El Castañar de El Tiemblo, destacado ejemplo de caso de pérdida de Patrimonio Natural

Un libro, editado por el Ministerio de Transición Ecológica, sobre el estado de los árboles singulares en España señala que El Castañar de El Tiemblo (Ávila) es uno de los ejemplos más relevantes de pérdida de patrimonio natural.

El Castañar de El Tiemblo representa todo un ecosistema.
El Castañar de El Tiemblo representa todo un ecosistema.

El pasado mes de marzo fue presentado el libro “Análisis del estado y situación de los árboles singulares del territorio español”, editado por el Ministerio de Transición Ecológica, bajo la coordinación de Gregorio Chamorro García y la autoría de Susana Domínguez Lerena y Alejandro Manzano Rodríguez.

La obra, además de proporcionar una detallada y exhaustiva recopilación de los árboles singulares a nivel nacional, hace una revisión del estado legislativo y nivel de protección de los mismos, para evaluar su estado y situación, debido a las actividades desarrolladas en torno a los mismos.

Los autores señalan los impactos observados en los últimos tiempos y que hacen peligrar la existencia como bosque de este singular entorno

El Castañar de El Tiemblo y sus ejemplares centenarios, encabezados por el Abuelo, son uno de los entornos analizados, y desgraciadamente, una vez más, el bosque tembleño es señalado como uno de los ejemplos más relevantes de pérdida de patrimonio natural.

En su análisis, los autores señalan los impactos observados en los últimos tiempos y que hacen peligrar la existencia como bosque de este singular entorno. El listado de los impactos que inciden negativamente en la conservación de esta parte de la Reserva Natural del Valle Iruelas y que han sido constatados pasan por “el pisoteo y gran compactación del suelo y pérdida de mismo por la erosión la época de lluvias (otoño), aumento de la presencia de residuos y basura en el entorno natural, recolección masiva de castañas que dificulta la regeneración natural y limita el alimento para la fauna lo que es una afección directa sobre el equilibrio del ecosistema".

La obra apunta a la degradación de la zona como consecuencia de la recolección masiva de castañas, entre otros factores.
La obra apunta a la degradación de la zona como consecuencia de la recolección masiva de castañas, entre otros factores.

Y finalmente, apunta el “daño directo sobre los ejemplares con rotura, desgaje de ramas o heridas en troncos que son producidas frecuentemente por comportamientos propios de un parque temático y no de un entorno natural protegido.”

El Castañar de El Tiemblo “es más que una simple acumulación de castaños: es todo un ecosistema y un auténtico refugio de biodiversidad”

Reconocen en su análisis que El Castañar de El Tiemblo “es más que una simple acumulación de castaños: es todo un ecosistema y un auténtico refugio de biodiversidad”.

En otro pasaje del libro, dicen que “el principal problema es la escasa gestión realizada, atendiendo principalmente a aspectos turísticos, sin grandes consideraciones en el aspecto medioambiental o de conservación del ecosistema”. Por eso tras el detallado análisis, creen que “es preciso contar con un Plan de Gestión del Castañar que considere las necesidades de los ejemplares más ancianos, que incluya un cupo de visitas diarias, unos recorridos guiados semejante a lo que se lleva realizando en el Hayedo de Montejo, con características similares al Castañar de El Tiemblo, y cuya gestión ha permitido un desarrollo turístico que ha redundado en la población local, junto a una conservación eficaz del bosque”.

Estas tesis coinciden con las defendidas desde hace años por la Plataforma Salvemos el Castañar de El Tiemblo, cuya labor también es señalada en la publicación como uno de los casos, junto a otros como el de la Arboleda de Tejeda en Gran Canaria, en los que la sociedad civil reivindica una mayor protección frente a la administración competente que, en algunos casos, se inhibe o se muestra incapaz de generar medidas adecuadas para su conservación.

Fuente: Plataforma Salvemos el Castañar de El Tiemblo.