Las tretas del pájaro cuco

Criar a los hijos es una tarea muy costosa y en el reino animal más aún. Por ese motivo, algunas especies recurren a diversas artimañas para librarse de ese gasto y cargárselo a otras. El pájaro cuco es una de ellas. Pone sus huevos en nidos ajenos y deja que los hospedadores alimenten a sus polluelos: son las llamadas aves parasitarias de cría.

Elena Lozano

Un pájaro cuco bajo la lluvia. Foto: IStock.
Un pájaro cuco bajo la lluvia. Foto: IStock.

El pájaro cuco es un ave migratoria que pasa en Europa los meses de abril a septiembre, principalmente en zonas boscosas abiertas y de abundante vegetación, además de campos de cultivo, y el invierno, en el África subsahariana y en el sudeste asiático.

Son animales insectívoros, por lo que consumen principalmente orugas, aunque en ocasiones pueden engullir huevos o pollos de otros, una costumbre que está muy relacionada con su forma de actuar. Y es que el pájaro cuco es lo que se llama un ave parasitaria de cría.

El pájaro cuco, un ave parásito de cría que pasa en Europa los meses de abril a septiembre.
El pájaro cuco, un ave parásito de cría que pasa en Europa los meses de abril a septiembre. Foto: IStock.

Cualquiera que conozca la expresión “ser muy cuco” sabe que hace referencia a ciertas personas que, gracias a su audacia y astucia, obtienen beneficio a costa de otras. Y su origen, por supuesto, se encuentra en este animal que es de lo más aprovechado. Motivos sobran.

La hembra pone los huevos y, en lugar de dedicarse a criarlos, los deposita en los nidos de otros pájaros de pequeño tamaño, donde ya hay huevos

El cuco común (Cuculus canorus) no pierde el tiempo haciendo nidos. ¿Para qué si existen los de otros? De tal manera que la hembra pone los huevos y, en lugar de dedicarse a criarlos, los deposita en los de otros pájaros de pequeño tamaño, donde ya hay huevos.

Antes han imitado las aterradoras llamadas de un halcón para desviar la atención de los padres anfitriones.

Dos ejemplares de pájaro cuco. Foto: IStock.
Dos ejemplares de pájaro cuco.Foto: IStock.

Así, los engaña y estos cuidan y cobija a su futura descendencia. Pero no acaba aquí la historia. Cuando los polluelos del cuco salen del cascarón arrojarán fuera del nido a las otras crías que hayan nacido o los huevos que estén por eclosionar, de manera que se quedarán solos, recibiendo todo el alimento y las atenciones.

El polluelo del cuco aprovecha para lanzar fuera del nido los huevos o crías de su anfitrión

En concreto, el proceder sería el siguiente: una hembra de cuco, situada a una prudente distancia del nido que ha elegido para depositar sus huevos, espera hasta que su anfitrión comience a ponerlos. Cuando en algún momento éste se encuentra vacío, entra para retirar uno y reemplazarlo por el suyo. A partir de ahí, se olvida de su futura cría y continúa buscando nuevos objetivos. Normalmente, el huevo de cuco eclosiona antes que los del ave engañada. Es ahora cuando su polluelo aprovecha para lanzar fuera el nido los huevos o crías de su anfitrión. La cría de cuco crece rápidamente, y no es raro que su tamaño sea mucho mayor que el de sus padres 'adoptivos' cuando deja el nido.

Una imagen del pájaro cuco.
Una imagen del pájaro cuco. Este ave se olvida de sus polluelos y deja que otros los críen. Foo: IStock.

El Clamator glandarius, el más mafioso de la familia de los cucos

El pájaro cuco común tiene un familiar que también se desentiende de sus crías, pero éste va más alla. Usa una estrategia que incluye la extorsión. Es el críalo (Clamator glandarius). Y fueron dos investigadores españoles, Manuel y Juan Soler (de la Universidad de Granada y la Estación Experimental de Zonas Áridas de Almería), quienes descubrieron hace unos años su comportamiento. A diferencia del cuco, cuyas crías tiran del nido los huevos de los otros “hermanos”, el críalo lo deposita en el nido de la urraca (a la que parasita) y toma represalias si ésta no lo adopta como suyo. De tal manera que esto condiciona de alguna manera a su víctima a aceptar la relación de “abuso”.

El críalo deposita su huevo en el nido de la urraca (a la que parasita) y toma represalias si ésta no lo adopta como suyo

Lo explica a la perfección el científico Santiago Merino en su libro “Diseñados por la Enfermedad. El Papel del Parasitismo en la Evolución de los Seres Vivos": "Varios días tras la puesta los críalos vuelven a visitar los nidos que han parasitado y, si las urracas han detectado el huevo intruso y lo han destruido, los críalos hacen lo mismo con toda la puesta de la urraca. De esta forma, a las urracas sólo les queda aceptar al parásito o irse a otro sitio a reproducirse. Entre críalo y urraca se ha establecido una carrera coevolutiva para evitar la parasitación, por un lado, y mantenerla, por otro. El resultado de ese enfrentamiento evolutivo en la actualidad es el comportamiento mafioso del críalo, o aceptas el parásito o no te reproduces”.

Un ejemplar de crialo. Familia del pájaro cuco, amenaza a la urraca para que críe a sus polluelos.
Un ejemplar de crialo. Familia del pájaro cuco, amenaza a la urraca para que críe a sus polluelos. Foto: IStock.

El resultado de ese enfrentamiento evolutivo en la actualidad es el comportamiento mafioso del críalo, o aceptas el parásito o no te reproduces

Edward Jenner, el padre de la vacuna de la viruela

Las primeras observaciones de la conducta del pájaro cuco fueron realizadas por Edward Jenner (1749-1823), el descubridor de la vacuna de la viruela. Este médico británico era un gran amante de la naturaleza y empleó sus horas de ocio en estudiarlo. Jenner se preguntaba por qué, como otras aves, el cuco no construía el nido, incubaba los huevos y sacaba adelante a sus crías. El británico fue elegido miembro de la Royal Society of London en 1788, tras publicar sus observaciones en Philosophical Transactions.

Por otro lado, en un estudio reciente, la presencia del cuco se correlaciona positivamente con la riqueza de especies de aves en ambos continentes, lo que sugiere que el cuco podría ser una herramienta útil para identificar puntos calientes de diversidad de pájaros.

Dos pájaros anfitriones con un polluelo de pájaro cuco.
Dos pájaros anfitriones con un polluelo de pájaro cuco. Foto: IStock.

Asimismo, el pájaro cuco tiene su pequeño homenaje en la medicina. El médico griego Herófilo de Calcedonia (335 a. C. - 280 a. C.), considerado el primer anatomista, dio el nombre de cóccix al pequeño hueso ubicado al final de la columna vertebral, utilizando la palabra griega que denominaba a este animal, debido a la analogía que encontró entre el citado hueso y su pico.

Se han documentado más de 100 especies parasitadas por el cuco, siendo las más frecuentes el acentor común (Prunella modularis), el carricero común (Acrocephalus scirpaceus), el petirrojo (Erithacus rubecula) y el bisbita común (Anthus pratensis).