La almazara La Erilla y su labor en la divulgación del aceite de oliva

A veinte minutos de Granada capital, en el municipio de Nigüelas, está el Centro de Interpretación almazara La Erilla, un edificio nazarí construido entre los siglos XII y XV, considerado uno de las más antiguos de España. Este espacio ofrece un sinfín de actividades en torno a la cultura del aceite de oliva.

Rosario Martínez

La almazara La Erilla se encuentra en el hermoso municipio de Nigüelas.
La almazara La Erilla se encuentra en el hermoso municipio de Nigüelas.

La almazara La Erilla, convertida en Centro de Interpretación en el año 2015, cuenta con uno de los mejores ejemplos de prensas de finales del siglo XV, cuya estructura y maquinaria se han conservado hasta nuestros días, debido principalmente a que estuvo en funcionamiento hasta el año 1942 y al compromiso de Fundación Zayas con la conservación de su patrimonio.

Además, su ubicación la hace aún más única, en el hermoso municipio de Nigüelas, al pie del Parque Natural de Sierra Nevada y al borde de los tajos del río Torrente. Para observar este espectacular paisaje, dispone de un mirador desde donde se domina prácticamente todo el Valle de Lecrín.

En su interior, se pueden distinguir los dos sistemas de molienda: el Molino de Sangre, del S. XV, de época ibero-romana y el Molino Hidráulico, de finales del siglo XVIII, siendo la almazara La Erilla la única con estas características en el sur de Europa

El contenido de la almazara consiste en el propio conjunto edificio restaurado, la maquinaria y los objetos originales conservados, expuestos de manera lógica y ordenada, así como una serie de aplicaciones que dan a conocer el origen y la evolución de las diferentes tipologías de elementos de la red de infraestructuras hidráulicas de la comarca del Valle de Lecrín.

Esta almazara estuvo funcionando hasta el año 1942.
Esta almazara estuvo funcionando hasta el año 1942.

En su interior, se pueden distinguir los dos sistemas de molienda: el Molino de Sangre, del S. XV, de época ibero-romana y el Molino Hidráulico, de finales del siglo XVIII, siendo la almazara La Erilla la única con estas características en el sur de Europa.

Actividades de la almazara La Erilla

Desde su apertura al público en 1995, la almazara La Erilla realiza una importante labor divulgativa sobre la cultura del aceite de oliva, el funcionamiento de los molinos y su relación con el entorno, de una forma didáctica y respetuosa.

Sus visitas guiadas con audioguía (en castellano o en inglés), que explican durante el recorrido los procesos de producción del aceite de oliva virgen extra y el circuito de la aceituna

Entre las actividades que organiza están sus visitas guiadas con audioguía (en castellano o en inglés), que explican durante el recorrido los procesos de producción del aceite de oliva virgen extra y el circuito de la aceituna: la recogida en los trojes, la molienda, el prensado y la venta ya en forma de aceite.

La visita comienza en el Patio de Trojes, donde se visualiza el Molino de Sangre, que conserva cada uno de sus históricos elementos intactos, y la cárcava, con el estanque de agua en el exterior. En el edificio principal, se encuentra el Molino Hidráulico y la nave de prensado. La visita termina en el almacén o tienda.

Los diferentes elementos dan a conocer la cultura del aceite de oliva.
Los diferentes elementos dan a conocer la cultura del aceite de oliva.

En cada sala, se exponen objetos e instrumental asociados al funcionamiento y uso de cada espacio que compone la almazara y son esenciales para su funcionamiento.  

Al final del recorrido se ofrece una degustación individual de aceite de oliva virgen extra con pan rústico de la zona, en el maravilloso enclave del Valle de Lecrín

Al final del recorrido se ofrece una degustación individual de aceite de oliva virgen extra con pan rústico de la zona, en el maravilloso enclave del Valle de Lecrín.

Asimismo, también organiza rutas de oleoturismo, una singular propuesta que permite conocer los olivos centenarios, interpretar el mar de olivos, observar su fruto y pasear y perderse por sus ejemplares únicos. Todo ello con el único fin de difundir a fondo la cultura en torno al aceite de oliva.

Las rutas de oleoturismo permiten conocer los olivos centenarios.
Las rutas de oleoturismo permiten conocer los olivos centenarios.

Por último, las Rutas Zayas ofrecen oportunidades pensadas para favorecer y crear un vínculo entre la sociedad y el patrimonio; mostrándolo tanto en el medio urbano como en el medio rural, “contribuyendo así a la diversidad cultural, a la mejora de la calidad de vida y a la protección del Medio Ambiente, indispensable para posibilitar unas condiciones de vida adecuadas para personas de todas las edades. En definitiva, el Patrimonio Histórico-Cultural a disposición y disfrute de la ciudadanía”, explica el centro en su página web.