Bolonia, la ciudad de los pórticos

No hay otra ciudad en el mundo con más pórticos que Bolonia. Con una longitud total de 62 kilómetros, 42 de ellos en el centro histórico, junto con las torres, son el símbolo de la urbe y han sido el punto de encuentro de la capital de Emilia-Romaña durante siglos.

Rosario Martínez

El Pórtico di San Luca es un símbolo religioso y de la ciudad de Bolonia.
El Pórtico di San Luca es un símbolo religioso y de la ciudad de Bolonia.

Sus pórticos son un récord internacional que Bolonia ostenta con orgullo desde hace más de 900 años y que hoy, junto con sus torres y sus sabrosos tortellini, son los elementos principales de la identidad de esta ciudad, situada en el corazón de Emilia-Romaña.

Son, realmente, una característica ineludible del tejido urbano de la ciudad, tanto que en 2021 el comité de la Unesco declaró oficialmente a Bolonia la "Ciudad de los Pórticos" con su nominación como Patrimonio de la Humanidad.

La lista de la Unesco incluye Piazza Santo Stefano, los pórticos de Via Zamboni, los de Strada Maggiore, los pórticos de Piazza Cavour y Via Farini, seguidos inmediatamente por el arco de San Luca, los pórticos de Pavaglione y Piazza Maggiore

La lista de la Unesco incluye Piazza Santo Stefano, los pórticos de Via Zamboni, los de Strada Maggiore, los pórticos de Piazza Cavour y Via Farini, seguidos inmediatamente por el arco de San Luca, los pórticos de Pavaglione y Piazza Maggiore, el de la calle porticada de Santa Caterina, el edificio porticado del barrio de la Barca, el pórtico de la Certosa, los pórticos de Baraccano y la calle porticada de la Galliera, entre otros.

Altos, luminosos, estrechos y largos: los pórticos de Bolonia son los auténticos salones de esta urbe, una metáfora de la hospitalidad que ofrece un refugio seguro en todas las estaciones del año a todo aquel que pasea por ellos.

Los próticos son los elementos principales de la identidad de esta ciudad.
Los próticos son los elementos principales de la identidad de esta ciudad. Foto: IStock.

Y es que sirven para muchos propósitos: son lugares sociales y callejones de compras, y puedes encontrar clubes, así como museos y galerías de arte. Son el paraguas bajo el que uno puede cubrirse cuando llueve, pero también el lugar ideal para encontrar alivio del calor durante los calurosos días de verano.

¿Cómo nacieron los pórticos de Bolonia?

Estas extraordinarias bellezas arquitectónicas, por absurdo que suene, nacieron de obras de construcción no autorizadas durante la Edad Media.

Fue a finales del año 1000 que los boloñeses, al no poder ampliar sus casas en alto y ancho, implementaron una ingeniosa solución para superar esta limitación ampliando el ático de su casa hacia fuera

Fue a finales del año 1000 (la primera constancia histórica data de 1041) que los boloñeses, al no poder ampliar sus casas en alto y ancho, implementaron una ingeniosa solución para superar esta limitación ampliando el ático de su casa hacia fuera.

En un principio, la idea era crear “sporti”, una especie de balcón de madera sostenido por la prolongación de las vigas portantes del techo. Sin embargo, debido al aumento de peso, fue necesario intervenir creando columnas de soporte desde abajo.

Pórtico de la Iglesia de Santo Stefano al amanecer.
Pórtico de la Iglesia de Santo Stefano al amanecer. Foto: IStock.

Los pórticos estimularon la mejora de las actividades comerciales y artesanales e hicieron más habitables las plantas bajas, ya que aislaban esos espacios de la suciedad de las calles.

En 1228, el aumento de población en la ciudad, debido a la presencia de la Universidad y la fuerte migración del campo, obligó al Municipio de Bolonia a intervenir y reglamentar la práctica de la construcción de pórticos.

Se hizo obligatoria la construcción de uno para cada vivienda, siguiendo criterios técnicos precisos

Se hizo obligatoria la construcción de uno para cada vivienda, siguiendo criterios técnicos precisos: debían tener al menos 2,66 metros de alto y ancho para permitir el paso de un hombre a caballo, y los puestos de artesanos y vendedores no debían bloquear el paso.

Evidentemente no todo el mundo cumplió con la nueva normativa, especialmente en los barrios más pobres, como atestiguan los registros de la época y como muestran aún hoy los pórticos con sus diferentes formas y tamaños.

Estatutos posteriores, como el de 1352, impusieron una altura y profundidad de 3,60 metros para las nuevas edificaciones y toda una serie de nuevas normas que aún hoy se observan.

Los pórticos de Bolonia hoy

Construidos sin normas urbanísticas precisas y en épocas diferentes, es imposible encontrar en Bolonia dos pórticos idénticos entre sí.

Famosa arcada de Bolonia en Vía Zamboni.
Famosa arcada de Bolonia en Vía Zamboni. Foto: IStock.

Algunos pórticos de madera medievales raros sobrevivieron hasta nuestros días. Solo hay que buscar la sugerente Casa Isolani a lo largo de Strada Maggiore (que data del siglo XIII) o dirigirse al comienzo de Vía Santo Stefano y admirar los pórticos de Casa Reggiani o los de Casa Azzoguidi-Rubini, en Via San Niccolò. Entre los ocho pórticos de madera que aún existen en la ciudad, el más reciente es el de Vía Gombruti 17, construido en el siglo XV.

El gran pórtico “del Pavaglione” (139 metros 30 arcos) es una larga logia que se extiende desde Vía De Musei hasta Vía Farini y hacia el final se abre al edificio histórico Archiginnasio

El pórtico lateral de la Basílica de San Giacomo Maggiore en Vía Zamboni; el del Palacio Bolognini-Isolani y el de Case Beccadelli, en Piazza Santo Stefano, fueron construidos durante el Renacimiento. Los decorados con adornos florales del Palacio Podestà y el pórtico alto “dei Bastartini”, en Vía D'Azeglio, también datan de ese período.

Edificado un poco más tarde, el gran pórtico “del Pavaglione” (139 metros 30 arcos) es una larga logia que se extiende desde Vía De Musei hasta Vía Farini y hacia el final se abre al edificio histórico Archiginnasio.

El pórtico más grande es el de la Basílica de Santa María Dei Servi en Strada Maggiore; el más alto es el del Palacio de la Arquidiócesis de Bolonia en Vía Altabella, que destaca con sus diez metros de altura, y el más estrecho está en Vía Senzanome, y tiene 95 centímetros de ancho.

Pórticos de Casa Reggiani.
Pórticos de Casa Reggiani.

Por último, pero no menos importante, el Pórtico de San Luca, con sus 3.796 metros de longitud y 664 arcos, es el pórtico más largo del mundo. Sin embargo, es mucho más que un pórtico, es un símbolo religioso y de la ciudad de Bolonia. Su gente ha estado recorriendo este largo camino desde 1700 para rendir homenaje a Madonna Di San Luca y, al mismo tiempo, admirar la ciudad desde lo alto de la “Colina de la Guardia” (Colle della Guarda).

Fuente: Emilia Romana Tourism.