Un análisis de más de 100 personas infectadas con el VIH sugiere que la nueva variante aumenta el número de partículas virales en la sangre de una persona, lo que las hace más propensas a transmitir el virus. También parece conducir a una reducción de las células inmunes llamadas células T CD4, por lo que las personas infectadas corren el riesgo de desarrollar SIDA mucho más rápidamente que aquellas con otras versiones del VIH.
La aparición de una forma más virulenta de VIH es "una razón para mantenerse alerta", pero no es una crisis de salud pública. Las mutaciones encontradas en la nueva variante no la hacen resistente a los medicamentos existentes contra el VIH, declara Joel Wertheim, biólogo evolutivo y epidemiólogo molecular de la Universidad de California en San Diego. "Todas las herramientas de nuestro arsenal deberían seguir funcionando", aclara.
Los hallazgos sirven como un recordatorio de que los virus no siempre evolucionan para volverse menos virulentos con el tiempo
Los hallazgos, publicados en Science el 3 de febrero, sirven como un recordatorio de que los virus no siempre evolucionan para volverse menos virulentos con el tiempo.
Los informes de que las infecciones con la variante ómicron del SARS-CoV-2 tienden a causar síntomas leves de Covid-19 han alimentado la narrativa de que el virus se está volviendo menos mortal. "Así no es como funciona", incida Emma Hodcroft, epidemióloga molecular de la Universidad de Berna.
Aunque el VIH y el SARS-CoV-2 son diferentes en muchos sentidos, "no es un hecho que el SARS-CoV-2 se vuelva más leve", señala Hodcroft.
Cepa de rápida propagación
El VIH es uno de los virus de mutación más rápida jamás estudiados: las versiones varían de persona a persona y, a veces, incluso en un solo individuo. Investigaciones anteriores han documentado cambios en su virulencia general, pero estos cambios suelen ser el resultado de que muchas cepas adquieren diferentes mutaciones. El estudio de Science es un ejemplo sorprendente de cómo los cambios en la virulencia pueden ser impulsados por varias mutaciones en una sola cepa del VIH, apunta Wertheim.
Las personas infectadas con la nueva variante tenían hasta 5,5 veces más virus en la sangre
En comparación con las personas infectadas con otras cepas del VIH, las personas infectadas con la nueva variante tenían hasta 5,5 veces más virus en la sangre, y sus células T CD4 disminuyeron casi el doble de rápido. Una caída de éstas, que ayudan a coordinar la respuesta inmune del cuerpo a las infecciones, es una señal reveladora de que el VIH ha dañado el sistema inmunológico.
Los investigadores estiman que, sin tratamiento, las personas infectadas con esta variante desarrollarían SIDA dentro de los 2-3 años posteriores al diagnóstico, en comparación con 6-7 años para aquellos infectados con otras cepas.
Usando secuencias del genoma, los investigadores rastrearon las relaciones evolutivas entre las variantes del VIH, para determinar qué tan rápido se había propagado el virus. Las personas infectadas con la variante recién descubierta compartían versiones estrechamente relacionadas, lo que sugiere que la variante se mueve de persona a persona rápidamente, indica el autor principal del estudio, Chris Wymant, epidemiólogo evolutivo de la Universidad de Oxford, Reino Unido.
Se descubrió que dos personas en otros países tenían la variante, una en Suiza y otra en Bélgica, pero hasta ahora, no se han identificado casos más lejos
Wymant y sus colegas estiman que la variante surgió en la década de 1990 en los Países Bajos y se extendió rápidamente durante la década de 2000. Su circulación ha estado disminuyendo desde alrededor de 2010, probablemente como resultado de los esfuerzos del país para frenar la transmisión del VIH, desvela Wymant. Se descubrió que dos personas en otros países tenían la variante, una en Suiza y otra en Bélgica, pero hasta ahora, no se han identificado casos más lejos.
"No estamos demasiado preocupados por esta nueva variante", declara Meg Doherty, directora de los Programas Mundiales de VIH, Hepatitis e Infecciones de Transmisión Sexual de la Organización Mundial de la Salud. Pero los hallazgos del equipo subrayan la necesidad de preparación y vigilancia ante una pandemia, para detectar, caracterizar y responder a las nuevas versiones de patógenos, agrega.
"Es clave identificar a las personas infectadas rápidamente y comenzar el tratamiento temprano"
El estudio destaca la importancia de los servicios generalizados de pruebas y tratamiento del VIH, afirma Salim Abdool Karim, director del Centro para el Programa de Investigación del SIDA en Sudáfrica, con sede en Durban. "Es clave identificar a las personas infectadas rápidamente y comenzar el tratamiento temprano, porque los tratamientos funcionan bien, incluso contra esta variante", concluye.







