Motion resultará especialmente útil a la hora de arrastrar un remolque. Este sistema ha permitido incrementar la capacidad de remolcado en pendientes del Passat y, además, asegura que la estabilidad sea correcta. Gracias a una función especial del ESP, se detectan las oscilaciones del remolque y se accionan los frenos o se controla la potencia del motor si es necesario.

El conjunto de amortiguación del Passat muestra un esquema de paralelogramo deformable y suspensión independiente multibrazo en el eje trasero, mientras que en el tren delantero se ha empleado la geometría McPherson, con varios componentes en aluminio. El tarado de los amortiguadores refuerza la efectividad del modelo en las curvas sin comprometer la comodidad de los pasajeros, aunque aquellos que prefieran primar el dinamismo podrán elegir un “kit” deportivo, con suspensiones 15 milímetros más bajas. Asimismo, existe un “pack” para “caminos rotos”, en el que el chasis sube 20 milímetros por encima de las cotas normales.

La dirección asistida electromecánica y un sistema de frenos dotado de una función de “secado automático” (cada cinco minutos, las pastillas se arriman al disco, que se seca por rozamiento sin que el conductor llegue a advertirlo), completan la buena actuación del Passat. Cierto es que el vehículo ha ganado peso y, por lo tanto, sus prestaciones se han visto afectadas. Habrá que esperar a que nuestro Centro Técnico realice las mediciones correspondientes para comprobarlo; de momento, los datos oficiales muestran que los modelos dotados de tracción total invierten, aproximadamente, medio segundo más que sus compañeros de gama en pasar de 0 a 100 km/h. La diferencia en el consumo medio de combustible no llega a un litro cada cien kilómetros.

¿Quieres hacerte con uno de los nuevos Passat 4Motion? Debes disponer, al menos, de 29.340 euros, el precio de la versión Advance con el motor 2.0 FSI. La marca cree que el grueso de las ventas en España se concentrará en la mecánica 2.0 TDI, con carrocería “normal”, que costará 30.030 euros. El importe se va incrementando si subimos los escalones de equipamiento y motorizaciones, hasta llegar a los 38.980 euros que cuesta el Passat Variant Highline asociado al propulsor 3.2 V6.

El Passat GT Syncro Familiar, presentado en 1984, fue el primer representante del modelo con tracción a las cuatro ruedas. Desde entonces, más de 250.000 personas han querido que este sistema estuviera asociado a su Passat, por lo que Volkswagen también lo ha incluido en la sexta generación de este vehículo.

El dispositivo 4Motion está disponible en tres de las mecánicas del modelo: podrá pedirse en opción junto a los motores 2.0 TDI y 2.0 FSI (Diesel y gasolina, respectivamente) y formará parte del equipamiento de serie -excepto en el acabado Trendline- asociado al propulsor más potente de la gama, el 3.2 V6 FSI. A sus prestaciones habrá que sumar la mejora en el comportamiento que permite la tracción total, ligada indisolublemente a esta mecánica, con 250 CV. Para que gestionarlos sea más sencillo, la transmisión automática DSG, de seis velocidades, también está incluida en la dotación básica de esta versión.

Para la marca germana es una ocasión especial, ya que se trata de la primera vez que se dota al Passat de un sistema de tracción total con embrague Haldex: un dispositivo multidisco bañado en aceite. Este elemento, situado directamente sobre el eje posterior, tiene un diseño compacto. Entre sus ventajas se encuentra la rapidez en su respuesta –según afirma Volkswagen- y la posibilidad de ser controlado de forma electrónica, mediante un sistema de multiplexado que tiene en cuenta la velocidad de giro de las ruedas, la activación del ABS o del ESP (de serie en toda la gama), el régimen del motor.... Estas características armonizan sin problemas con el resto de los equipos de seguridad que el vehículo incluye en su dotación básica, como el sistema antideslizamiento o el bloqueo electrónico del diferencial.

La tracción integral 4Motion envía normalmente el 10 por ciento de la fuerza a las ruedas posteriores y mantiene el 90 por ciento restante en el eje delantero. Sin embargo, estos parámetros se modifican cuando cambia la adherencia que proporciona el asfalto y, por lo tanto, se detectan diferencias en la velocidad de giro de ambos trenes. En este momento, actúan dos bombas, que crean la presión conveniente en el interior del embrague multidisco. Según dicha presión, se controla la fuerza que proporciona el motor y su transmisión a las ruedas; el embrague regula de forma continua la potencia transmisible entre los ejes y permite que ambos marchen a la vez. En circunstancias extremas, el sistema puede dar el cien por cien de la fuerza al tren trasero, hasta un total de 32,6 mkg.

En la conducción normal, notaremos un mayor aplomo del vehículo, ya que se agarra al asfalto sin medias tintas en las curvas y no titubea cuando atravesamos zonas húmedas o nevadas (más adelante hablaremos de ello). Sin embargo, Volkswagen recuerda que la labor de la tracción 4Motion resultará especialmente útil a la hora de arrastrar un remolque. Este sistema ha permitido incrementar la capacidad de remolcado en pendientes del Passat y, además, asegura que la estabilidad sea correcta. Gracias a una función especial del ESP, se detectan las oscilaciones del remolque y se accionan los frenos o se controla la potencia del motor si es necesario.

El conjunto de amortiguación del Passat muestra un esquema de paralelogramo deformable y suspensión independiente multibrazo en el eje trasero, mientras que en el tren delantero se ha empleado la geometría McPherson, con varios componentes en aluminio. El tarado de los amortiguadores refuerza la efectividad del modelo en las curvas sin comprometer la comodidad de los pasajeros, aunque aquellos que prefieran primar el dinamismo podrán elegir un “kit” deportivo, con suspensiones 15 milímetros más bajas. Asimismo, existe un “pack” para “caminos rotos”, en el que el chasis sube 20 milímetros por encima de las cotas normales.

La dirección asistida electromecánica y un sistema de frenos dotado de una función de “secado automático” (cada cinco minutos, las pastillas se arriman al disco, que se seca por rozamiento sin que el conductor llegue a advertirlo), completan la buena actuación del Passat. Cierto es que el vehículo ha ganado peso y, por lo tanto, sus prestaciones se han visto afectadas. Habrá que esperar a que nuestro Centro Técnico realice las mediciones correspondientes para comprobarlo; de momento, los datos oficiales muestran que los modelos dotados de tracción total invierten, aproximadamente, medio segundo más que sus compañeros de gama en pasar de 0 a 100 km/h. La diferencia en el consumo medio de combustible no llega a un litro cada cien kilómetros.

¿Quieres hacerte con uno de los nuevos Passat 4Motion? Debes disponer, al menos, de 29.340 euros, el precio de la versión Advance con el motor 2.0 FSI. La marca cree que el grueso de las ventas en España se concentrará en la mecánica 2.0 TDI, con carrocería “normal”, que costará 30.030 euros. El importe se va incrementando si subimos los escalones de equipamiento y motorizaciones, hasta llegar a los 38.980 euros que cuesta el Passat Variant Highline asociado al propulsor 3.2 V6.

El Passat GT Syncro Familiar, presentado en 1984, fue el primer representante del modelo con tracción a las cuatro ruedas. Desde entonces, más de 250.000 personas han querido que este sistema estuviera asociado a su Passat, por lo que Volkswagen también lo ha incluido en la sexta generación de este vehículo.

El dispositivo 4Motion está disponible en tres de las mecánicas del modelo: podrá pedirse en opción junto a los motores 2.0 TDI y 2.0 FSI (Diesel y gasolina, respectivamente) y formará parte del equipamiento de serie -excepto en el acabado Trendline- asociado al propulsor más potente de la gama, el 3.2 V6 FSI. A sus prestaciones habrá que sumar la mejora en el comportamiento que permite la tracción total, ligada indisolublemente a esta mecánica, con 250 CV. Para que gestionarlos sea más sencillo, la transmisión automática DSG, de seis velocidades, también está incluida en la dotación básica de esta versión.

Para la marca germana es una ocasión especial, ya que se trata de la primera vez que se dota al Passat de un sistema de tracción total con embrague Haldex: un dispositivo multidisco bañado en aceite. Este elemento, situado directamente sobre el eje posterior, tiene un diseño compacto. Entre sus ventajas se encuentra la rapidez en su respuesta –según afirma Volkswagen- y la posibilidad de ser controlado de forma electrónica, mediante un sistema de multiplexado que tiene en cuenta la velocidad de giro de las ruedas, la activación del ABS o del ESP (de serie en toda la gama), el régimen del motor.... Estas características armonizan sin problemas con el resto de los equipos de seguridad que el vehículo incluye en su dotación básica, como el sistema antideslizamiento o el bloqueo electrónico del diferencial.

La tracción integral 4Motion envía normalmente el 10 por ciento de la fuerza a las ruedas posteriores y mantiene el 90 por ciento restante en el eje delantero. Sin embargo, estos parámetros se modifican cuando cambia la adherencia que proporciona el asfalto y, por lo tanto, se detectan diferencias en la velocidad de giro de ambos trenes. En este momento, actúan dos bombas, que crean la presión conveniente en el interior del embrague multidisco. Según dicha presión, se controla la fuerza que proporciona el motor y su transmisión a las ruedas; el embrague regula de forma continua la potencia transmisible entre los ejes y permite que ambos marchen a la vez. En circunstancias extremas, el sistema puede dar el cien por cien de la fuerza al tren trasero, hasta un total de 32,6 mkg.

En la conducción normal, notaremos un mayor aplomo del vehículo, ya que se agarra al asfalto sin medias tintas en las curvas y no titubea cuando atravesamos zonas húmedas o nevadas (más adelante hablaremos de ello). Sin embargo, Volkswagen recuerda que la labor de la tracción 4Motion resultará especialmente útil a la hora de arrastrar un remolque. Este sistema ha permitido incrementar la capacidad de remolcado en pendientes del Passat y, además, asegura que la estabilidad sea correcta. Gracias a una función especial del ESP, se detectan las oscilaciones del remolque y se accionan los frenos o se controla la potencia del motor si es necesario.

El conjunto de amortiguación del Passat muestra un esquema de paralelogramo deformable y suspensión independiente multibrazo en el eje trasero, mientras que en el tren delantero se ha empleado la geometría McPherson, con varios componentes en aluminio. El tarado de los amortiguadores refuerza la efectividad del modelo en las curvas sin comprometer la comodidad de los pasajeros, aunque aquellos que prefieran primar el dinamismo podrán elegir un “kit” deportivo, con suspensiones 15 milímetros más bajas. Asimismo, existe un “pack” para “caminos rotos”, en el que el chasis sube 20 milímetros por encima de las cotas normales.

La dirección asistida electromecánica y un sistema de frenos dotado de una función de “secado automático” (cada cinco minutos, las pastillas se arriman al disco, que se seca por rozamiento sin que el conductor llegue a advertirlo), completan la buena actuación del Passat. Cierto es que el vehículo ha ganado peso y, por lo tanto, sus prestaciones se han visto afectadas. Habrá que esperar a que nuestro Centro Técnico realice las mediciones correspondientes para comprobarlo; de momento, los datos oficiales muestran que los modelos dotados de tracción total invierten, aproximadamente, medio segundo más que sus compañeros de gama en pasar de 0 a 100 km/h. La diferencia en el consumo medio de combustible no llega a un litro cada cien kilómetros.

¿Quieres hacerte con uno de los nuevos Passat 4Motion? Debes disponer, al menos, de 29.340 euros, el precio de la versión Advance con el motor 2.0 FSI. La marca cree que el grueso de las ventas en España se concentrará en la mecánica 2.0 TDI, con carrocería “normal”, que costará 30.030 euros. El importe se va incrementando si subimos los escalones de equipamiento y motorizaciones, hasta llegar a los 38.980 euros que cuesta el Passat Variant Highline asociado al propulsor 3.2 V6.

El Passat GT Syncro Familiar, presentado en 1984, fue el primer representante del modelo con tracción a las cuatro ruedas. Desde entonces, más de 250.000 personas han querido que este sistema estuviera asociado a su Passat, por lo que Volkswagen también lo ha incluido en la sexta generación de este vehículo.

El dispositivo 4Motion está disponible en tres de las mecánicas del modelo: podrá pedirse en opción junto a los motores 2.0 TDI y 2.0 FSI (Diesel y gasolina, respectivamente) y formará parte del equipamiento de serie -excepto en el acabado Trendline- asociado al propulsor más potente de la gama, el 3.2 V6 FSI. A sus prestaciones habrá que sumar la mejora en el comportamiento que permite la tracción total, ligada indisolublemente a esta mecánica, con 250 CV. Para que gestionarlos sea más sencillo, la transmisión automática DSG, de seis velocidades, también está incluida en la dotación básica de esta versión.

Para la marca germana es una ocasión especial, ya que se trata de la primera vez que se dota al Passat de un sistema de tracción total con embrague Haldex: un dispositivo multidisco bañado en aceite. Este elemento, situado directamente sobre el eje posterior, tiene un diseño compacto. Entre sus ventajas se encuentra la rapidez en su respuesta –según afirma Volkswagen- y la posibilidad de ser controlado de forma electrónica, mediante un sistema de multiplexado que tiene en cuenta la velocidad de giro de las ruedas, la activación del ABS o del ESP (de serie en toda la gama), el régimen del motor.... Estas características armonizan sin problemas con el resto de los equipos de seguridad que el vehículo incluye en su dotación básica, como el sistema antideslizamiento o el bloqueo electrónico del diferencial.

La tracción integral 4Motion envía normalmente el 10 por ciento de la fuerza a las ruedas posteriores y mantiene el 90 por ciento restante en el eje delantero. Sin embargo, estos parámetros se modifican cuando cambia la adherencia que proporciona el asfalto y, por lo tanto, se detectan diferencias en la velocidad de giro de ambos trenes. En este momento, actúan dos bombas, que crean la presión conveniente en el interior del embrague multidisco. Según dicha presión, se controla la fuerza que proporciona el motor y su transmisión a las ruedas; el embrague regula de forma continua la potencia transmisible entre los ejes y permite que ambos marchen a la vez. En circunstancias extremas, el sistema puede dar el cien por cien de la fuerza al tren trasero, hasta un total de 32,6 mkg.

En la conducción normal, notaremos un mayor aplomo del vehículo, ya que se agarra al asfalto sin medias tintas en las curvas y no titubea cuando atravesamos zonas húmedas o nevadas (más adelante hablaremos de ello). Sin embargo, Volkswagen recuerda que la labor de la tracción 4Motion resultará especialmente útil a la hora de arrastrar un remolque. Este sistema ha permitido incrementar la capacidad de remolcado en pendientes del Passat y, además, asegura que la estabilidad sea correcta. Gracias a una función especial del ESP, se detectan las oscilaciones del remolque y se accionan los frenos o se controla la potencia del motor si es necesario.

El conjunto de amortiguación del Passat muestra un esquema de paralelogramo deformable y suspensión independiente multibrazo en el eje trasero, mientras que en el tren delantero se ha empleado la geometría McPherson, con varios componentes en aluminio. El tarado de los amortiguadores refuerza la efectividad del modelo en las curvas sin comprometer la comodidad de los pasajeros, aunque aquellos que prefieran primar el dinamismo podrán elegir un “kit” deportivo, con suspensiones 15 milímetros más bajas. Asimismo, existe un “pack” para “caminos rotos”, en el que el chasis sube 20 milímetros por encima de las cotas normales.

La dirección asistida electromecánica y un sistema de frenos dotado de una función de “secado automático” (cada cinco minutos, las pastillas se arriman al disco, que se seca por rozamiento sin que el conductor llegue a advertirlo), completan la buena actuación del Passat. Cierto es que el vehículo ha ganado peso y, por lo tanto, sus prestaciones se han visto afectadas. Habrá que esperar a que nuestro Centro Técnico realice las mediciones correspondientes para comprobarlo; de momento, los datos oficiales muestran que los modelos dotados de tracción total invierten, aproximadamente, medio segundo más que sus compañeros de gama en pasar de 0 a 100 km/h. La diferencia en el consumo medio de combustible no llega a un litro cada cien kilómetros.

¿Quieres hacerte con uno de los nuevos Passat 4Motion? Debes disponer, al menos, de 29.340 euros, el precio de la versión Advance con el motor 2.0 FSI. La marca cree que el grueso de las ventas en España se concentrará en la mecánica 2.0 TDI, con carrocería “normal”, que costará 30.030 euros. El importe se va incrementando si subimos los escalones de equipamiento y motorizaciones, hasta llegar a los 38.980 euros que cuesta el Passat Variant Highline asociado al propulsor 3.2 V6.

El Passat GT Syncro Familiar, presentado en 1984, fue el primer representante del modelo con tracción a las cuatro ruedas. Desde entonces, más de 250.000 personas han querido que este sistema estuviera asociado a su Passat, por lo que Volkswagen también lo ha incluido en la sexta generación de este vehículo.

El dispositivo 4Motion está disponible en tres de las mecánicas del modelo: podrá pedirse en opción junto a los motores 2.0 TDI y 2.0 FSI (Diesel y gasolina, respectivamente) y formará parte del equipamiento de serie -excepto en el acabado Trendline- asociado al propulsor más potente de la gama, el 3.2 V6 FSI. A sus prestaciones habrá que sumar la mejora en el comportamiento que permite la tracción total, ligada indisolublemente a esta mecánica, con 250 CV. Para que gestionarlos sea más sencillo, la transmisión automática DSG, de seis velocidades, también está incluida en la dotación básica de esta versión.

Para la marca germana es una ocasión especial, ya que se trata de la primera vez que se dota al Passat de un sistema de tracción total con embrague Haldex: un dispositivo multidisco bañado en aceite. Este elemento, situado directamente sobre el eje posterior, tiene un diseño compacto. Entre sus ventajas se encuentra la rapidez en su respuesta –según afirma Volkswagen- y la posibilidad de ser controlado de forma electrónica, mediante un sistema de multiplexado que tiene en cuenta la velocidad de giro de las ruedas, la activación del ABS o del ESP (de serie en toda la gama), el régimen del motor.... Estas características armonizan sin problemas con el resto de los equipos de seguridad que el vehículo incluye en su dotación básica, como el sistema antideslizamiento o el bloqueo electrónico del diferencial.

La tracción integral 4Motion envía normalmente el 10 por ciento de la fuerza a las ruedas posteriores y mantiene el 90 por ciento restante en el eje delantero. Sin embargo, estos parámetros se modifican cuando cambia la adherencia que proporciona el asfalto y, por lo tanto, se detectan diferencias en la velocidad de giro de ambos trenes. En este momento, actúan dos bombas, que crean la presión conveniente en el interior del embrague multidisco. Según dicha presión, se controla la fuerza que proporciona el motor y su transmisión a las ruedas; el embrague regula de forma continua la potencia transmisible entre los ejes y permite que ambos marchen a la vez. En circunstancias extremas, el sistema puede dar el cien por cien de la fuerza al tren trasero, hasta un total de 32,6 mkg.

En la conducción normal, notaremos un mayor aplomo del vehículo, ya que se agarra al asfalto sin medias tintas en las curvas y no titubea cuando atravesamos zonas húmedas o nevadas (más adelante hablaremos de ello). Sin embargo, Volkswagen recuerda que la labor de la tracción 4Motion resultará especialmente útil a la hora de arrastrar un remolque. Este sistema ha permitido incrementar la capacidad de remolcado en pendientes del Passat y, además, asegura que la estabilidad sea correcta. Gracias a una función especial del ESP, se detectan las oscilaciones del remolque y se accionan los frenos o se controla la potencia del motor si es necesario.

El conjunto de amortiguación del Passat muestra un esquema de paralelogramo deformable y suspensión independiente multibrazo en el eje trasero, mientras que en el tren delantero se ha empleado la geometría McPherson, con varios componentes en aluminio. El tarado de los amortiguadores refuerza la efectividad del modelo en las curvas sin comprometer la comodidad de los pasajeros, aunque aquellos que prefieran primar el dinamismo podrán elegir un “kit” deportivo, con suspensiones 15 milímetros más bajas. Asimismo, existe un “pack” para “caminos rotos”, en el que el chasis sube 20 milímetros por encima de las cotas normales.

La dirección asistida electromecánica y un sistema de frenos dotado de una función de “secado automático” (cada cinco minutos, las pastillas se arriman al disco, que se seca por rozamiento sin que el conductor llegue a advertirlo), completan la buena actuación del Passat. Cierto es que el vehículo ha ganado peso y, por lo tanto, sus prestaciones se han visto afectadas. Habrá que esperar a que nuestro Centro Técnico realice las mediciones correspondientes para comprobarlo; de momento, los datos oficiales muestran que los modelos dotados de tracción total invierten, aproximadamente, medio segundo más que sus compañeros de gama en pasar de 0 a 100 km/h. La diferencia en el consumo medio de combustible no llega a un litro cada cien kilómetros.

¿Quieres hacerte con uno de los nuevos Passat 4Motion? Debes disponer, al menos, de 29.340 euros, el precio de la versión Advance con el motor 2.0 FSI. La marca cree que el grueso de las ventas en España se concentrará en la mecánica 2.0 TDI, con carrocería “normal”, que costará 30.030 euros. El importe se va incrementando si subimos los escalones de equipamiento y motorizaciones, hasta llegar a los 38.980 euros que cuesta el Passat Variant Highline asociado al propulsor 3.2 V6.

El Passat GT Syncro Familiar, presentado en 1984, fue el primer representante del modelo con tracción a las cuatro ruedas. Desde entonces, más de 250.000 personas han querido que este sistema estuviera asociado a su Passat, por lo que Volkswagen también lo ha incluido en la sexta generación de este vehículo.

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