¿Qué es el ciberpunk?

El género del ciberpunk, cuyo término fue utilizado por primera vez en 1983, nació basándose en la rebeldía de los movimientos punk. Hoy, es uno de los modos de entretenimiento más populares del mundo.

Elena Lozano

Escena de Blade Runner 2049, una película reciente del género ciberpunk.
Escena de Blade Runner 2049, una película reciente del género ciberpunk.

Luces de neón alumbran las calles sucias bajo la sombra de enormes y prístinos rascacielos. Por éstas transitan una masa humana, diversa en razas, edades y niveles de conversión cibernética. Lo descrito es una escena familiar para todos aquellos fanáticos del género ciberpunk, cuya popularidad ha aumentado en los últimos años con la salida de shows como “Altered Carbon” y videojuegos como “Cyberpunk 2077”; lanzado el pasado 10 de diciembre.

Las historias de este género comparten varios elementos. Ambientadas en mundos distópicos y entornos generalmente urbanos, están protagonizadas usualmente por seres marginales de la sociedad, quienes deben utilizar sus habilidades tecnológicas para sobrevivir en un mundo hostil. Sus principales enemigos suelen ser los conglomerados, los cuales han suplantado el control de la sociedad del gobierno para imponer una sociedad estilo feudal. Otros elementos que se repiten es el uso de tecnologías cibernéticas, los androides y las inteligencias artificiales.

Origen del ciberpunk

El ciberpunk es la unión de dos palabras que a todas luces parecen contrarias: “ciber” se refiere a la cibernética, una ciencia en la que el control, la lógica y el orden destacan; y por otro lado el “punk”, un movimiento musical y cultural de los 70 y 80 que, caracterizado por la rebeldía ante las autoridades, tiene preferencia por la anarquía y una tendencia al caos. Pero es en esta yuxtaposición de dos conceptos el que permite utilizar este tipo de literatura para mostrar las paradójicas contradicciones que vemos en la sociedad actual y en la futura.

Las raíces literarias del ciberpunk se remontan a los años 60 y 70, con la ampliación de la ciencia ficción a una mirada más cínica

El término “ciberpunk” fue utilizado por primera vez como el título de en un relato de Bruce Bethke, publicado en 1983, sobre un “virtuoso informático” y su utilización de las entonces nuevas tecnologías para crear problemas con sus amigos. En el prefacio, Bethke explica cómo creó el neologismo: “¿Cómo cree realmente la palabra? Supongo que de la forma en la que nace cualquier palabra nueva: a través de la síntesis. Cogí un puñado de raíces (cibernético, tecno, y demás) y las mezclé con un montón de términos para la juventud socialmente mal dirigida, y probé varias combinaciones hasta que una simplemente sonó bien.”

En el ciberpunk, seres marginales de la sociedad deben utilizar sus habilidades tecnológicas para sobrevivir en un mundo hostil.
En el ciberpunk, seres marginales de la sociedad deben utilizar sus habilidades tecnológicas para sobrevivir en un mundo hostil.

A pesar de esto, las raíces literarias del ciberpunk se remontan a los años 60 y 70, con la ampliación de la ciencia ficción más utópica a una mirada más cínica, así como los escritos de la Nueva Ola de la ciencia ficción, en la que se exploraron temas como la revolución sexual y el uso de drogas. Otra de las grandes influencias del género fueron las novelas de detectives de los 30 y 40, tanto en su exploración de los bajos mundos criminales como en las características de “tipos duros” de algunos de sus protagonistas.

“Blade Runner”: ¿Hace falta decir más?

“The Shockwave Rider” (1975) de John Brunner es una muestra de una literatura con temas ciberpunk antes de que se acuñara el término. El protagonista del libro es un maestro en informática que utiliza sus habilidades en computadoras para evadir a un opresivo y secreto grupo de oligarcas que controlan el gobierno.

Otro ejemplo es la novela de 1968 “Do Android Dream of Electric Sheeps?” (“¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?”), de Phillip K. Dick, en la que no solo se explora la diferencia entre los seres humanos y los artificiales, sino que también presenta el concepto de “mercerismo”, una religión/tecnología que permite a sus usuarios conectar sus sentimientos con los de otros a través de una máquina llamada “caja de empatía”. Este importante libro daría origen a una más importante película en los cánones del ciberpunk: “Blade Runner”.

“Blade Runner” es una de las obras definitorias del género. La película de Ridley Scott adapta la novela de Phillip K. Dick, aunque dejando de lado el aspecto del “mercerismo”, para ofrecer una película de detectives ambientada en el futuro

Estrenada en 1982, “Blade Runner” es una de las obras definitorias del género. La película de Ridley Scott adapta la novela de Phillip K. Dick, aunque dejando de lado el aspecto del “mercerismo”, para ofrecer una película de detectives ambientada en el futuro. Pero su mayor contribución al género fue en su estética, inspirada en grandes metrópolis como Hong Kong y Tokio. Los enormes rascacielos del filme contrastado con el deterioro urbano de la superficie e iluminado por luces de neón han marcado cómo se ha presentado este tipo de ficción en adelante.

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Una escena de la película "Blade Runner", estrenada en 1982.

“Lo más simple y más radical que Ridley Scott hizo en “Blade Runner” fue poner la arqueología urbana en cada encuadre. En las ciudades, el pasado, el presente y el futuro pueden estar completamente lado a lado. En Europa, eso es la vida, no es ciencia ficción, no es fantasía. Pero en la ciencia ficción estadounidense, la ciudad del futuro siempre es completamente nueva, cada pulgada de ella”.

Dichas palabras son de William Gibson, escritor de ciencia ficción que a comienzos de los 80 ya había ganado reputación por sus relatos ciberpunk “Burning Chrome” (“Quemando Cromo”) y “The Gernsback Continuum” (“El continuo de Gernsback”). Sin embargo, su primera novela terminaría por definir el género.

“Neuromancer”, “Akira” y más

“Neuromancer”, de Gibson, fue publicada en 1984 y es considerada como el libro que codificó lo que es el ciberpunk, conteniendo casi todos los elementos que reconocemos en una historia de este género. Es protagonizada por un “hacker” que ha perdido la habilidad de entrar al “ciberespacio” -un término acuñado por el propio Gibson años atrás - que se encuentra con problemas con el mafioso local. Su problema, y la cura a su mal, llegan de manos de una misteriosa figura que lo involucra en una conspiración relacionada con dos inteligencias artificiales llamadas Wintermute y Neuromancer, creadas por una gigantesca corporación antes que éstas se volvieran ilegales.

La novela ganó los principales premios literarios de la ciencia ficción, incluyendo el “Nebula”, el “Hugo” y el premio “Phillip K. Dick”

La novela ganó los principales premios literarios de la ciencia ficción, incluyendo el “Nebula”, el “Hugo” y el premio “Phillip K. Dick” y su popularidad llevó a que el género ganara aceptación fuera de su nicho.

Por otro lado, "Akira" (1988), de Katsuhiro Otomo, es uno de los ejemplos más notables del ciberpunk en Japón. Ambientada en Neo-Tokio, sus protagonistas son una banda de motociclistas que termina involucrada en los experimentos del opresivo gobierno.

Akira (1988), de Katsuhiro Otomo, es uno de los ejemplos más notables del ciberpunk en Japón.
Akira (1988), de Katsuhiro Otomo, es uno de los ejemplos más notables del ciberpunk en Japón.

Desde entonces, el género ha seguido creciendo alrededor del mundo. Japón, con sus gigantescas metrópolis como Tokio, ha sido particularmente una tierra fértil para el ciberpunk, regalándonos clásicos como “Bubblegum Crisis” (1987), “Akira” (1988) y “Ghost in the Shell” (1995). En el cine estadounidense, también se siguió cultivando el género, con películas como “Robocop” (1987), “Johnny Mnemonic” (1995) y más recientemente cintas como “Dredd” (2012) y “Blade Runner 2049” (2017).

Mientras tanto, en la pantalla chica, el ciberpunk se mantuvo vigente con series como “Dark Angel” (2000), “Dollhouse” (2009) y más recientemente, en Netflix, con la serie “Altered Carbon” (2018).

El género también ganó popularidad en los juegos de rol de mesa, donde además del apropiadamente llamado “Cyberpunk”, existe “Shadowrun”

El género también ganó popularidad en los juegos de rol de mesa, donde además del apropiadamente llamado “Cyberpunk” -que inspiró al videojuego “Cyberpunk 2077” de CD Projekt-, existe “Shadowrun”, el cual mezcla elementos de fantasía urbana con cyberpunk. Ambos han visto adaptaciones a novelas y videojuegos.

Estos son solo algunos de los ejemplos del tema. Y es que paradójicamente el género que nació basándose en la rebeldía de los movimientos punk se ha convertido en uno de los modos de entretenimiento más populares del mundo, creados por las grandes corporaciones que suelen ser los malos en las producciones que producen. Pero, al menos, los fanáticos de este tipo de historias tendrán material para rato.

Fuente: El Comercio.