El Tesoro del Carambolo podría exponerse en la Sala Santa Inés de Sevilla

La Junta de Andalucía quiere exponer el Tesoro del Carambolo en la Sala Santa Inés, un antiguo convento de Sevilla, que comenzará su rehabilitación en breve, para albergar de forma temporal una selección de piezas de la colección del Museo Arqueológico, mientras éste se restaura.

Francisco Moral

El Tesoro del Carambolo se encontró de forma fortuita en septiembre de 1958.
El Tesoro del Carambolo se encontró de forma fortuita en septiembre de 1958.

El consejero de Turismo, Cultura y Deportes de la Junta de Andalucía, Arturo Bernal, ha respaldado la intención de su predecesora en el cargo, Patricia del Pozo, que manifestó la idea de "poner fin de forma definitiva a la situación anómala que vive el Tesoro del Carambolo". Para ello, ha mostrado su interés en que se exponga al público en la Sala Santa Inés, de Sevilla.

Hay que remontarse a 2012 para recordar la última ocasión en la que el tesoro original fue expuesto al completo en el Museo Arqueológico de Sevilla

Y es que hay que remontarse a 2012 para recordar la última ocasión en la que el tesoro original fue expuesto al completo en el Museo Arqueológico de Sevilla.  Entonces, se anunció que el Carambolo se mostraría permanentemente en una sala rehabilitada ad hoc, pero a los pocos meses fue sustituido por una réplica por motivos de seguridad.

Para poder exhibir definitivamente su pieza estrella, la institución museística necesita un proyecto integral de reforma y modernización, que ya ha comenzado.

El proyecto del Museo Arqueológico de Sevilla, firmado por el arquitecto Guillermo Vázquez Consuegra, redistribuirá los interiores del emblemático edificio de Aníbal González para hacer de él un museo con criterios actuales. Dispondrá de una cámara acorazada para alojar el tesoro.

Uno de los brazaletes del Tesoro del Carambolo.
Uno de los brazaletes del Tesoro del Carambolo.

Mientras, se prevé una exposición temporal de una selección de piezas de su colección en la Sala Santa Inés, en la que se podría incluir el tesoro.

El Tesoro del Carambolo, un conjunto excepcional

El Tesoro del Carambolo está formado por 21 objetos: 16 placas rectangulares, 2 pectorales o colgantes, 1 collar y 2 brazaletes. Las piezas fueron ocultadas dentro de una estructura oval, en la que además había abundantes huesos de animales y cerámica del tipo que se ha denominado "carambolo", lo que ha hecho pensar en un posible espacio de culto o destinado a algún ritual.

La interpretación más aceptada afirma que servían de exorno para un dignatario religioso o político, o quizás para dos

La interpretación más aceptada afirma que servían de exorno para un dignatario religioso o político, o quizás para dos, ya que, aunque todos los elementos parecen haber salido de un mismo taller, se pueden identificar dos conjuntos en base a la decoración. Un estudio reciente propone la posible utilización de algunas piezas en el adorno de toros sagrados, basándose en paralelos arqueológicos y etnográficos.

La calidad de la materia prima y la pericia de los orfebres que realizaron el Tesoro del Carambolo lo convierten en un conjunto excepcional.

Un estudio reciente propone la posible utilización de algunas piezas en el adorno de toros sagrados.
Un estudio reciente propone la posible utilización de algunas piezas en el adorno de toros sagrados.

Un hallazgo fortuito

A tres kilómetros de Sevilla, se encuentran unos pequeños cerros a los que llaman carambolos. En uno de ellos, en el término municipal de Camas, el día 30 de septiembre de 1958, en los terrenos de la Real Sociedad de Tiro de Pichón de Sevilla, el joven trabajador Alonso Hinojos del Pino descubrió con su azada un objeto metálico que había de ser el primero de los brazaletes de oro de 24 quilates.

La sorpresa fue aún mayor cuando encontraron un recipiente de barro cocido, una especie de lebrillo, conteniendo muchas otras piezas

Al observar que a éste le faltaba un adorno, tanto él como otros trabajadores siguieron excavando en la búsqueda de la parte restante. Pero la sorpresa fue aún mayor cuando encontraron un recipiente de barro cocido, una especie de lebrillo, conteniendo muchas otras piezas.

Terrenos donde se halló el Tesoro del Carambolo.
Terrenos donde se halló el Tesoro del Carambolo.

La directiva del Tiro de Pichón acudió entonces a una de las máximas autoridades en investigaciones tartésicas, el arqueólogo y catedrático Juan de Mata Carriazo, quien realizó un minucioso y emocionado examen y presentó el correspondiente informe. Una de sus frases resume la importancia de lo hallado de la siguiente forma: "El tesoro está formado por 21 piezas de oro de 24 quilates, con un peso total de 2.950 gramos. Joyas profusamente decoradas, con un arte fastuoso, a la vez delicado y bárbaro, con muy notable unidad de estilo y un estado de conservación satisfactorio, salvo algunas violencias ocurridas en el momento del hallazgo"

El profesor Carriazo estableció que estas piezas pertenecían, fijando un amplio margen de error, a un período comprendido entre los siglos VIII y III antes de Cristo, agregando: "Un tesoro digno de Argantonio", legendario rey de Tartessos.