Comparativa: VW Golf 1.6 TDI DSG7 vs VW Golf 1.6 TDI y VW Golf Bluemotion

Mucho hay que afinar para rebajar los 99 g de CO2 del 1.6 TDI, el motor más vendido del Volkswagen Golf. La versión BlueMotion homologa 85 g, que traducido a consumo son ¡3,2 l/100 km!
Pablo Mallo.

Twitter: @p__mallo. Fotos: Mikael Helsing. -

Comparativa: VW Golf 1.6 TDI DSG7 vs VW Golf 1.6 TDI y VW Golf Bluemotion
Comparativa: VW Golf 1.6 TDI DSG7 vs VW Golf 1.6 TDI y VW Golf Bluemotion

Prácticamente todos los Volkswagen Golf que se comercializan actualmente son BlueMotion Technology. De los 28 modelos en total que hay en su lista de precios en el momento de escribir esta comparativa, sólo dos versiones prescinden de esta especificación. Ni siquiera los GTI se libran. Pero ¿qué significa esta inscripción que acompaña las siglas de cada modelo? Bien podría ser un reclamo pensado por el departamento de márketing, pero es el nombre que han querido dar a un conjunto de medidas pensadas para reducir el consumo y las emisiones. Sistema Stop/Start, recuperación de energía inteligente (alternador desacoplable), aceite de baja fricción... En definitiva, todas las optimizaciones que han ido incorporando la mayor parte de los fabricantes para reducir la huella de CO2 de sus gamas. Frente a este "paquete de equipamiento técnico" (en la práctica, de serie), hay una alternativa que lleva todas estas medidas al extremo: el Volkswagen Golf BlueMotion.

 

Esta versión de tinte ecológico añade características propias para rebajar aún más el consumo. Entre ellas, neumáticos de baja resistencia de rodadura inflados a mayor presión, altura del chasis rebajada 15 milímetros para mejorar el coeficiente de penetración aerodinámica, un carenado específico de los bajos, deflectores en puntos estratégicos o una parrilla modificada. En cuanto a la mecánica, toma el conocido 1.6 TDI, pero con una electrónica específica, reducción de fricciones internas, optimizaciones en su gestión térmica y 110 CV en lugar de 105 CV. Otros rasgos que definen a este propulsor son el sistema de lubricación con dos niveles de funcionamiento, así como la bomba de agua desactivable, lo que permite acortar la poco eficiente fase de funcionamiento en frío.

VW Golf 1.6 TDI vs Golf Bluemotion

 

Precisamente, esta motorización, pero en su versión habitual de 105 CV, es la que equipan los otros dos protagonistas de esta comparativa, uno con la transmisión convencional de 5 marchas, y el otro con el cambio DSG de doble embrague y 7 velocidades. El Volkswagen Golf BlueMotion, por su parte, sólo está disponible con caja de 6 relaciones manual. Y aquí es donde empiezan las diferencias más acusadas.

Iniciamos el recorrido con el BlueMotion, que está aparcado al lado de otro Golf y parece más deportivo, pues es ligeramente más bajo, aunque esas discretas llantas de 15 pulgadas resultan demasiado pequeñas para los gustos actuales. Nada más arrancar, las primeras marchas se notan especialmente largas en zona urbana y, aunque el motor puede funcionar muy bajo de vueltas, su sonido y leve aumento de vibraciones nos incitan a abandonar la zona próxima al ralentí. Al final, acabas circulando en una velocidad inferior a lo normal, doblando esquinas únicamente en 2ª, o subiendo marcha antes de tiempo y teniendo que reducir de nuevo. En atascos te ves obligado a ir en 1ª más tiempo que con los otros Golf, porque incluso la 2ª es larga. Pero te acostumbras y, a diferencia del 1.6 TDI de 5 velocidades, puedes llegar a insertar 5ª en ciudad manteniendo la velocidad legal. Al tener una marcha más, la 5ª está mejor escalonada, ya que para desahogo se reserva una 6ª de 60 km/h a 1.000 rpm que, como contrapartida, tiene menor respuesta en carretera que la 5ª del 1.6 TDI convencional, que mueve algo más de 50 km/h de desarrollo a 1.000 vueltas.

 

Salvo porque transmite algo más las irregularidades del asfalto debido a la suspensión rebajada, el Volkswagen Golf BlueMotion mantiene el refinamiento general de los otros 1.6 TDI. Curiosamente, sus 15 mm menos de altura pueden ser beneficiosos en situaciones puntuales, como superar badenes sin reducir demasiado el ritmo, ya que, al ir más comprimido el amortiguador, aumenta su recorrido en extensión y no llega a hacer tope cuando el tren delantero se "estira" para retornar del badén al asfalto.

VW Golf 1.6 TDI vs Golf Bluemotion

 

Sin menospreciar la mejor aerodinámica que se consigue, ir más bajo no aporta significativas ventajas al comportamiento del Volkswagen Golf BlueMotion, ni siquiera en conducción deportiva. La culpa la tienen los neumáticos, un elemento decisivo si lo que quieres es un coche para divertirte en carreteras de montaña. Si comparas los 195/65 R15 con etiqueta "eco" equipados en el BlueMotion y en el 1.6 TDI, con los 205/55 R16 convencionales que montaba el 1.6 TDI DSG —asociados a su acabado Advance—, la personalidad del coche cambia bastante. Con los segundos, la velocidad de paso por curva y el grado de agarre aumentan notablemente, así como la estabilidad en frenadas sobre asfaltos algo bacheados. El coche pasa de tener un comportamiento muy seguro, pero demasiado subvirador al límite y con frecuente intervención de las ayudas electrónicas, a ser todo un ejemplo de precisión y eficacia acorde con su avanzado bastidor. Por tanto, podríamos decir que el ahorro de combustible también implica una disminución de sensaciones al volante ante determinado tipo de conducción, y cuanto menos de seguridad (que aún así sigue estando a un nivel impecable). En definitiva, la gran mayoría de usuarios verá plenamente satisfechas sus necesidades con las gomas "eco", sobre todo en este nivel de motorizaciones con un rendimiento relativamente contenido y con la eficiencia por bandera.

VW Golf 1.6 TDI vs Golf Bluemotion

 

¿Cuál es el ganador?

¿Merece la pena? Sobre papel, el Volkswagen Golf BlueMotion es claro vencedor frente a los otros 1.6 TDI. Sin embargo, en ciudad no puedes usar tanto el cambio como en el 1.6 TDI normal —y aun así ha consumido menos—, debido a los largos desarrollos, y ya no digamos en comparación con el DSG de 7 marchas, que además proporciona su empuje algo antes y resulta más agradable. La autopista es la que marca la diferencia, porque pocos pueden presumir de un gasto tan contenido, incluso a ritmos elevados, como este Volkswagen Golf BlueMotion. Por tanto, dependerá de las necesidades individuales el decantarse por uno u otro, del tipo de carretera y, sobre todo, de los kilómetros a realizar anualmente. Por otro lado, precio y mayor complejidad técnica aparte, el DSG también puede ser una alternativa de lo más tentadora, aunque el consumo deja de ser tan bajo como en los correspondientes manuales. Con todo, sus 5,5 litros de media siguen siendo muy buen registro.

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