¿El SUV con más espacio?: Qashqai, Ateca, 3008, Tiguan, Sportage, Karoq, Tucson y Grandland X

Medimos y valoramos en espacio a los 8 mejores SUV compactos: Hyundai Tucson, Peugeot 3008, Kia Sportage, Nissan Qashqai, VW Tiguan, Seat Ateca, Opel Grandland X y Skoda Karoq. ¿Cuál gana?
Equipo de Pruebas.

Twitter: @jordimoralp Fotos: Israel Gardyn. -

¿El SUV con más espacio?: Qashqai, Ateca, 3008, Tiguan, Sportage, Karoq, Tucson y Grandland X
¿El SUV con más espacio?: Qashqai, Ateca, 3008, Tiguan, Sportage, Karoq, Tucson y Grandland X

Seguimos con la segunda parte de nuestra supercomparativa SUV, en la que hemos podido reunir en nuestras pistas del INTA a nada menos que los 8 mejores modelos compactos del momento: Hyundai Tucson, Peugeot 3008, Kia Sportage, Nissan Qashqai, VW Tiguan, Seat Ateca, Opel Grandland X y Skoda Karoq. Ayer arrancamos estos test únicos y especiales ofreciéndote la mejor comparativa que puedes leer en consumos reales: aquí puedes volver a leerla. El ganador resultó ser, sin duda, el Nissan Qashqai 1.5 dCi de 110 CV, que gracias a su menor cilindrada y potencia obtuvo un consumo medio real medido por nuestro Centro Técnico de sólo 5,2 l/100 km. Cerca, eso sí, se situó el Seat Ateca 1.6 TDI de 115 CV, el único que pudo seguirle con 5,4 l/100 km.Comparativa SUV compactos

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Hoy abordamos pues un nuevo apartado de este impresionante informe comparativo. Y toca centrar las miradas en el espacio, sin duda uno de los factores más importantes y a valorar en la compra de un SUV, vehículos hoy convertidos en primera alternativa familiar para muchas casas españolas. Nuevamente de la mano de nuestro Centro Técnico, medimos los principales valores de habitabilidad y capacidad de maletero. A continuación tienes la tabla con todas las mediciones a cada uno, y por debajo entramos en la valoración de cada SUV por orden alfabético.

SUV compactos: todas las mediciones

*En verde los SUV con más espacio y en rojo los que tienen menos. Desliza la tabla hacia la izquierda para ver todas las mediciones.

SUV COMPACTOS ESPACIO PARA PIERNAS ANCHURA INTERIOR DELANTERA/TRASERA ALTURA INTERIOR DELANTERA/TRASERA VOLUMEN DE MALETERO
Hyundai Tucson 74 cm 145/139 cm 90-96/95 cm 540 litros
Kia Sportage 74 cm 145/137 cm 89-95/94 cm 540 litros
Nissan Qashqai 74 cm 144/138 cm 89-94/92 cm 455 litros
Opel Grandland X 73 cm 145/139 cm 89-97/92 cm 500 litros
Peugeot 3008 73 cm 145/142 cm 87-95/92 cm 500 litros
Seat Ateca 79 cm 144/139 cm 98-104/101 cm 535 litros
Skoda Karoq 58-73 cm 143/138 cm 94-100/91 cm 470-555 litros
Volkswagen Tiguan 58-76 cm 145/141 cm 95-103/95 cm 555-690 litros

Hyundai Tucson

Te equivocas pese a su imagen robusta. El Hyundai Tucson ni es el más largo (mide 4,48 metros de longitud), ni el más ancho… aunque entre el diseño y la impresión visual de sus ruedas engañe, porque sí tiene las vías más generosas (hasta 1,62 metros), junto con su hermano mellizo, el Kia Sportage. Al Tucson le criticamos la altura para acceder a bordo y bajar. Nunca dejas de aprender, porque más altura creíamos que era la panacea para ser “más SUV”. Y si gustar en EE.UU. requiere competir frente a 4x4 (cosas de los coches de venta mundial), es verdad que el Tucson tiene la banqueta más alta del lote respecto al suelo, cuatro centímetros más arriba que el siguiente –el Peugeot 3008- y nueve más que el más “turismo” de esta comparativa, el Seat Ateca. Si a eso le sumamos que la puerta no baja hasta cubrir el umbral, al descender del Tucson después de un recorrido con algo de suciedad, acabarás manchando tus pantalones.Hyundai Tucson

Con el Hyundai vamos de sorpresa en sorpresa, porque conforme a su sensación de coche espacioso al sentarte al volante, resulta que con el metro en la mano está en la media. Solo al asomarnos al maletero comprobamos que pasa de largo de los 500 litros de capacidad, muy buena cifra. Bajo su piso todo está bien organizado,  incluso dispone de un hueco para guardar la loneta oculta-equipajes, que en casi ningún coche sabes dónde ponerla cuando la extraes. Y las plazas posteriores son, más allá de lo espacial, una bendición para adultos, con su respaldo ajustable (16 posiciones) para ir bastante recostado y calefacción en los asientos exteriores traseros. Además, la plaza central dispone de espacio suficiente para poner sus pies y una banqueta mullida.

Kia Sportage

Con la misma base del Hyundai Tucson, el Kia Sportage ofrece una presentación interior que lo hace parecer de otra especie, mientras que guarnecidos interiores o asientos hacen que las cotas que podemos medir también difieran. Perfectamente ordenados, la disposición de mandos y teclas alrededor del conductor lo apabullan más que en el Hyundai. Tiene más superficies de plásticos acolchados (toda la zona superior del salpicadero) o un sistema multimedia distinto: en el Kia, la pantalla superior da cobertura al climatizador (por eso no tiene pantalla propia como en el Tucson). Para entender que cada marca se empeña en sacar sus ventajas, bajo el piso del maletero hay una bandeja de poliexpán mucho más aprovechable en el Hyundai que en el Kia, por ser más ancha y profunda.Kia Sportage

Donde no hay mucho que hacer es en los mismos gruesos montantes de parabrisas, que condicionan la visión. Hacia atrás, la calidad de imagen de la cámara trasera no es digna de destacar. Sí que, en la misma pantalla, se comprueba que puede disponer tanto de conectividad a través de CarPlay como de Android, de la que el Hyundai carecía. En éste no hay posibilidad de órdenes vocales y la conexión bluetooth se muestra reticente. El Kia vuelve a destacar frente a su hermano en las plazas posteriores, por ofrecer tanto una toma USB como una de 12 voltios en las plazas posteriores. La guantera queda repleta con la documentación y, como el Hyundai, el freno de mano mecánico ocupa gran parte del espacio del cajón situado entre los asientos delanteros. A destacar los asientos delanteros con los reposacabezas mullidos y bien cerca de la cabeza, justo lo contrario de lo que nos brinda en las plazas posteriores. Dimensionalmente, encontrarás prácticamente el mismo espacio que en el Hyundai Tucson.

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Nissan Qashqai

Hasta hoy, el Nissan Qashqai ha sabido jugar muy bien todas sus bazas, conocedor de qué puede hacer para mantener viva la llama de ser el líder en ventas durante años del segmento. Pero, ¿qué pasa ahora cuando la mayoría de sus rivales te saca ya diez centímetros de longitud, eres el más bajito y estrecho? Pues que, a base de trucos como un maletero mucho más pequeño que el resto (con ingeniosas separaciones para confinar parte del equipaje), consigue ofrecer un habitáculo largo como para no desmerecer demasiado. Nació pensado para una pareja sin niños y, sin embargo, las plazas traseras muestran una habitabilidad dentro de lo razonable para cuatro plazas. La quinta dispone de mejor espacio para los pies que un Peugeot 3008, no te golpearás la espinilla como en un Opel... Eso sí, sin salidas de aire o conectores de ningún tipo detrás y pequeños espacios en las puertas. La banqueta posterior es realmente larga -aunque un adulto no apoyará totalmente sus piernas, por su ángulo- y la sensación de visibilidad (no, desde luego, de amplitud) es de las mejores, quizá también porque los respaldos delanteros no abultan mucho y nuestra unidad la acentúa con su techo de cristal.Nissan Qashqai

La accesibilidad a sus plazas posteriores es otro cantar, la peor de todos. Delante se le notan especialmente los años, pero también el esfuerzo por seguir al nivel. No lo consigue con el equipo multimedia y la visualización de su pantalla, un N-Connect que no admite marcación por voz, ni Android, ni Carplay. En su haber, que puede contar con cámara frontal y una visión cenital 360 del coche muy mejorable en calidad. Los relojes se leen bien,  pero la regulación del volante se te queda corta y debes modificar la posición de conducción para sentirte algo más a gusto. La propia banqueta va alta en la posición más baja y lo sientes pequeño. Si bajas de un rival, hasta el reposapiés se te hace corto. En cuanto a los pasillos del cambio de marchas, su guiado debería mejorar.

Opel Grandland X

Este Opel Grandland X es toda una caja de sorpresas. Parecen haber hecho esfuerzos para diferenciarse del Peugeot 3008, en el que se basa por completo. No es que hayan dispuesto al revés los anclajes de los amortiguadores del portón trasero, es que no hay nada reconocible en la estructura, ni en la bandeja y su forma de sujetarla. Incluso han elevado el borde de carga en nada menos que ¡nueve centímetros!, como si hubieran añadido un paramento buscando proporcionar una rigidez extra al conjunto. Si así fuera, al volante no hemos sido capaces de notarlo. A modo de anécdota, la apertura del portón pasando el pie no era algo evidente, mientras que en el 3008 este sistema asistido nunca fallaba.Opel Grandland X

Siguiendo hacia delante, contrasta lo bien cuidadas que van sus plazas posteriores (ventanillas monotoque, un túnel de transmisión muy poco intrusivo, etc.) con una consola delantera que se prolonga hacia atrás e incomoda por lo que abulta a un posible quinto ocupante. Está mejor resuelto que en el Peugeot y aprovecha para una toma USB bajo sus salidas de aire. Delante, se siente que el Grandland X es un homenaje al usuario de Opel, con unos excelentes asientos, de banqueta extensible y regulable en inclinación, típica opción de la marca. Los mandos son disposición y presencia Opel, ofrece su sistema OnStar, un Airplay de conexión inmediata y Android, no en el 3008. La guantera es de verdad, en lugar del gran cajón integrado en la tapa del 3008, pero en cambio las bolsas de las puertas son escuetas, de poca altura.

Peugeot 3008

Personalidad a raudales. Desde que entras al Peugeot 3008 tienes claro que esto es otro coche, muy diferente al resto. No subes al coche, sino que bajas. Entras y el coche te envuelve. El volante no te atosiga. En cambio es la consola central sobre elevada y tu visión periférica la que te hace sentir en un monoplaza. Algunos nunca se comprarían el Peugeot por esta sensación de recogimiento, con la palanca de marchas bien alta. Otros no comprenden, incluso después de muchos viajes en él, cómo hacerse a la posición con el volante bajo. La visibilidad hacia delante, con una instrumentación elevada y la posición baja del asiento, no ayuda en maniobras, pero en marcha no te sientes incómodo. Es justo lo contrario, porque al conducirlo lo sientes más un turismo que un SUV. Filtra muy bien, con un rodar gomoso, untuoso.Peugeot 3008

Llama la atención la instrumentación digital configurable en cuatro estilos, no muy rápida en ciertos cambios de menú, pero te haces. Un contraste con la pantalla central, que requiere de varias acciones para situaciones como bajar la velocidad del ventilador. El reconocimiento por voz para hacer llamadas necesitaría una revisión (por ejemplo, elimina el primer apellido), dado lo alto que ha puesto el nivel Siri. Decimos esto porque con CarPlay nos hemos conectado bien, con Android, nos ha costado más. Son los que menor espacio para las piernas ofrecen en las plazas traseras, un simbólico centímetro frente al segundo, pero se agrava porque también ofrece poca altura para los pies bajo la banqueta. Lo peor es que la quinta plaza lo tiene difícil para encontrar hueco para sus pies, la dura zona central de la banqueta y esa prominente consola delantera que se prolonga hasta contactar con las espinillas, y que no brinda una toma USB.

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Seat Ateca

Continuamos con el brillante Seat Ateca, un SUV donde hay espacio holgado para el conductor incluso allá abajo, en los pedales; cualquiera encuentra una buena postura con las amplias regulaciones. Quizá hay hasta demasiado espacio, porque los reposacabezas quedan lejos. La pantalla central es rápida en su manejo táctil y resulta fácil e intuitivo navegar por sus menús, con buena conectividad Apple o Android. Su resolución es buena, aunque la nitidez de sus cámaras solo es tal en cortas distancias (te dirán que dada su función de asistencia para aparcar) y dispone de visión delantera y 360.Seat Ateca

Ya en la fila trasera, el Seat Ateca te regala sin duda el mayor espacio para las piernas de toda la comparativa y, si bien el túnel de transmisión es estrecho, un quinto pasajero no lo tiene fácil para poner sus pies, porque están ahí los carriles. Parece eso sí que lleva un techo abovedado, por su altura es extraordinaria también. En funcionalidad no hay tacha alguna en el Seat Ateca, ofreciendo también una muy buena capacidad de carga sin necesidad siquiera de contar con 2ª fila corredera. El SUV que, a los puntos en todas las mediciones, podría ganar esta comparativa en espacio… junto a los dos que llegan a continuación.

Skoda Karoq

En el Skoda Karoq, SUV que emplea la misma base exacta del Seat Ateca, te puedes dejar llevar por unos plásticos muy plásticos. O por el simil-cuero. Pero esta unidad viene con todo lo que puedas imaginar en este modelo y es un despliegue de detalles prácticos, confortables e ingeniosos apetecibles en cualquier coche. Para empezar, una goma en el fondo de los receptáculos de las puertas para que los objetos no vayan haciendo ruido. Al cajón sobre el salpicadero nunca le encontré sentido en mi propio coche (tras una funda de CD deformada por el sol), pero ahí está en el Karoq. Si existe, el Skoda lo ofrece, desde la pantalla gigante multimedia envidia de Audi, al cargador por inducción del móvil, dos USB y 12 voltios delante. Conectividad para todo, una increíble colección de apps compatibles, de Gopro a… lo que quieras. Por eso sorprende que conserven los relojes con bisel de aspecto anticuado-clásico (según los gustos) de lectura mejorable, en combinación con una pantalla en el cuadro a color. La guantera está invadida (en nuestra unidad) por el equipo multimedia, con su ranura para discos y dos más para tarjetas SD, aunque refrigerada.Skoda Karoq

¿Lo mejor para el conductor del Skoda Karoq? Una postura de conducción tan buena como en el Seat Ateca (mismo problema con los reposacabezas) y lo mismo se aplica a todos los mandos. Detrás llega la baza de Skoda, el sistema variable de asientos opcional, que permite deslizar las banquetas e incluso desmontarlas del coche. Se pierde un poco de espacio para las piernas, pero la variabilidad de maletero e interior lo convierte en el SUV heredero de los desfallecientes monovolumen. Cuatro siguen yendo bien, como en el Ateca, el quinto tampoco lo tiene fácil para poner los pies, pero tendrá toma de 230 voltios, de 12 V y USB para ellos. Para algunos, precio aparte, cualidades como para ser también una elección juiciosa.

Volkswagen Tiguan

El Volkswagen Tiguan se siente más espacioso que sus hermanos de grupo (Seat y Skoda) ya cuando te pones al volante, aunque debiera ser muy similar. Partiendo de la misma plataforma que ellos, añade un “aro” de carrocería entre sus ejes de cinco centímetros. Así que, de pronto, los ocupantes traseros disponen de más espacio para las piernas que en un Karoq al contar también con fila trasera corredera como el Skoda… aunque menos que en el Seat Ateca. Quien más lo agradece será el quinto ocupante, que podrá colocar sus pies sin problemas, como podría hacerlo en la dupla Hyundai-Kia. De paso, el asidero del reposabrazos resulta más cómodo. El remate son los 18 centímetros que permite que deslicemos las banquetas posteriores, con lo que el mayor maletero de toda la comparativa puede ganar casi 140 litros más, hasta rozar los 700 litros.Volkswagen Tiguan

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Si realmente buscas el juego del espacio real y útil, el Tiguan no tiene rival, y solo ocupa en el garaje un centímetro más que sus rivales más largos. El ajuste longitudinal de los reposacabezas delanteros, la posibilidad de una pantalla de instrumentos digital, la climatización ajustable para las plazas traseras o tratarse del único dotado de Adblue para mantener la limpieza de NOx pueden ser guindas que lo hagan la mejor elección… precio aparte.

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