Toyota Hilux 2016: prueba de manejo

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Por Manuel Fernández (@Mfer_89)   Fotos: Carlos Quevedo

 

Las prioridades son otras a la hora de concebir un vehículo cuyo ciclo de vida no solo será más exigente al afrontar distintos requerimientos en cuanto a distancia y ambientes recorridos, sino que su tiempo en uso irá mayor al promedio, periodo en el que será parte vital de grandes y pequeños negocios, cargando con la tranquilidad y confianza de muchos.

 

En el caso puntual de la Hilux, se trata además de una referencia mundial en su nicho. En México no necesariamente es la más vendida, pero su fama se ha labrado en tierras no muy lejanas de Sudamérica o Asia, justo en la cuna de las pick-ups de donde proviene: Tailandia.

 

 

Parece fácil fabricar un producto sin tantas complejidades: eje rígido atrás, un motor traído de años pasados y no mucha carga electrónica más allá de lo básico; pero si fuera así de sencillo, toda la competencia de la Hilux también tendría esa imagen de aguante, y no es así.

 

Para la nueva generación se planteó mejorar la calidad de marcha, sin que eso vaya en detrimento de la usual robustez. Las variaciones principales radican en una suspensión modificada en la carrera de los amortiguadores traseros, mientras los muelles cambiaron de posición y se alargaron en unos 100 milímetros, todo con el objetivo de ganar en suavidad. La distancia entre ejes no se alteró.

 

 

Además, se aumentaron los puntos de soldadura en la zona del cortafuegos y las puertas, y el chasís mejoró en rigidez debido al calibre de los materiales que componen los largueros y travesaños.

 

 

El reto de hacer la camioneta más utilizable en el día a día –meta que están queriendo conseguir las evoluciones de todas las propuestas en el segmento– se nota en una cabina más cercana en su disposición a otros Toyota. Así, el tablero recuerda claramente al Corolla y al Camry e imita ciertos recursos estilísticos, pero ejecutados con los más simples materiales propios de una pick-up de trabajo. Llama la atención especialmente la simulación de una costura de piel en las zonas superiores cuando en realidad es el típico plástico duro, eso al menos en la versión probada.

 

 

Lo importante está en la relevancia dada a lo funcional, con dos guanteras y una bandeja larguísima y profunda por donde está el freno de mano, complementando el usual hueco por delante de la palanca.

 

 

Aún bastante firmes, sentimos unos asientos más anatómicos y una postura de mando que sin contar con ajuste en profundidad del volante, cumple por ergonomía y visibilidad. El espacio interior es el correcto, sin resaltar en su gama y, tomando una referencia directa, un poco por debajo de la más reciente NP300 de Nissan.

 

 

Adentrándonos en asuntos mecánicos, hereda de la pasada Hilux el impulsor cuatro en línea de 2.7 litros aspirado, con leves intervenciones que le permiten más potencia y par, y un consumo menor. En la práctica, el enfoque es total hacia la entrega de torque, con poco rango de acción en el tacómetro (no llega ni a 6,000 rpm) y un arranque enérgico que continúa en buena respuesta en medias, todo para irse ahogando arriba de 4,000 rpm y no resulte muy útil subir hasta el límite de revoluciones.

 

La caja manual es un buen apoyo por una primera corta (se agradece en esta versión sin reductora) y una acción más precisa debido al acortamiento del selector, si bien los recorridos, a la usanza de una camioneta así, siguen siendo largos y duros... fáciles en últimas.

 

 

Yendo descargada, está presente la acostumbrada tendencia a brincar, aunque el esfuerzo por hacerla más suave es claro y con el paso del tiempo ese fenómeno se ha hecho más tolerable, lo que se une por el comentado replanteamiento en los cojines para lograr un vehículo más adecuado al momento de viajar. En terrenos destapados, facilita altas velocidades hasta cuando la superficie ofrece zanjas e irregularidades que llevan al límite el recorrido de suspensión. No hay ruidos ni reacciones que delaten que estamos forzando a la Hilux más allá de su capacidad, así el sentido común pueda indicar que sí.

 

Esta vertiente de tracción trasera incluso desperdicia las capacidades todoterreno para las que se preparó este conjunto, pues no será rara la ocasión en que, así estén bien apoyadas todas las ruedas, las traseras pierdan tracción al primer amago de tierra húmeda o pasto.

 

 

Una vez adentrados en las particulares autopistas mexicanas, destaca una dirección un poco más rápida (no tanto para evitar maniobras bruscas involuntarias) y con una asistencia que no peca de muy blanda y da suficiente confianza al abordar curvas abiertas, sin flotar ni dejarnos sin retroalimentación.

 

Eso sí, hablamos de un tránsito a una velocidad natural para algo de este tipo, unos sensatos 100 km/h en los que va cómoda y comunicativa, sobre todo cuando sus frenos, asistidos por un ruidoso ABS, terminan por mostrar distancias extensas muy similares a varias de sus equivalentes: punto en el que avanzó más, lo que se agradece en situaciones de riesgo.

 

 

Pese a una orientación más amable para el uso diario, Toyota efectuó un buen trabajo al conservar a la Hilux como la alternativa austera y más pensada hacia la labor ruda si se pone al lado de la más lujosa (que no delicada) Tacoma. Lo bien hecho de su cabina se une a su mecánica robusta y probada y, como gran adición en esta octava generación, un equipamiento de seguridad acorde a los estándares mínimos.

 

La contemplación para traer derivaciones con tracción total y reductora, además de plantas motrices diésel, podrían jugar a favor contra una oferta de rivales durísima, soportando una imagen de resistencia ya establecida.

 

Unidad probada

326,100  pesos (a fecha de la prueba)

 

NOS GUSTA

-      Mejoras de la suspensión

-      Armado sólido

-      Cabina más ergonómica

 

NOS GUSTARÍA

-      Controles de tracción y estabilidad

-      Un poco más de potencia y torque

-      Que lleguen pronto las diésel y las 4x4

 

 

Resumen técnico

MOTOR

Tipo/cilindrada: L4, 2.7 l

Potencia máxima: 166 hp a 5,200 rpm

Par máximo: 245 Nm a 4,000 rpm

TRANSMISIÓN

Caja: Manual, cinco velocidades

Tracción: Trasera

DIMENSIONES

Largo x ancho x alto: 533 x 181 x 181 cm

Distancia entre ejes: 308 cm

Capacidad de carga: 820 kg

Tanque de combustible: 80 litros

Peso vacío: 1,880 kg

PRUEBAS AUTOMÓVIL (a 2,240 msnm)

0 a 400 metros: 19.77 s

Rebase 80 a 120 km/h: 12.56 s

Frenado de 100 a 0 km/h: 49.31 m

Consumo medio: 8.27 km/l

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