Mercedes EQC 400 4Matic: prueba con todos los datos del nuevo SUV eléctrico

El primer EQ o vehículo puramente eléctrico de Mercedes se llama EQC. En formato de carrocería de tipo SUV, ofrece todos los valores propios de la firma de la estrella.
Pablo Mallo / Fotos: Juan Sanz -
Mercedes EQC 400 4Matic: prueba con todos los datos del nuevo SUV eléctrico
Mercedes EQC 400 4Matic: prueba con todos los datos del nuevo SUV eléctrico

Este primer lanzamiento de la familia EQ de Mercedes nos da una idea de hacia dónde se dirige el futuro de la marca en materia de tecnología eléctrica, y la cosa ha empezado con buen pie, pues es un producto, a su manera, impecable. Aunque después vendrán más modelos, en esta ocasión se trata de un SUV de tamaño similar a un GLC (el EQC es 9 cm más largo, aunque con la misma distancia entre ejes). Ambos comparten algunos elementos técnicos, sin embargo su enfoque, puesta a punto y tacto general no tienen nada que ver. Si en el GLC nos encontramos con uno de los SUV más ágiles y dinámicos de su segmento, el EQC suprime cualquier atisbo de deportividad y se centra fundamentalmente en exaltar el confort. Un confort y un refinamiento como el que solo un eléctrico puede ofrecer.

Publicidad

Mercedes EQC: lujo y potencia

Gracias a los 408 CV provenientes de sus dos motores —uno por eje, para tener tracción a las cuatro ruedas—, sus prestaciones resultan espectaculares, con muchísimo par disponible en todo momento y una gran capacidad de aceleración disponible de forma instantánea. Si a esto unimos el casi total silencio de marcha que reina en el habitáculo, da la impresión de que el EQC se mueve prácticamente sin esfuerzo. Alcanza su velocidad máxima autolimitada con bastante facilidad, aunque no es un coche que invite a ello, sino a realizar una conducción relajante y pausada, rodeados de sofisticados equipamientos y acomodados en sus anchos asientos. Sobra decir que incorporan todo tipo de reglajes, calefacción y varios tipos de masaje a los que se accede por medio de la pantalla táctil. Si queremos, incluso puede equipar un asistente con programas de activación o relajación muscular, energización y equilibrio, al estilo de un coach personal que te va hablando y proponiendo ejercicios sencillos mientras conduces, ajustando al mismo tiempo parámetros de la cuidada iluminación ambiental, la climatización, el difusor de fragancias, música, etc.

PRESTACIONES Mercedes EQC 400 300 kW (408 CV)
Acel. 0-100 km/h 5 s
Acel. 0-1000 m 26,06 s
Frenada desde 140 km/h 71,41 m
Peso en báscula 2.517 kg

Está disponible en todos los Mercedes con sistema de información y entretenimiento Mbux, aunque parece hecho a medida para el EQC. En caso de usar un “wearable” compatible, también tiene en cuenta las pulsaciones y la calidad del sueño de la noche anterior, así como el tráfico, si llueve o cuántos kilómetros llevas conduciendo para recomendarte alguno de los programas disponibles.

Mercedes EQC 400 4Matic: prueba con todos los datos del nuevo SUV eléctrico

Mercedes EQC 400 4Matic: prueba con todos los datos del nuevo SUV eléctrico

Como cabría esperar, las suspensiones tienen gran parte de responsabilidad a la hora de aislarnos del mundo exterior. Sus tarados son muy suaves y permiten que la carrocería oscile más de lo habitual, tanto en curvas, como al acelerar y al frenar. Pese a todo, lidiar con tanto peso (2.517 kg en báscula) supone aceptar algunos compromisos. Cuando el asfalto no está en buenas condiciones, determinados tipos de bache e imperfecciones se transmiten de forma brusca al habitáculo, delatando la rigidez necesaria de alguno de sus componentes. Tampoco logra cambios de apoyo muy inmediatos, ni una velocidad de paso por curva como la de su “hermano” de combustión GLC, aunque comparte su precisa y rápida dirección, que brinda un tacto de lo más agradable y hace que el EQC sea muy manejable para su tamaño. A nivel dinámico, una de las características más destacables es su excelente capacidad para transmitir la potencia al suelo, pues el reparto de tracción entre ambos ejes y el ESP se gestionan de manera milimétrica, lo que permite salir catapultado de curvas cerradas con un leve y tranquilizador subviraje como única consecuencia de desatar toda la caballería disponible, algo que no deja de ser sorprendente en un confortable SUV de sus características.

CONSUMOS Mercedes EQC 400 300 kW (408 CV)
Consumo en carretera 22,9 kWh/100 km
Consumo máximo en prueba 45,8 kWh/100 km
Autonomía 349 km

La frenada, por su parte, se dosifica bien y tiene un tacto de pedal consistente, pues la mayoría de las ocasiones únicamente se emplea la retención de los motores eléctricos. Cuando actúan los discos no hay una transición evidente, aunque en caso de frenadas en apoyo, o sobre badenes reductores de velocidad, la entrada del ABS puede hacer que se endurezca el pedal y sea necesario aplicar más presión para mantener el mismo grado de deceleración. También el pedal del acelerador tiene sus peculiaridades, pues dispone de función háptica que sirve para ayudarnos a lograr mayor eficiencia. Es capaz de generar una pequeña pulsación a modo de aviso, para indicarnos, entre otras cosas, que dejemos de acelerar en un momento determinado (bien para aprovechar la inercia o en conjunción con sus múltiples asistentes de seguridad). A su vez, una leve resistencia delimita claramente hasta donde podemos acelerar en modo “eco”, y en modo “max range” evita que superemos los límites de velocidad de la vía por la que circulamos. Otro punto a favor es que las levas del volante permiten elegir entre tres niveles de retención al dejar de acelerar (D--, D-, D), sin retención (D+), o un modo automático que ajusta la frenada regenerativa en función del tráfico y de la carretera.

ESPACIO Mercedes EQC 400 300 kW (408 CV)
Anchura delantera 145 cm
Anchura trasera 142 cm
Altura delantera 87/94 cm
Altura trasera 93 cm
Espacio para piernas 72 cm
Maletero 500 litros

Mercedes EQC: sin miedo a los kilómetros

Es cierto que no consigue la autonomía de un diésel, pero con el EQC ya estamos hablando de poder recorrer unos respetables 375-400 km, por lo tanto, se desvanece en gran medida el que quizá era uno de los mayores inconvenientes de los primeros eléctricos, el no poder hacer trayectos largos y la necesidad de tener que planificar meticulosamente cada traslado. La otra cara de la moneda es que para lograr esta autonomía recurre a un considerable paquete de baterías que pesa 652 kg, con una capacidad de 80 kWh. Y aquí llega el factor clave, ya que para recargarlas es necesario un enchufe potente si no queremos eternizarnos.

Mercedes EQC 400 4Matic: prueba con todos los datos del nuevo SUV eléctrico

Mercedes EQC 400 4Matic: prueba con todos los datos del nuevo SUV eléctrico

Pongamos el ejemplo de un desplazamiento diario de algo más de 100 km en total, tanto por carretera convencional como por autovía y vías de circunvalación, donde, en nuestro caso, empleábamos un 40% de la batería. Pues bien, para recargar desde el 60% hasta el 100% eran necesarias 5 horas en un enchufe tipo wallbox de 32 amperios, y justo el doble, 10 horas, en uno de 16 amperios. Por lo tanto, la viabilidad de un automóvil de este tipo depende fundamentalmente del tipo de recarga que se vaya a efectuar, pues un “lleno” —entiéndase del 10 al 100% de la batería— requiere al menos 11 horas, en el mejor de los casos. En una estación de carga rápida, con corriente continua, tensión de 400 V y una intensidad de 300 A, el tiempo necesario para recargar del 10 al 80% de la batería es, según Mercedes, de unos 40 minutos, aunque este tipo de infraestructura de momento es muy escasa.

Publicidad

De igual modo, el consumo varía mucho en función del tipo de conducción, bastante más que en un motor de combustión. Las cifras obtenidas durante nuestra prueba no han sido bajas, unos 23 kWh/100 km en uso normal, y algo más de 30 kWh/100 km si nos damos alguna alegría con el acelerador y hacemos uso de sus altas prestaciones. A ritmos moderados, su principal rival, el Audi e-tron (2.602 kg en nuestra báscula), gastó 21,9 kWh/100 km, y el Jaguar i-Pace (2.239 kg), 20,2 kWh/100 km. Si tomamos como referencia a un mucho más ligero e-Golf (1.525 kg), su consumo en carretera fue de 18,3 kWh/100 km, y lo conseguimos rebajar hasta 14,7 kWh/100 km en el último Nissan Leaf (1.588 kg). Seguramente la evolución de los eléctricos acabe adoptando este rumbo, aunque renunciando a muchos de los lujos que propone el EQC.

Publicidad
También te puede interesar

La nueva generación del Mercedes GLE aviva de nuevo un enfrentamiento de principios y poder con el BMW X5. Los enfrentamos en versiones diésel de 265 y 245 CV.

El coche eléctrico no tiene por qué ser un económico utilitario, y buena prueba de ello está en las dos opciones que planteamos en esta comparativa de SUV’s entre el Audi e-tron y el Jaguar i-Pace.